¿Celebras algo este 10 de mayo?

La historia más o menos difundida es esta: en 1922, el periodista Rafael Alducín, director del periódico Excélsior, convocó por medio del diario a rendir un “homenaje de amor y ternura” a todas las madres. Designó el 10 de mayo como fecha para la fiesta que llenaría de flores las calles del país. Unos años antes en Yucatán, un grupo de mujeres activistas había impulsado candidaturas de mujeres a cargos de elección popular, defendía la idea de maternidad como elección, daba cursos de profilaxis y planificación familiar, y había logrado la aprobación de la Ley de Relaciones Familiares que instauraba la equidad en el matrimonio y legalizaba el divorcio. Aunque no ha podido establecerse la relación entre un hecho y otro, la convocatoria del Excélsior defendía el estereotipo tradicional de la madre contra ideas extranjeras que, con el apoyo de José Vasconcelos en la SEP y todo el gobierno de Álvaro Obregón prosperó: en sus páginas se leían ideas para regalos, en las escuelas se hacía promoción del Día de las Madres, y, unos años después, hasta obtuvo la bendición papal. Así fue que las generaciones futuras acabamos haciendo rica a Denisse de Kalafe y bordando servilletas que, aunque a veces terminaban haciendo ellas mismas, nuestras mamás atesoran.

Noventa y cinco años después el panorama no pinta muy distinto. El consumismo voraz, los embates de grupos de la iglesia contra la llamada “ideología de género“, el predominio de los estereotipos de la madre abnegada en los medios de comunicación (que se complementan con otros burlones como el de la mamá luchona), conviven con luchas de grupos de mujeres en defensa de sus derechos fundamentales, de sus cuerpos, de sus vidas. Aunque la contraposición pareciera evidente, no lo es: al hablar de maternidad entran en juego un cúmulo de cuestiones sociales, económicas, jurídicas, de salud, políticas, ideológicas y un largo etcétera. En una sociedad que se debate entre uno de los picos más altos de embarazos adolescentes en los últimos años, sectores de mujeres que declaran con seguridad que no desean ser madres, acciones gubernamentales que con una mano pintan de rosa cualquier programa y con otro revictimizan, ignoran y maltratan mujeres, y una continua lucha por la defensa de los cuerpos y las mentes femeninas, el 10 de mayo se presenta, más que como una celebración obligada o desdeñada, como un ineludible punto de discusión.

Si hace casi un siglo el papel del medio de comunicación fue imponer sólo una visión de maternidad, para nosotros la obligación ahora es servir como una plataforma para conocer, desde la experiencia de nueve mujeres, cómo se van construyendo y reconstruyendo las ideas de maternidad actualmente. Les pedimos que se presentaran y también les preguntamos qué canción les gustaría que les cantaran, porque entre este mar de dudas lo único que sí tenemos claro es que, este 10 de mayo, ni un peso más a Denisse de Kalafe.

Mamá2

 

Mi nombre es Ericka Velázquez y soy mamá de una niña de 7 años.

¿Celebras algo este 10 de mayo? ¿Qué?

Sí, el día de las madres.

En tu contexto, ¿qué característica te gustaría eliminar de la noción de mamá?

La mamá es una súper mujer que debe hacer de todo, para todos, contra todos y a favor de su familia siempre, con los recursos que se le proporcionen.

¿Qué pregunta sobre maternidad escuchas constantemente y te mata de hueva? ¿Por qué?

¿Duele mucho el parto?, no existe un modo mágico de sacar una persona de tu cuerpo. Si no es un parto con dolor en el momento, es una cesárea con dolor durante un mes después.

Si pudieras cambiar algo del festival del 10 de mayo de tus hijos, ¿qué sería y qué canción te gustaría que te cantaran?

Me gustaría que hicieran el festival el sábado, entre semana se complica por mi trabajo y el permiso que hay que pedir. Ver cantar a mi hija es muy agradable para mí, cualquier canción que cante me va a matar de emoción (voy a llorar y llorar como diría ella).

Mi nombre es Gabriela González Ortuño, termino el doctorado en Estudios latinoamericanos en la UNAM, soy madre feminista y correctora de textos.

¿Celebras algo este 10 de mayo? ¿Qué?

El 10 de mayo es una fecha con ciertas tensiones para mí porque me parece que es una celebración impuesta, ya que responde a un modelo de mujer que sostiene maternidades tradicionales y roles cerrados de género, es una celebración que se instaura en contra de las mujeres feministas de principios de siglo xx que lucharon por la libertad de decidir sobre sus cuerpos y por su participación política. Sin embargo, también existen muchos afectos alrededor. En primer lugar, es complicado abstraerse del cariño que se siente hacia las mujeres ancestrales: madre, tías, abuelas. Como la mayor parte de ellas esperan que ese día el afecto tenga demostraciones específicas, las festejo a ellas para agradecer lo que han hecho por mí. Tampoco puedo ausentarme de los festivales escolares, aunque una de las ventajas del Kinder al que asiste mi hija es que celebran el Día de la Familia a finales de mayo, incluso fue una de las razones por las que elegimos la escuela. Esto me parece mejor opción porque muestra a les peques que las familias son diversas y que hay que celebrarlas como sea que estén compuestas, además de que da pie para mostrar que las labores de cuidado son compartidas, no responsabilidad de una madre convencional.

En tu contexto, ¿qué característica te gustaría eliminar de la noción de mamá?

Las características que me gustaría eliminar de la noción de madre. En primer lugar, estoy en contra de la naturalización de la idea que, una mujer, por serlo, debe ser madre. La maternidad debe ser una elección, no una imposición que trae consigo una serie de roles a cumplir. De la noción de madre me gustaría eliminar la idea de sacrificio y abnegación porque, aunque es verdad que, al decidir ejercer la maternidad se elije responsabilizarse de un ser humano, también creo que es importantísimo contar con redes de apoyo para que las madres no se sientan aisladas ni pierdan la posibilidad de elegir; por supuesto esto va más allá y atraviesan temas como el ejercicio de la paternidad en una sociedad profundamente machista. Creo que me gustaría más comenzar a pensar más en cómo transformar las paternidades.

¿Qué pregunta sobre tu maternidad escuchas constantemente y te mata de hueva? ¿Por qué?

Curiosamente la pregunta acerca de mi maternidad que más hueva me ha dado me la hizo una investigadora que hacía entrevistas de maternidades feministas. Ella insistía en preguntarme cuál es el conflicto al ser feminista y madre. Yo le contestaba que ninguno, que tal vez algunas personas alrededor estaban incómodas con mis decisiones pero que yo no sentía contradicciones entre una posición y otra. También he recibido comentarios de personas que se asumen de izquierda y que les parece que reproducirse es como volverte de derecha, como si la intención de cambiar las cosas fuera exclusivo de personas sin hijes.

Si pudieras cambiar algo del festival del 10 de mayo de tus hijos, ¿qué sería y qué canción te gustaría que te cantaran?

Yo cambiaría que sólo haya festivales el 10 de mayo, debería haber en muchas fechas más oportunidades para que les niñes se expresen, bailen, canten. Por supuesto eso implicaría un cambio en la política educativa y cultural, lo que, a su vez, cambiaría que cada año canten “Señora, señora…” o bailen “Yo tengo una bolita que me sube y me baja…” Y en un sueño que ahora aparece muy lejano me encantaría escuchar en un festival escolar “Demoler” de Los Saicos aunque eso ya es una posición muy particular que no estoy segura que el resto de las madres disfrutaría, así que con que exstieran espacios de formación y expresión en artes para niñes me daría más que por bien servida.

Yo soy Karla Amozurrutia, soy mujer, hija, profesora, activista, pareja pero sobre todo, soy madre desde los dulces 23 de una hermosa retoña llamada Jade desde hace 11 años.

¿Celebras algo este 10 de mayo? ¿Qué?

Este 10 de mayo recordaremos y celebraremos la memoria de mi súper abuelita materna que se nos fue hace poco y siempre hemos tenido como tradición, las mujeres de la familia –encabezada desde hace un año y unos meses por mi abu- salir a comer o hacer una reunión, todas juntas. Así que este 10 de mayo es de ella. Siempre he creído que este día promueve el consumismo excesivo y ratifica ciertas prácticas sociales de rol y estereotipos de género, sin embargo, también puede ser un día de reflexión femenina sobre qué significa ser madres, cómo fue la maternidad de nuestras propias madres y cómo se contrapone o se parece a la nuestra, por qué decidimos serlo y cuáles son los retos de hoy para una madre joven, trabajadora, adulta, soltera, etc y etc.

En tu contexto, ¿qué característica te gustaría eliminar de la noción de mamá?

A mí me gustaría eliminar de la noción de madre el odioso estereotipo de la abnegación, “una madre debe ser abnegada”, hay quienes creen que debe ser así; así fue como educaron a nuestra madre y nuestras abuelas en el contexto de la sociedad mexicana tradicional, porque la vida de una mujer que se convierte en madre debe ser renunciar a la libertad de mujer independiente y ésta debe convertirse en una ligada, dependiente, casi esclavizada, incorporada sin chistar, a la vida de los hijxs y peor aún, a la del marido. Ser madre también es ser libre. Tenemos que seguir luchando contra esa errónea noción de maternidad.

¿Qué pregunta sobre tu maternidad escuchas constantemente y te mata de hueva? ¿Por qué?

¿Tener una hija adolescente debe ser lo peor, no? Y respondo: “probablemente, pero si no pasara por esa etapa intensa, no llegaría a ser la mujercita libre, autónoma e independiente que será. Así que bienvenida la adolescencia, va a estar “locochón”.

Si pudieras cambiar algo del festival del 10 de mayo de tus hijos, ¿qué sería y qué canción te gustaría que te cantaran?

Afortunadamente nunca fui a ningún festival del día de las madres en el colegio de mi hija pues en ella no hay cosa semejante, la neta no me gustan esos festivales. Pero recuerdo los míos y los bailables que preparábamos por meses para ese día, así como las canciones que ensayábamos en música para cantárselas a nuestra mamás –la mía nunca asistió-. Si me preguntaran qué canción me gustaría que me cantaran ese día sería “Mi cariñito” de Pedro Infante.

Hola, me llamo Magdalena.

¿Celebras algo este 10 de mayo? ¿Qué?

Sí, el día de las madres, pero sólo cuando era más joven. Actualmente no es un día importante para mí.

En tu contexto, ¿qué característica te gustaría eliminar de la noción de mamá?

Creo que hay algunas mujeres que tienen a sus hijos sin quererlos, los maltratan o hasta los llegan a matar. Para mí el ser mamá no sólo es parirlos sino criarlos, educarlos y sobre todo quererlos, entonces yo le daría el nombre de madre a aquella persona que estuvo hasta el momento en el que aprendiste a volar.

¿Qué pregunta sobre tu maternidad escuchas constantemente y te mata de hueva? ¿Por qué?

Me da emoción cuando me preguntan acerca de mi parto por qué es una experiencia inolvidable, pero me caga cuando me preguntan ¿y es muy difícil ser mamá? Porque obviamente es difícil, estás conociendo a un ser humano totalmente distinto a ti, llora, caga, come, ensucia, hay que enseñarles todo.

Si pudieras cambiar algo del festival del 10 de mayo de tus hijos, ¿qué sería y qué canción te gustaría que te cantaran?

Si hay algo que me aburre mucho de los festivales es que las mamás estén sentadas nomás viendo, haría algo que las haga interactuar con los hijos como una obra de teatro o un concurso, yo que sé. Me gustaría que me cantaran A EME O de Aterciopelados.

Hola. Soy María Rivera, mujer deconstruida, alguna vez mamífero feliz y madre inubicable.

¿Celebras algo este 10 de mayo? ¿Qué?

Sí, que se acabe pronto. Celebrar la maternidad como convención social, sólo sirve para apuntalar la esclavitud de las mujeres, recordarles su condición de amorosa servidumbre configurada por el ente social desde que son gestantes.

En tu contexto, ¿qué característica te gustaría eliminar de la noción de mamá?

La noción misma de maternidad.

¿Qué pregunta sobre tu maternidad escuchas constantemente y te mata de hueva? ¿Por qué?

Creo que nadie pregunta sobre mi maternidad, afortunadamente. Lo que me puede llevar a un estado catatónico es tener que relacionarme jugando el rol de “madre”. Soy totalmente intolerante a tener algún tipo de contacto social, por breve que sea, bajo esta configuración.

Si pudieras cambiar algo del festival del 10 de mayo de tus hijos, ¿qué sería y qué canción te gustaría que te cantaran?

Nunca he ido a un festival del 10 de mayo. En la escuela de mi hija no se celebra. Me moriría de terror…

No me gustaría que mi hija me cantara pero asistiría feliz a un festejo escolar de día de las madres si se programaran estas dos canciones. Es más, pagaría por ir:

O que mi hija me cantara esta:

Me llamo Mariana Ozuna Castañeda, soy profesora en la UNAM de literatura mexicana desde hace 17 años. Además de la docencia, realizó investigación literaria: publico artículos, participo en proyectos de investigación, seminarios, coloquios y otras organizaciones académicas. La docencia se ha convertido en un manantial de inspiración y alegría. Me hice madre de Tristán a los 36 años, y desde que su nacimiento nos puso frente a frente y corazón con corazón he vuelto a ser alumna de tiempo completo.

¿Celebras algo este 10 de mayo? ¿Qué?

Yo celebro mi maternidad muchas veces a la semana. El 10 de mayo he aprendido a reconocer esa incansable labor que muchas mujeres ejercen a diario y que no se limita a sus hijos procreados, sino a los cuidados que prodigan indiscriminadamente. Hay muchas madres que no tienen hijos.
Hubo un tiempo en qué pensaba que el 10 de mayo y la maternidad eran prisiones ideológicas del patriarcado, desde hace casi una década he ido construyendo con lecturas y autocrítica otra visión, una más compleja y menos simplista de la maternidad. Me he percatado de que el discurso hegemónico contra la maternidad en muchos feminismos sataniza la maternidad desde la idea de ser individuo y capitalista. Las metáforas para hablar de la maternidad tienen que ver con “esclavitud”; “pérdida de la identidad”; y una concepción reduccionista de la procreación como “parto”, sin atender a la crianza y a que la maternidad es un aspecto más en el cual empoderarnos.
Hay mucho que celebrar y agradecer y hacer en las maternidades actuales.

En tu contexto, ¿qué característica te gustaría eliminar de la noción de mamá?

Me gustaría que las personas dejáramos de pensar en la maternidad como sacrificial, como la negación de la propia personalidad. También me gustaría que se pensara en la maternidad con la misma sutileza intelectual con la que se piensa el género y el cuerpo, es decir, que se corporalizara la maternidad, que se hablara y se conociera más lo que de biológico hay en ella y no solo lo cultural e ideológico. Hay mucha investigación ya acerca de los procesos fisiológicos en torno a la maternidad.

¿Qué pregunta sobre tu maternidad escuchas constantemente y te mata de hueva? ¿Por qué?

Cuando mi embarazo comenzó a notarse, muchos colegas me preguntaron “¿por qué te embarazaste?”, como si al hacerlo me hubiera arrojado de un tercer piso vestida de supergirl. Lo más asombroso es darme cuenta que en realidad la gente no quiere conocer mis respuestas, lo que desea es corroborar y replicar lo que ya asume como verdad. De manera que cuando digo que estoy feliz siendo mamá de Tristán, inmediatamente surgen las afirmaciones: “debe ser cansadísimo”; “ya no tienes tiempo para ti”; “seguro ya no vas a X o Z”; “es mucha responsabilidad, yo por eso…”. Lo más curioso es que esa gente no pregunta por Tristán, y cuando les digo que me encanta criarlo, desconcertados dicen “Oh, qué padre” y ya. Hay quien me hace preguntas específicas y respetuosas pero son las menos.

Si pudieras cambiar algo del festival del 10 de mayo de tus hijos, ¿qué sería y qué canción te gustaría que te cantaran?

No pos que no hubiera festival, jajaja. A mí me gustaría que habláramos de lo que es nacer, la panza, las horas, que recordáramos colectivamente eso de la corporalidad de la maternidad. El festival es la forma de sacarle la vuelta al cuerpo femenino gestante, un cuerpo en tránsito, a mí me gusta contarle detalles de la gestación a Tristán, hablarle de cuando se movía dentro de mí, y él me hace preguntas y toca mi vientre y mis pechos y dice: yo salí como Kirikú y tomé café de tu chichi. Nacer está en toda poderosa cosmogonía. Y para rolas: All you need is love.

Soy Maricela Guerrero Reyes escribo, trabajo en una oficina de 9.30 a 7 PM, río mucho, vivo en la Ciudad de México desde 1977.

¿Celebras algo este 10 de mayo? ¿Qué?

¿El día de la madre? No, aunque lamento un poquito que en mi casa sí sea relevante para tías, primas y mi propia mamá y pues tengo que ir. Es retecomplicado conciliar visiones del mundo tan divergentes, cada vez que pongo por ahí algunas de las consignas feministas como libertad de decidir o mejor repartición de las tareas de cuidados, hacen ojitos para arriba, y piensan, esta ya va a empezar, acércale una sopita.

En tu contexto, ¿qué característica te gustaría eliminar de la noción de mamá?

Que las mamás son sagradas o heroínas o algo así, como si fuéramos las únicas personas capaces de cuidar; eso es muy solemne, se insufla de melodrama, ¿qué haríamos sin los chantajes maternos aprendidos en las películas de Libertad la Mártir y Sarita García?
Además, esa idea atenta directamente contra una mejor valoración y distribución del trabajo. Si cuidar a otros no se hubiera hecho una actividad exclusiva de madres y mujeres, sería un trabajo mejor valorado y podría colectivizarse de mejor manera mediante guarderías y estancias.

¿Qué pregunta sobre tu maternidad escuchas constantemente y te mata de hueva? ¿Por qué?

Más que matarme de hueva, en un principio me desconcertaba, ahora me da igual, las personas no pueden entender esquemas diferentes al que ven en las telenovelas. Desde que me separé del papá de los niños, ellos pasan tiempo con él; es muy genial que convivan así, y a mí me da tiempo para hacer cosas o descansar; y toda mi familia lo sabe; pero no pueden evitar siempre que me ven sin E. y S. preguntar ¿y los niños?
Como si no esperaran algo muy distinto a lo que siempre respondo, “están con su papá”. Alguna vez responderé, se fueron de kibutz, andan en un crucero viendo ballenas; están viajando a la luna; los invitaron a arrullar ajolotes; o algo así.

Si pudieras cambiar algo del festival del 10 de mayo de tus hijos, ¿qué sería y qué canción te gustaría que te cantaran?

Sirva este foro para señalar que los chamacos y yo agradecemos a la escuela en la que van y en la que nos sentimos muy a gusto, que no haya festival. Eso nos da oportunidad de cotorrear entre nosotros, la favorita de S. es Pelo suelto de Gloria Trevi y E. está imitando la voz de la Vetusta Morla para responder preguntas con mucho humor.

Marisa, 32 años.

¿Celebras algo este 10 de mayo? ¿Qué?

Pues se supone que el día de la madres.

En tu contexto, ¿qué característica te gustaría eliminar de la noción de mamá?

Me encantaría eliminar la idea de que ser mamá es “lo natural”; que al ser mamá te vuelves esclavo de tus hijos y dejas de ser persona; que el ser mamá es lo más satisfactorio que existe, entre otras cosas.

¿Qué pregunta sobre tu maternidad escuchas constantemente y te mata de hueva? ¿Por qué?

La pregunta de “¿Para cuándo la parejita/ el hermanito?” Me zurra. A). No sé si quiero otro hijo, b) si quisiera otro no va a ser pronto y c) qué chingados si no quiero tener otro… Y la preguntas “¿Hasta cuándo amamantaste?” “¿Ya lo llevas a la guardería?” “¿Y todavía trabajas?” “¿Y su papá te ayuda?” “¿Y no lo extrañas cuando estás en la oficina?” “¿Y bajaste de peso muy rápido?” El por qué me cagan creo que se explica por sí mismo.

Si pudieras cambiar algo del festival del 10 de mayo de tus hijos, ¿qué sería y qué canción te gustaría que te cantaran?

Afortunadamente aún no tiene festivales del 10 de mayo. Y desde luego que casi cualquier canción menos Mother de Pink Floyd.

Tania Tagle, ensayista, editora, activista y madre de dos hijos, Nicolás y Lucas.

¿Celebras algo este 10 de mayo? ¿Que?

En casa no celebramos el 10 de mayo así como no celebramos el Día del Padre porque creemos que, en la crianza, no debe haber roles asignados. Nos dividimos las tareas domésticas y de cuidado de acuerdo a las posibilidades de cada quien, no de acuerdo al género. Claro que llamamos a las abuelas porque para ellas es importante y no les vamos a imponer nada, pero para nosotros es un día como cualquier otro pero con un poco más de tráfico.

En tu contexto, ¿qué característica te gustaría eliminar de la noción de mamá?

Que es un sacrificio que “vale la pena”, la maternidad no tendría porqué valer la pena porque no tendría porqué ser una pena en primer lugar. Creer que te sacrificas por tus hijos los pone en deuda contigo y eso me parece muy retorcido. No creo que sea posible desarrollar relaciones sanas cuando aprendes a amar y a ser amado a través de la culpa.

¿Qué pregunta sobre tu maternidad escuchas constantemente y te mata de hueva?

Con quién se quedan mis hijos cuando salgo, a trabajar, a divertirme o a lo que sea. Estoy segura de que a mi pareja no se lo preguntan nunca. Lo mismo cuando me dicen que no “parezco” mamá, como si la maternidad viniera con un look integrado.

¿Por qué?

Porque refuerzan estereotipos tóxicos sobre la maternidad que vienen de un deseo de normar la vida y el comportamiento de las mujeres.

Si pudieras cambiar algo del festival del 10 de mayo de tus hijos, ¿qué sería y qué canción te gustaría que te cantaran?

La verdad me gustaría que no hubiera festival porque siempre hay shaming a las mamás que trabajan y no pueden asistir. Me ha tocado cada año y me parece horrible. Pero si hay que cantar debo decir que cuando escucho She’s Like a Rainbow de los Rolling Stones siempre pienso en mi mamá.

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