#AlTiro. 8 textos que muestran lo que hay detrás de #YoTambién #MeToo

Una vez más, y gracias a un caso de alto perfil como el del productor Harvey Weinstein, el ojo público se ha concentrado en el cotidiano y normalizado ambiente violento en que las mujeres vivimos. A partir de las denuncias al productor hollywoodense y las respuestas intimidatorias como la que la actriz Rose McGowan recibió de Twitter al cancelar su cuenta tras denunciar la complicidad que otros actores había tenido con Weinstein, las redes respondieron reviviendo un movimiento que la activista Tarana Burke inció hace más de una década. #MeToo, que nació para crear empatía entre víctimas de abuso sexual, en los últimos días se ha convertido en una forma de mostrar la dimensión de la violencia hacia las mujeres. Más allá de invitarlos a revisar los testimonios vertidos por las uasuarias de las redes sociales, les dejamos 8 textos que reflexionan acerca de lo que implica incluso salir a dar dichos testimonios.

* #YoTambién, de Juliana Abaúnza Jaramillo

“Cada vez que recuerdo que no fui capaz de frenar directamente al man, me odio un poquito. Cada vez que pienso en que me quedé callada ante la posibilidad de que el tipo haya hecho sentir incómodas a otras mujeres que trabajaban en la empresa, me odio un poquito. Cada vez que recuerdo mi decisión de hacerme la loca ante un comportamiento como ese porque qué pereza meterme en el mierdero de una pelea en recursos humanos, me odio un poquito. Cada vez que pienso en mi decisión de seguir trabajando porque “seguro si digo algo, el man se va a poner en contra mía y me va a echar”, me odio un poquito. Cada vez que me llamo a mí misma feminista, una vocecita en mi cabeza dice “¿ah sí? ¿muy feminista? ¿por qué entonces no hizo nada esa vez?” y me odio un poquito.” Lee el texto completo publicado en el blog de la autora aquí.

* Me suspendieron de Facebook por mi post #YoTambién, de Deborah Copaken

“Hace 30 años que fotografié la serie ‘Shooting Back’, y finalmente estamos hablando acerca del comportamiento depredador de los hombres hacia las mujeres de una manera distinta, más urgente, gracias al indignante Harvey Weinstein. Eso no ha parado para mí, ni para ninguna de nosotras. Me quitaron una columna, y un ingreso extra decente, después de no responder un correo de mi editor, que respondía a uno mío preguntando a qué hora empezaría una fiesta para el staff, con un ‘A la 1 pm, ¿cómo es que nunca me has invitado a salir?’ Pero hasta que Alyssa Milano sugirió el #MeToo, hasta que todas nuestras redes sociales se inundaron con historias del comportamiento inapropiado y abuso de los hombres, no estoy segura de que muchos de ellos de verdad hayan entendido nuestro dolor silencioso: las agresiones, claro, pero también el agujero de silencio, la falta de evidencia, el miedo a ser etiquetada como una mujer que gritaba al lobo. Sólo que esta vez, ¡yo tenía a los lobos para comprobarlo! No sólo estaba gritando, se los estaba mostrando a todos. Y entonces, como suele suceder en este interminable juego de lobos y presas, fui castigada por exponerlos.” Lee el texto completo publicado en Medium aquí.

* ¿Por qué, literalmente no puedo decir #YoTambién?, de Veronica Ruckh

“Me siento culpable de usar esas palabras. Siento que estoy siendo dramática o desesperada por ser parte de la conversación. Siento que estoy exagerando. Y de verdad, en mi corazón, no sé si lo hago. No puedo y no confío en mi propio juicio sobre las menos que placenteras situaciones que me han pasado en la vida. Nunca ha sido un asunto de que la gente “no me crea”. El problema es que apenas puedo “creerme” a mí misma. Y no sé qué es lo eso dice de mí.” Lee el texto completo publicado en Medium aquí.

* Yo también fui víctima de un Harvey Weinstein, de Catalina Ruiz-Navarro

“Lo peor del cuento es que mientras más empoderada se cree uno más culpa siente. Pero ahí están, Gweneth Paltrow, Angelina Jolie, Mira Sorvino, unas viejas verracas, aspiracionales, hermosas, llenas de poder, en la misma situación que yo y tantas hemos estado tantas veces. Me duele porque sé que la mayoría de las historias se callan, y porque parece que a veces, solo por ser mujer, no te ven como una persona sino como un pedazo de carne. Me duele porque sé que el silencio se debe a que muchas no pueden hablar, por muy buenas razones, empezando por el miedo al desprestigio y al fracaso profesional.” Lee el texto completo publicado en Univisión aquí.

* #YoTambién, y entonces #AhoraQué, de Lola Phoenix “Yo también, diré, ¿y luego qué? Me niego a creer que el mundo ignora los abusos, ataques y violaciones generalizados. Me niego a creer que esto es una clase de revelación que requiere, una vez más, que yo dé un paso al frente y descubra por lo que he pasado. Además de las miradas lastimeras, he sido acusada de usar mis experiencias de ataques sexuales para “ganar puntos”. Me han dicho que no me comporto como una persona que ha pasado por una cosa así (soy demasiado “víctima”). No se me permite tener mis propias experiencias sin que se me diga que aún no las supero. Sobrevivir a un ataque sexual es caminar en una cuerda floja entre víctima y sobreviviente; entre ser lo suficientemente fuerte para probar que estoy sana para afirmar con convicción que lo he superado, pero lo suficientemente débil para que la gente se interese por lo que me ha pasado […] El problema no es que la gente no sepa. El problema es que aquellos que tienen el poder para hacer algo no se interesan, a menos de que les afecte o que lo puedan usar en su beneficio. No necesito más miradas lastimeras. No necesito más buenos deseos. Necesito que las personas le hablen directamente al poder. Necesito que la gente que está a cargo haga algo. Necesito que esto no sea sólo una noticia, que no sea sólo sobre Weinstein. Necesito que la gente deje de esperar que yo actúe como una víctima.” Lee el texto completo publicado en Medium aquí.

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