#AlTiro. Gol a México: ¡Avanza la privatización del agua!

En México, la vida es eso que aprueban los políticos mientras otros se pelean por nuestro voto. Y es que, en medio de los catorrazos electorales y la fiebre mundialista, el pasado 5 de junio, Día Mundial del Medio Ambiente (hasta sarcásticos son los malditos), el señor Enrique Peña Nieto firmó una serie de decretos que modifican la veda sobre el 40% de las cuencas del país. Es decir, por medio de esos decretos se modifica el uso y la explotación de más de 300 cuencas que son fuente de más de la mitad de las aguas superficiales del territorio nacional. Los cambios, según denuncian organizaciones en defensa del agua, avanzan claramente hacia la privatización del derecho humano, y dejan vulnerables a pueblos originarios que han cuidado el agua desde hace cientos de años. Y aunque el secretario del Medio Ambiente ha defendido que los decretos para la Reserva del Agua son para la defensa del medio ambiente, lo cierto es que abren la puerta para una serie de cosas muy oscuras y que sólo benefician a unos cuantos.

La organización Agua Para Tod@s ha realizado un análisis de los decretos que firmó Peña Nieto y estos son los puntos más graves.

* Los decretos de reserva abren la puerta para extender la lógica de concesiones, y desconoce los derechos de los pueblos indígenas y pobladores de los ejidos. Desconoce su derecho a la autodeterminación de sus territorios y el agua que hay en ellos, para dar paso a una lógica de mercado en que los mantos acuíferos pueden estar a nombre de cualquier entidad estatal y paraestatal para otorgar concesiones y derechos de explotación.

* Aunque están siendo promovidos como una medida de protección al ambiente, incluyen reservas para uso urbano, y en algunos, para la generación de energía eléctrica. El uso urbano considera otorgar concesiones para cualquier uso, incluidos trasvases (asegurar la disponibilidad de agua en un sitio explotándola desde una cuenca vecina), y servicios de agua y saneamiento. El uso urbano también incluye la explotación con fines meramente comerciales, como el caso de las embotelladoras, la industria y las mineras.

* Dejan en manos de los gobernadores de los estados el control de las concesiones, por lo que estaría convirtiendo las aguas nacionales en aguas estatales. Además de que varios gobernadores han expresado ya su idea de privatizar los sistemas de agua. De esta manera, y sin importar el cambio de gobierno federal, los gobernadores podrán seguir otorgando concesiones.

* Se elimina cualquier tipo de participación ciudadana en la discusión y aprobación de concesiones de cuencas acuíferas. Tal como está el decreto, los derechos de explotación pueden ser trasladados a entidades estatales, paraestatales y privadas, sin que la ciudadanía, aunque resulte directamente afectada, sea consultada.

* El agua para conservación ecológica o uso ambiental se concesiona. Es decir, un particular privado y no una entidad estatal estará a cargo de la administración del agua para fines de protección ambiental.

* Los decretos extinguen los derechos al agua de los núcleos agrarios que no fueron renovados a tiempo. En otras palabras, hay al menos 50 mil concesiones a pueblos, ejidos y comunidades que se firmaron por decreto presidencial. Sin embargo, nunca les dijeron a los beneficierios que esas concesiones tenían caducidad y debían ser renovados. Los decretos firmados por Peña Nieto indican que si las concesiones no están vigentes quedarán invalidadas.

* Los decretos no mencionan de ninguna forma el derecho humano al agua. En su lugar, buscan equiparar el uso público urbano al derecho al líquido vital. No obstante, la Constitución indica que cualquier legislación en materia hídrica debe considerar primero el derecho humano al agua, éste ha sido omitido de los más recientes decretos, dejando vulnerable a la ciudadanía.

Así es, muchachos y muchachas, esta pequeña firma de diez decretos es un gran paso para la privatización. Y si aún no tienen claro qué implican las concesiones, les pedimos que den clic AQUÍ Y le echen ojo al caso Mexicali, que de pronto puede llegar a convertirse en el futuro de todos.

Comments

comments