Cha/Co Project y el jazz que removió las sombras

Por Takeshi López
@TakeshiLopez

Me gusta el jazz, sobre todo el freejazz, estilo que han alimentado al género desde hace más de 60 años, y el acidjazz que es más joven pero que vino a revitalizar la escena en los años 80. Hoy en día las bandas han fusionado este género con otros más actuales y variados, para la sana recreación de nuestros oídos.

Cha/Co Project, trío oriundo de Pejelandia, Tabasco, se presentó cerca de las Torres de Satélite, en un pequeño lugar llamado el Film Club Café, como cierre de su mini gira por la capital. Estos tres masters de la avanzada jazz nacional venían a presentar nuevas rolas y difundir su disco para el deleite de los amantes del género.

Al entrar al lugar pensé que era una típica cafetería hipsterpseudointelectual donde compartiría el espacio con otros especímenes snobs, que suelen ir a escuchar bandas de jazz sólo por la pose, para hacerse los interesantes o impresionar a una chica, o se sientan a leer algún libro “raro” de autores impronunciables. Pero me dio gusto ver que este espacio es como un VideoHome de cine de arte, con áreas para conferencias en las cuales se han hecho las presentación del Festival Macabro, cortos independientes, entre otras actividades fílmicas, así como el pequeño cuarto donde a mi llegada ya tocaba Cha/Co, que es para oír bandas en vivo, por el cual han desfilado gente como Torreblanca, Ingrid Beaujean, Haciendo el Mal, entre otros.

Los sonidos suaves de guitarra, piano y batería que jugaban con la luz tenue del lugar nos recibían, unos sillones y unas pequeñas mesas con lamparitas en forma de velas era el decorado simple pero ad hoc al lo que sonaba, en esa atmósfera de antro de sótano clandestino en que uno espera para escuchar este género, aunque para algunos ya sea un cliché.

Éramos a lo mucho 12 personas, todos en silencio viendo como tres hombres empezaron a remover las sombras con ondas jazzeras que envolvían el lugar, que se volvía acogedor. Yo venía con el ánimo de escuchar lo nuevo de la banda, lo anterior me parecía algo ya muy básico. Llegó el turno de tocar “Paila” que la había escuchado en una grabación acústica que se puede oír en el SoundCloud de la banda. Una rola con unas armonías en la guitarra eléctrica que le dan un toque de melancolía: paila es una expresión que se usa cuando se ha fracasado o se ha perdido algo como una amor ingrato. Sonaron también “Madrugada”, que me recordó esas noches claras donde la escritura fluye, y después “Humedal” que fue el momento exacto para que la cerveza recorriera mi garganta seca.

La evolución más grande en el trabajo de este trío la encontré al sonar su canción “Claroscuro”, una pieza que en sus notas encierra esa hermosa contraposición de la luz y la oscuridad, el solo de piano se acercó más al freejazz, la lira hizo de las suyas con toques de funk y rock y la batería con una precisión que no podía más que emocionar, en general se notaron fusiones con ritmos más tropicales que me pareció un gran acierto de esto chicos que están rodeados de la hermosa selva tabasqueña.

Para cerrar dejaron notar sus influencias regalándonos dos covers: uno a “Golden”, del gran Steve Wonder; y el otro, una rola chingona del funk “See through”, de Blue Magic que ha sido reversionada por muchos. Con esto se llevaron las palmas de los asistentes, que nos fuimos con una sensación de satisfacción al ver que la escena independiente del jazz fusión está viva y dando qué escuchar, cuando todo lo demás en la escena se está sobrevalorando por tener campañas publicitarias más grandes, pero sin el contenido de calidad que hay en una banda como Cha/Co Project.

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