Ayuda al Clan de la Oveja a hacer Cine Comunitario

Hace un año, un grupo de personas de distintas edades y profesiones, se juntó para discutir en torno a lo que estaba sucediendo en Ayotzinapa. Decidieron hacer un cortometraje a partir de la escritura de distintas personas interesadas, a modo de cadáver exquisito; teniendo el texto, ilustradores y estudiantes animaron distintas partes del corto; fue así como nació Ver arder, proyectado en la Cineteca Nacional durante la jornada por Ayotzinapa y diversos festivales internacionales.

Este fue el primer corto realizado por El Clan de la Oveja, grupo que ahora se propone hacer una serie de proyectos audiovisual por Latinoamérica, con distintas temáticas pero un objetivo común.

El Clan de la Oveja, haciendo una reflexión sobre lo que sucede actualmente en el cine: su inminente revolución debido a una democratización de la disciplina (en el sentido que se abaratan los recursos para poder filmar y editar), considera que los medios y las formas de hacer y encarar al séptimo arte, a su vez, tienen que cambiar. Asimismo, aunque este medio ha visto un sinfín de cambios desde su creación, e incluso la forma de hacerlo, hay territorios muy poco explorados.

El colectivo propone pues un cambio en la forma de realizarlo, a la que llama cine comunitario y de la que se desprende el cine horizontal, en donde el cambio implica tumbar la manera jerárquica en el que se ha pensado y enfrentado el ser humano al cine. Este proyecto, así como se hizo en Ver arder, está mediado por el diálogo, busca la desaparición de jerarquías, una comunicación entre disciplinas y sobre todo, la conformación de comunidad. Dichas propuestas parten de la convicción de que el cine, al igual que la existencia y la humanidad, va más allá de un solo individuo ya que encuentran en esta forma, una herramienta artística y política, postura que se ve reflejada en el medio y no necesariamente en las temáticas.

En este cine, el proceso importa tanto, o más, que el producto, se puede hacer un film que sea tanto documental, como ficción o animación y todas las personas cumplen un rol indispensable, en el proceso se procura que cualquier persona con interés pueda participar y aprender en la práctica. Para realizar cada proyecto se parte de un contexto real, pues este cine entiende al ser humano como definido por esto, pero a su vez, como sujeto con la capacidad de transformarlo.

Actualmente, El Clan de la Oveja tiene distintos proyectos en curso, entre ellos Campos de tinta, docuficción realizada en Mar del Plata que narra la historia de María, cómo ella la entiende y vive, invitándonos a acompañarla en su búsqueda. Todos estos proyectos son realizado en Latinoamérica, con Nicolás Baksht fungiendo como facilitador. Sin embargo, y a pesar de que en este cine los recursos y el dinero no son un limitante para hacer, hay gastos que necesitan cubrirse, entre ellos la renta de equipo y el transporte, así como apoyo para el equipo que se encargara del rodaje, por lo que a partir del día 20 de diciembre, dichas propuestas se encontrarán en Fondeadora, buscando nuevas personas que se unan a la comunidad.

Para que Fondeadora (https://fondeadora.mx) haga válida la recaudación de fondos, se tiene que llegar a la meta en un límite de tiempo, por lo que pedimos la ayuda de todas las personas interesadas o bien la difusión de este proyecto. Si logramos rebasar la meta inscrita, será un grato impulso para la realización de nuevos filmes.

 

¡Gracias!

 

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