El #InformedelNO Capítulo 1. Un México en “paz”

El pasado martes dos de septiembre, el presidente Enrique Peña Nieto ofreció un discurso con motivo del Segundo Informe de Gobierno de una administración que no termina de asumir su papel ejecutivo: los primeros 21 meses de la gestión no dejan de tener el tufillo de campaña electoral: a cada Reforma, una promesa.

El jefe de Estado decidió separar su documento en cinco áreas; desde este día hasta el próximo viernes, NoFM Radio emitirá su posición respecto a cada uno de los rubros.

México en Paz

Peña Nieto heredó de Felipe Calderón un país en medio de una cruenta ola delictiva; los asesinatos, secuestros y extorsiones ocupaban el centro de la preocupación de los habitantes de al menos quince entidades federativas. Después de casi dos años, las cosas no han cambiado.

El discurso federal presume un prístino panorama, se olvida del percudido. Destaca el costo de los 51 programas federales para la prevención y contención de la violencia: 131 mil millones de pesos. Según cifras del Sistema Nacional de Seguridad, en los primeros 19 meses del sexenio del priísta, fueron asesinadas 28 mil 215 personas; cada muerto tuvo un costo de 4 millones 642 mil pesos: la inversión, pues, no pudo garantizar la seguridad nacional. La inversión en seguridad es similar al gasto del gobierno brasileño en el pasado mundial de futbol.

El Programa Nacional de Prevención tiene un costo de 2 mil 295 millones de pesos y se ha focalizado en 73 municipios prioritarios en los que se concentra el 59 por ciento de la incidencia delictiva. Lo cierto es que la percepción de la violencia y la opinión pública no cambia: nueve de cada diez mexicanos piensa que el país es inseguro. Además, según números de la encuesta realizada por el Instituto Nacional Electoral y el Colegio de México, 70% de ellos dice que no se pueden confiar en ninguna persona.

Ante la opinión, el Ejecutivo intenta matizar su discurso: a diferencia de la pasada administración, la prevención cada vez ocupa un lugar más importante; la solución debe ser integral, dicen. Sin embargo, las obras apuntan a lo contrario: actualmente se construyen nueve Centros Federales de Readaptación Social, en los que habitarán 9 mil 698 delincuentes federales. Se sigue pensando en medidas punitivas. El gasto se puede realizar en el mismo número de centros deportivos, sociales y culturales que integren en la juventud y la infancia.

Además, el gobierno presume pequeñas victorias, que si bien son un paso al frente, no dejan de ser insuficientes. El índice de homicidios dolosos bajó de 23 a 19 por cada cien mil habitantes; cada día son asesinadas 29 personas. La tasa sigue siendo muy alta. Tan sólo en los países con los que México integra la Alianza del Pacífico, sólo Colombia supera a nuestro país en el índice, 30 por cada cien mil; los otros países, Chile y Perú, cuentan con 3 y 10, respectivamente.

Como colofón, el gobierno ha destacado la creación de la nueva Gendarmería Nacional, dependencia que no deja de recordar a la poco afortunada Policía Federal Preventiva. Tan sólo para este año, la Gendarmería tuvo un presupuesto de 4 mil 500 millones de pesos.

En el rubro de secuestro, el Informe Ejecutivo de la Administración se limita a decir: comienza a bajar.
En un país manchado y que quiere asumirse como uno en recuperación y desarrollo, el gasto federal debería estar destinado a la inversión en educación y en deporte, e ir dejando medidas de castigos y cambiar, en acciones, a la prevención.

*Imagen de Armando Camberos

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