Espantar gallinas

Por Óscar Muciño
@opmucino

Entre los últimos artilugios que se ha inventado el hombre para divertirse están los videojuegos. Los que llevamos más de 30 años en el mundo recordamos algunas de las primeras consolas que tenían gráficos de baja resolución, como la Atari, o el Nintendo, que para muchos sólo existió en la versión pirata conocida como Family, nombre que venía del nombre que tenía el Nintendo en Japón, Famicom.

Muchos de las pantallas de interfaz de los videojuegos fueron base para la creación de las pantallas de los teléfonos y tabletas actuales. Pantallas que se van moviendo lateralmente, cada una con distintas funciones: mapa, energía, contactos, mensajes, misiones pendientes. Una de las primeras cámaras de pixeles fue la que Nintendo lanzó para su Gameboy.

En algunos momentos uno se sorprende intentando mover menús con las manos y ya no con teclas. Hemos pasados de los controles externos a los controles integrados que reaccionan a movimientos de nuestras extremidades.

Entre todos los videojuegos uno que recuerdo con cariño, como casi todo aquel que lo jugó, es el Ocarina of Time de la saga Legend of Zelda; entre los variados detalles que había en el juego uno en específico: en el pueblo Kakariko se podía encontrar gallinas. Y no sólo eso, uno podía molestar a las gallinas, asustándolas con espadazos que no las dañaban pero las alborotaban y las hacían correr, y pues se les perseguía para continuar molestándolas, tras algunos minutos en tan ociosa misión, las gallinas enfurecían y atacaban a Link,; era imposible vencerlas y lo mejor era huir del pueblo.

Sorprendía que una tarea en aparente sin beneficio en el juego te “recompensara”, o te mostrara algo oculto para el no ocioso, para el que seguí el orden de las misiones sin distraerse. Algún programador del juego previno que habría quien las molestaría por un tiempo largo y decidió hacer algo al respecto.

Además este detalle generaba en el jugador la idea que podrías pasar horas interactuando con elementos del escenario en apariencia sólo decorativos o sin importancia. Cortar hierba con la espada, levantar todas las piedras, buscar todas las posibilidades, y así uno encontraba rupias u otros ítems.

Algunas tareas humanas son así, entregarse a actividades en apariencia sin rumbo, o que en apariencia no ayudan en el cumplimiento de la misión, que son rodeos o pérdidas de tiempo, como molestar gallinas por ocio, perseguirlas; ya sabrán ellas con el tiempo recompensarnos.

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