8 detalles tristes a tener en cuenta antes de ir a ver a Roger Waters al Zocalo

Durante meses sonaron los rumores que finalmente fueron confirmados ayer: Roger Waters tocará en el Zócalo de esta H. Ciudad nuestra. Será el concierto con que cerrará esta visita a nuestro país, para después irse al Oldchella. Todo suena de maravilla; aunque ya tengamos boletos para el Foro Sol, nada se compara con escucharlo en la plancha, con un montón de gente que no puede (o no quiere) pagarle una entrada a OCESA. De pronto hacemos una pausa, vemos los logos, pensamos en el gobierno de la Ciudad de México, llega la imagen del Dr. MAME, pero no importa: podemos seguir odiándolo mientras coreamos el Dark Side Of The Moon. Luego, otro momento, vemos la fecha: 1 de octubre, hay algo cerca, algo que no se olvida, algo que regularmente también nos convoca a esa plaza. Luego, crecen los peros, que terminan con el más importante de todos: pero es Roger Waters, no hay pretexto que valga.

Y no lo hay, pero sí un montón de cosas que hay que recordar. Acá les dejamos 8 cosas que hay que pensar antes de volcarnos en caravana a escuchar felizmente a Roger Waters en el Zócalo.

1. No nos han dejado pasar en los últimos meses

Si hay algo que celebrar siempre es la coherencia del gobierno de la Ciudad. Si están de moda los muros, pues qué mejor que traer al mejor muro de todos, y de paso rendir un homenaje al construir muros policíacos alrededor de los espacios públicos más preciados para la ciudadanía. El señor Miguel Ángel Mancera ha decidido que él dirá quién, cómo y hasta cuándo la ciudadanía puede usar el espacio público. Y no sólo son los policías impidiendo el paso, también son las muchas actividades, por más nimias que sean, que el gobierno de la Ciudad programa cada que se aproxima alguna movilización. Lo ha dicho mil veces, a nadie se le permitirá tomar el Zócalo, y podríamos estar de acuerdo, si él no fuera el primero en violar tal regla.

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2. Pan y circo

Siempre ha sido muy discutible la programación de conciertos en el Zócalo. Si bien podemos pensar que brindar entretenimiento y actividades culturales de  calidad es parte de las obligaciones del Estado, también nos dejan ese regusto de tradición romana que reza al pueblo, pan y circo. Y sin duda en esta ocasión, como en muchas otras, el espectáculo es de altísima calidad. Lo que no podemos perder de vista es que esas actividades se realizan para que la ciudadanía haga uso del espacio público, y no son prebendas de un partido o el gobernante en turno. Quien no puede pagarle a OCESA también tiene derecho a ver a Roger Waters (o a Juan Ga, ay dolor ya me volviste a dar), sin que tenga que sentirse en deuda con el Ayuntamiento. Pensemos que la Plaza de la Constitución, como las calles, es nuestra.

3. ¿Quién paga?

Un detallito que sí inquieta es ¿quién paga el show? Pongamos que Roger (como es bien buena onda) no cobra honorarios, pero ¿y el costo del concierto? ¿Es dinero público? Si lo es, habría que hacer transparente cuánto y en qué se invierte, porque hay que pensar que efectivamente Roger es increíble y todos tenemos derecho a verlo, pero hay prioridades y un montón de proyectos culturales que se quedarán sin apoyos por los recortes presupuestales. Otro detalle que no podemos obviar es la tendencia de nuestro flamante Jefe de Gobierno a que la iniciativa privada le entre al quite para ahorrarse una lana, aunque luego los empresarios se andan cobrando a lo chino (saludos a Chapultepec).

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4. 2 de octubre no se olvida

Y no se olviden que, aunque estemos cansados, roncos y adoloridos, hay marcha el domingo al mediodía. Y que para eso tenemos el mismo derecho de usar la plaza con la misma seguridad. No vaya a ser que los que los polis que nos cateen el sábado antes de entrar al concierto, sean los que nos encapsulen la tarde del domingo.

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5. Ayotzinapa

No sólo es el 2 de octubre. Cinco días antes del concierto se conmemora el segundo aniversario de la desaparición de los normalistas de Ayotzinapa. Y no es que tengamos que elegir entre asistir a uno y repudiar el otro. Tampoco se trata de vivir un luto eterno, celebrar la vida es también un homenaje. Sólo hay que pensar que en ese muro en que Waters proyecta víctimas, también debemos ver la cara de 43 estudiantes, y que cuando cantemos Mother a todo pulmón, recordemos que hay 43 mamás que también quisieran que su hijo fuera presidente.

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6. Roger Waters no lo aprobaría

Como dice la consigna: si Waters supiera, con nosotros estuviera. Si Waters supiera el México en que estamos viviendo, si supiera que este año han matado a más personas en nuestro país que en Irak; si supiera de la pobreza, la crisis de los derechos humanos y la corrupción, tal vez no daría este concierto. O tal vez lo daría, pero de ninguna manera se prestaría a ser una herramienta de control mental. O como lo escribió en un muro en Gaza: we don’t need no thought control.

Roger Waters, British rock legend and co

7. ¿Marchamos y no tenemos postura?

Y si ya están pensando que es sólo un concierto, que qué pesados somos, que eso no tiene nada que ver, que la protesta no está peleada con el deleite, está bien. Sólo que acuérdense que hubo un momento en que esas palabras de Roger Waters eran parte de la protesta y no sólo las bonitas letras del rock. No está de más pensar si de pronto no somos más que revolucionarios con audífonos puestos. Sería muy triste que este himno de Los Prisioneros fuera una guía para conocer a una generación que ha salido una y otra vez a la calle, la última incluso a pedir la renuncia del presidente.

8. Si vamos, ¿qué vamos a hacer?

Y bueno ya, llegando a este punto queda más que claro que vamos a ir al concierto (de hecho nunca quisimos convencerlos de lo contrario). La cosa es ¿qué vamos a hacer ahí? ¿Vamos a dejar que sea un concierto más? ¿Seremos un público más que coree las canciones y prenda sus celulares al ritmo de la música? O seremos buenos fans de Roger y haremos algo más que darnos de topes en la pared. Esa noche en el Zócalo los ojos del mundo van a estar en el lugar. ¿Se va a desaprovechar la oportunidad? ¿Somos sólo un ladrillo más en la pared?

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