#PecesSueltos presentan: Alexander ‘Skip’ Spence

“A Loose-Fish is fair game for anybody who can soonest catch it.” Herman Melville, Moby Dick

Si la música se parece al mar, y lo habitamos todos, hay especies raras, que se ven poco y extraña vez son capturadas. Aquí surcamos las olas para hacerlos más evidentes.

Alexander ‘Skip’ Spence

por Anabel Aguirre
@_anabelaguirre

Alexander ‘Skip’ Spence hizo un solo disco solista, Oar. No fue muy bien recibido en su momento, allá por la primavera del año 1969. Para entonces ya había participado como baterista en el brillante Jefferson Airplane Takes Off de Jefferson Airplane y había formado Moby Grape con otros muy talentosos músicos.

Cada una de las canciones de Oar tiene una onda particular, pero todas tienen un toque folkie y psicodelicón y están muy envueltas en una atmósfera un tanto pesada. Hay algo tan crudo como melancólico y dulce en la música de Spence. Tenía 22 años cuando compuso el disco y lo hizo sin acceso a un instrumento, dentro del psiquiátrico en el que pasó seis meses encerrado porque tuvieron a bien diagnosticarle esquizofrenia. Eugen Bleule, psiquiatra y eugenista, fue quien en 1911 acuñó el término ‘esquizofrenia’ (mente dividida o cuerpo dividido) y enlistó los supuestos síntomas más o menos así: distorsiones afectivas, autismo, asociaciones rotas, cambio de opinión constante. Desde ese momento nadie ha localizado física o químicamente un rastro de la esquizofrenia, sin embargo hay montones de diagnosticados en el mundo occidental. Para rematar el asunto, no «se tiene» esquizofrenia, «se es» esquizofrénico.

Apenas salió del psiquiátrico, Spence se subió a una moto que compró con el adelanto que su productor consiguió y se fue a grabar a un estudio en Nashville, donde al cabo de seis días tenía ya unas 30 canciones grabadas. Parece que se apuró a vomitarlo todo antes de que se esfumara. El disco lo hizo todo él mismo: cantó, tocó guitarra, bajo, batería y hasta hizo los arreglos. El resultado fue un disco honesto y brillante, lleno de melodías lindas, humor e intrincadas derivas mentales.

Oar salió el mismo día que el álbum debut de Neil Young, pero tuvieron destinos muy distintos. Ya después de tanto tiempo hay quien aprecia la bella, oscura y cruda vulnerabilidad que expresa cada canción. Spence no volvió a grabar un disco solista, pero participó ocasionalmente con Moby Grape. Y es que vivió buena parte de su vida como hobo. Errante y siempre en hogares temporales, pero nunca dejó de tocar y componer. Murió en 1999.

Hay un miedo a la locura en las sociedades capitalistas. La locura es inaceptable porque es el loco quien no se sumerge —voluntaria o involuntariamente— en el juego productivo; el loco no es capaz —o no ha querido ser capaz— de llevar las relaciones sociales como los demás. La locura es, al fin y al cabo, más social que personal.

Canciones recomendadas: todas, pero aquí les dejo enlaces para que escuchen por lo menos estas cuatro.

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