El mexicano que debió repetir en Woodstock

Recientemente se dio a conocer el cartel con el que el festival Woodstock celebrará su 50 aniversario. El aniversario de oro del mítico encuentro, en teoría, tendría que volarnos la cabeza. Pero la verdad es que, después de ver esta alineación, ni siquiera se nos despeinó el copete.

Y no es que no nos entusiasmen algunos nombres, o que no consideremos todas las maneras en que la música se ha transformado desde 1969. Pero la verdad, para nuestro gusto, a este cartel le falta mucha mucha leyenda. La vieja guardia no está presente. Y para muestra, el único que repite, es Carlos Santana, a mucha honra (eso sí).

Con esta noticia, las lenguas rápidamente se dedicaron a celebrar a Carlitos como el único mexicano en Woodstock. Pero esa aseveración está más que equivocada. En 1969 hubo otro mexicano en los tres días de paz y música. Nada más y nada menos que el baterista chilango Adolfo «Fito» de la Parra.

Rayando a Woodstock

Por el 69, Fito de la Parra se había integrado a Canned Heat, una joven banda formada en Los Ángeles. El baterista había sustituido a Frank Cook dos años antes y ya estaba sólido en la alineación. Con profunda vocación blusera, Canned Heat engrosaba parte de las filas rudas de rock and roll. Un gran avance para Fito, que se había formado en bandas clasemedieras de rock en nuestro país.

Canned Heat fue incluido en el cartel del ahora legendario Woodstock cuando no pasaban por su mejor momento. Acababan de perder al guitarrista Henry Vestine por una pelea con el bajista. Para cuando lograron sustituirlo, las peleas habían alejado a Fito, quien se quejó de no haber ensayado para el concierto. De la Parra había renunciado a la banda, pero el mánager logró convencerlo de quedarse. Casi como un milagro, el mánager también logró conseguir un helicóptero que trasladó a Canned Heat, que llegó rayando a su presentación en Woodstock.

La presentación en el festival fue un poderoso set de seis canciones y una hora en el que Fito se lució.

El líder Fito

Un año después, el vocalista de la banda Alan «Blind Owl» Wilson se unió al fatídico club de los 27, casi al mismo tiempo que Jimi Hendrix y Janis. Ante el deceso, Fito tomó las riendas de Canned Heat. Se convirtió también en el vocalista, compositor y líder de la banda. Canned Heat sobreviviría varios discos y alineaciones más a través de las décadas. Llegó a tocar en México, aunque cada vez amenazaba con nunca volver a causa de los empresarios transa.

Aunque la mayor parte de su carrera la desarrolló en Estados Unidos, Fito de la Parra nuca se desentendí del todo del rock mexicano. Cuentan sus allegados que fue uno de los primeros entusiastas del Three Souls in my Mind. Y, aunque la banda fue rechazada pro varios productores gringos, siempre apoyó a Alex Lora.

En 2016, Fito publicaría sus memorias en el corazón del tianguis del Chopo. El libro salió a la luz bajo el nada sutil título Living The Blues. Canned Heat. Una historia de música, drogas, muerte, sexo, y supervivencia. En la presentación, el baterista se lanzó sin pelos en la lengua contra los rockeros edulcorados, la industria, la música hecha por computadoras, el rock chicano y un largo etcétera.

Después de conocer esta historia nos queda claro que Fito de la Parra es un buen guardián de la memoria de Woodstock y que, sin duda, hubiera sido un digno representante de la alineación original en este 50 aniversario. Desafortunadamente no todo se puede en esta vida.

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