#AlTiro. 6 textos de Diego Castañeda para entender la renegociación del #TLCAN

Pues después de meses y meses de gritar que ahí viene el lobo, por fin llegó el día. Hoy por la mañana iniciaron las mesas de trabajo para la renegociación del Tratado de Libre Comercio de América del Norte. En un acto en Washington, cargado de simbolismo para mostrar dónde está parado cada uno de los países que participan del acuerdo comercial, inició lo que parece ser un punto de quiebre en la economía mexicana.

Desde la semana pasada, nuestro flamante Secretario de Economía, Ildefonso Guajardo, preparó el terreno diciendo que la negociación no será “miel sobre hojuelas” Y la comitiva mexicana que anda por la capital gringa, que está integrada, entre otros, por representantes del Senado y por una serie de empresarios asesores ex miembros del gabinete de Carlos de Salinas de Gortari, aseguran que si no nos favorecen los nuevos términos, nos salimos, y que por si acaso ya llevan preparados algunos tratados sólo con Canadá.

La reunión inaugural fue ríspida: México fue conciliador, Canadá llevó bomberos para “enfriar las cosas”, y Estados Unidos volvió a reiterar que su prioridad es cumplir con las promesas de campaña de Donald Trump. Las cosas pintan raras para nuestro país, ya veremos cómo salimos de este primer round. Mientras tanto, y para agarrarle la onda a lo que implica realmente esta renegociación del TLCAN, les dejamos 6 textos de nuestro economista de cabecera, Diego Castañeda, para entender a qué tenemos que ponerle atención, cuáles son los riesgos importantes y cuál debe ser la postura de México frente a esas reuniones.

* El TLCAN no vale la dignidad de México

Durante los últimos 23 años en que el tratado ha definido nuestra relación comercial, nunca ha existido una evaluación pública por parte de nuestro país, nunca se ha puesto realmente en la discusión pública los beneficios y los costos del acuerdo. Hoy es un gran momento para hacerlo y quizá el último momento en que sea posible que reflexionemos sobre los errores y omisiones de nuestra economía durante este periodo y sobre la responsabilidad de aquellos que fallaron en prever lo vulnerables que estábamos frente a un colapso del proceso de integración de América del Norte.” Puedes leer el texto completo publicado por Economíahoy.mx aquí.

* México y Estados Unidos en la Nueva era de la Globalización

También ha sido fácil olvidar que si bien la apuesta a crecer hacia el exterior resultó positiva para algunas regiones del país y para algunas de sus industrias como las manufacturas avanzadas; no fue así para una parte del país, el sur de México no ha podido integrarse a la economía mundial; el país en su conjunto ha experimentado muy poco crecimiento. Una tasa promedio del 2.4 por ciento anual durante los últimos 30 años, es apenas alrededor de 1 por ciento anual per cápita. La teoría económica y la evidencia empírica en el mundo muestran que el comercio tiene una correlación positiva muy fuerte con el crecimiento económico, México es un caso atípico por sus pobres resultados.” Puedes leer el texto completo publicado en La Jornada Zacatecas aquí.

* TLCAN, la política fiscal de Estados Unidos y lo que no debe hacer México

Los temores sobre el TLCAN resultaron ser infundados (era bastante obvio que lo eran) y las opiniones que se comienzan a escuchar en México sobre los efectos en nuestra economía por el plan fiscal de Trump hacen un diagnóstico equivocado sobre sus impactos y, peor aún, sobre sus posibles respuestas de nuestro lado.
Respecto al TLCAN era evidente que Estados Unidos no denunciaría (la palabra que se usa para decir que se quieren salir) el tratado, sin antes hacer un intento por negociar términos aún más favorables para ellos. El TLCAN representa grandes ganancias para una parte muy importante de la economía de Estados Unidos, dejarlo traería un enorme costo en empleo y competitividad para ellos: cerca del 40 por ciento de todo lo que nosotros les exportamos en valor agregado a Estados Unidos (nosotros importamos bienes intermedios y servicios de Estados Unidos que luego incorporamos a la manufactura para exportarla y el comercio en su mayoría es intra-industrial)
.” Pueden leer el texto completo publicado en Sopitas aquí.

* La esquizofrenia de los objetivos de Estados Unidos en el TLCAN

Una renegociación rápida que siga de guía al TTP fallaría a parte de la base electoral de Trump, a los que les prometió cambios radicales. Sin embargo, intentar hacer cambios radicales implicaría, por necesidad, una negociación larga y lenta sin nada digno de escribir a casa. Por último, quizá un punto que hace a la posición mexicana débil, es que no se conoce una hoja de ruta pública sobre qué objetivos persigue. ¿Qué es lo que el gobierno mexicano considera mejorable al tratado? Si no sabemos qué es lo que queremos, ¿cómo sabremos si lo que conseguimos es positivo o es negativo? ¿Cómo distinguimos entre una victoria o una derrota?” Puedes leer el texto completo publicado en Sopitas aquí.

* TLCAN y los peligros de una mala renegociación

México debe estar preparado para una negociación larga y llena de incertidumbre, aunque no se ven señales de que lo esté, y deberá enfrentar una negociación en la que los criterios políticos pesan más que los técnicos. Si fuera una negociación normal y los criterios técnicos importaran, no existiría el objetivo de disminuir los déficits bilaterales; esta idea carece de sentido en la economía moderna, y más bien representa una noción mercantilista del comercio. En el comercio internacional moderno importan poco los flujos de mercancías e importa más el valor agregado que se comercia. Por ejemplo, si solo tomamos el comercio en valor agregado entre México y Estados Unidos de acuerdo con el proyecto TIVA de la OCDE, el déficit comercial que Estados Unidos tiene con México es mucho menor, pasa de sesenta y cuatro mil millones de dólares, medido de forma convencional, a ser apenas de unos veinticinco mil millones de dólares si se mide por su valor agregado mexicano. Esta es en sí misma una muestra de que la negociación tiene un sentido más político que económico.” Puedes leer el texto completo publicado por Horizontal aquí.

* México, Canadá y Estados Unidos: las posturas frente al TLCAN

Además de los posibles choques existen otros asuntos conflictivos que los objetivos de Estados Unidos persiguen. En temas de empresas propiedad del Estado, del sector energético, apertura de mercados, protección de inversiones y trato hacia los inversionistas de México y Canadá en tribunales de Estados Unidos, en sectores específicos como el agrícola o el textil que serán verdaderos campos de batalla para los tres países. Para México, temas como garantizar su acceso al gas y gasolina de Estados Unidos ponen al país en una situación de debilidad al negociar. En materia energética un mal arreglo podría poner en peligro a toda la economía.” Puedes leer el texto completo publicado en Nexos aquí.

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