8 textos para entender la polémica sobre el arquitecto ahora conocido como Diamante Barragán

La historia, tan intrincada como extraña, es fácil de resumir: parte de las cenizas del aqruitecto mexicano Luis Barragán se exhumaron para hacer un diamante que se montó en un anillo llamado La Propuesta. Las razones, objetivos, intenciones y permisos son los que enredan este episodio que involucra un abanico de temas que van de las herencias y los testamentos, hasta discusiones sobre el valor del arte, del artista, el archivo y la materialidad.

Para entender un poco más de este tema, les dejamos 8 textos que lo abordan desde distintas perspectivas. Si quieren ir a ver la pieza en cuestión, el anillo forma parte de la exposición Una carta siempre llega a su destino. Los Archivos Barragán, que se inaugura este fin de semana en el Museo Universitario de Arte Contemporáneo de la UNAM.

* “El artista que se convirtió en diamante”, de Alice Gregory

El pasado septiembre, en Guadalajara, una artista conceptual estadounidense llamada Jill Magid y un par de sepultureros se reunieron en lña Rotonda de los Jaliscienses Ilustres, un monumento donde están enterrados los ciudadanos más célebres de Jalisco. Con ellos estaban dos notarios y un puñado de burócratas. Pasaban a penas las ochos de la mañana y el área estaba casi en silencio. La tranquilidad se rompió con el sonido de los cinceles golpeando las piedras, los sepultureros removieron la placa de metal, el muro de cement y finalmente la fachada de ladrillo. Más de una hora después, encontraron loq ue buscaban; una oxidada urna de cobre con las cenizas del Luis barragán, uno de los arquitecto más grandes de México, quien murió en 1988. Removieron la urna, sacudieron el polvo y las hormigas. Abrieron el recipiente y se lo presentaron a Magid, quien retiró medio kilo de lo que parecía tierra y la metió a una bolsa de plástico, que luego metió en una caja. El siguiente día, con la caja en la maleta, viajó a su casa en Nueva York. Lee el texto completo publicado por The New Yorker aquí.

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* “Luis Barragán. Historia de una profanación”, de Sonia Sierra

La “ocurrencia” de transformar en un diamante la cuarta parte de las cenizas del más importante arquitecto en la historia de México, sólo provocó risa —ninguna acción para evitarlo— entre varios integrantes de la Fundación de Arquitectura Tapatía Luis Barragán (FATLB). Así quedó consignado en un correo electrónico, fechado en agosto pasado, escrito por la presidenta de esta Fundación, Arabella González. Puedes leer el texto completo publicado por Confabulario aquí.

* “La Malinche en Tiffany’s”, de Cuauhtémoc Medina

“>Pongámonos serios. Por motivos complejos, desde la década de1970 al menos, la corriente principal de los escritores de nuestra región ha encontrado incómoda la intervención no puramente simbólica del arte de este tiempo. Al mismo tiempo, los espacios de arte hemos ido obteniendo la autonomía relativa que nos brinda protección ante los terrores que atraviesan a la opinión y a los gobernantes. Toda la brujería de la amenaza de “los costos políticos” del arte peligroso, se disuelve en el aire porque, como aclaró el Coordinador de Difusión Cultural de la UNAM, el escritor Jorge Volpi, ni él ni el rector de la Universidad tienen injerencia en los programas que curadores y consejos de programación establecen en el museo. Escupir hacia arriba ya no tiene efecto en la política de programación cultural. La muestra de Magid tendrá lugar precisamente por levantar interrogantes y desafiar prejuicios y atavismos. Puedes leer el texto completo publicado por El País aquí.

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* “Anillo de compromiso”, de Juan Villoro

Por lo visto, nadie reparó en lo que hubiera deseado el involuntario protagonista de esta historia. Barragán era católico y abominaba el ornamento. La despojada elegancia de sus muros recuerda la oda al músico Salinas de fray Luis de León: “El aire se serena/ y viste de hermosura y luz no usada”.

¿Es concebible que este artista de las formas puras deseara la extraña posteridad de convertirse en un rutilante adorno en la mano de una millonaria?

Lograr que el archivo sea conocido es un propósito encomiable. ¿Se puede lograr por ese medio? Puedes leer el texto completo publicado en El País aquí.

* “Una carta a Jill Magid”, de Daniel Garza-Usabiaga

Tu proyecto promueve una serie de malentendidos y suposiciones, en ocasiones información falsa, sobre Barragán y su legado, así como de sus acervos documentales; mismas que creo deben de ser despejadas. También me preocupaba abrir una discusión, que es uno de los fines de tu trabajo, sobre la relación entre el objeto artístico y su proceso de producción, considerando ciertos procedimientos relacionados con instituciones y fundaciones en México que permitieron y apoyaron para que tu iniciativa saliera adelante. Finalmente, hay ciertas cuestiones narrativas en la ficción que sostiene tu proyecto que considero merecen ser abordadas. Escribí algunas interrogantes generales derivadas en distintos temas: El legado, copyright y accesibilidad (en relación a la Barragan Foundation en Suiza), historiografía (de Barragán), poscolonialismo, volverse un diamante e instituciones públicas. En algunas, expando mis ideas sobre los temas que pudimos haber charlado, en otras, trato de despejar malentendidos o, de plano, corregir información errónea que, por una u otra razón, se ha propagado. Puedes leer el texto completo publicado por GasTV.mx aquí.

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* “Cenizas del arquitecto”, de Jesús Silva Herzog Márquez

Un mundo que mercantiliza todo es un mundo que hace pose artística con todo. El mercado del arte es tan expansivamente arrogante como el otro. Todo es mercancía para el discurso del arte conceptual, tan escaso de arte, tan pobre en concepto y tan abundante en rollo. Puedes leer el texto completo publicado en Reforma aquí.

* “El diamante Barragán: ¿una propuesta ilegal?”, de Ismael Reyes Retana Tello

En el presente ensayo únicamente se analizarán algunos aspectos legales relacionados con la exhumación del cadáver, con la autorización de utilizar las cenizas para la fabricación de un diamante y con la exhibición del “anillo de compromiso”. Básicamente se pretende dar respuesta a las siguientes preguntas: ¿Se podían exhumar las cenizas? ¿Quién estaba legitimado para autorizar dicha exhumación? ¿Se cumplieron con los requisitos legales para la exhumación? ¿Pueden ser las cenizas objeto de propiedad? ¿Pueden ser objeto de contratos entre particulares como de donación o compraventa? ¿Quién puede autorizar el uso de las cenizas para convertirlas en un diamante? ¿Se pueden comercializar las cenizas? ¿Se puede comercializar el diamante? ¿Puede el diamante ser objeto de exhibición? Puedes leer el texto completo publicado por Nexos aquí.

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*“Arquitectura, amor, diamantes y Barragán”, de Juan José Díaz Infante

Ahora, en pleno 2017, el MUAC decide que debe haber una exposición de este plan de rescate y gastarse más de un millón de pesos en la exposición.No en comprar archivos de un arquitecto mexicano, sino en la anécdota de un rescate de un acervo que no se rescató a tiempo. Para esto se establece la “Doctrina Volpi” de no interferencia que puedo interpretar como “por mi raza hablará un comité. Pueden leer el texto completo publicado por El Universal aquí.

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