#FestivalNeutral: un punto a observar en Latinoamérica

Por Chentes Carcaño
@chentes

Por segunda ocasión consecutiva, el Festival organizado por la disquera chilena Quemasucabeza, tuvo una edición en México, que para esta ocasión se realizó en un solo día (el año pasado fue en tres días), con siete actos en vivo, y en una sola sede, el Foro Indie Rocks!

La asistencia fue moderada, ya que la fuerte lluvia hizo mella y provocó un retraso leve en los horarios, aunque poco a poco el programa se fue restableciendo al itinerario original y la gente se dio a notar con su presencia.

Podríamos decir que el evento se dividió de alguna forma en dos: la primera parte fue una serie de tres participaciones con sets compactos y concisos de Juan Pablo Abalo, Silva de Alegría y Algodón Egipcio.

Juan Pablo Abalo, a quien posteriormente veríamos en la batería en las presentaciones de Felicia Morales y Caravana, le dio apertura al festival al mostrarnos su faceta solista con un teclado y beats electrónicos, fue un set tranquilo y acústico.

El único participante mexicano en el festival, Silva de Alegría, proyecto solista del músico Sergio Silva (a quién conocemos por ser el vocalista de Furland), alegró al público con su repertorio y que ovacionó su participación, con temas extraídos de sus materiales Geografía Nacional y El silencio en la tierra, y conformado por solo una guitarra, un bombo y una armónica.

Posteriormente fue el turno de Algodón Egipcio, quién viene promocionando su reciente material La confianza ciega. El proyecto del venezolano Cheeky comenzó de manera abrupta y sorpresiva, con mucho ruido sobre la música ambiental, extraído de su caja de ritmos y su guitarra. Al principio la voz no se lograba escuchar y había saturación en el sonido, pero transcurriendo el set, logró la nivelación y logró hacer bailar a los asistentes con un ritmo que denotó sensualidad.

En la segunda parte del evento, se presentaron los artistas chilenos de mayor calibre en Quemasucabeza: Felicia Morales, Caravana, Cristobal Briceño y Maifersoni.

La primera en subir al escenario fue la chelista Felicia Morales, que a diferencia de su debut en México ocurrido el año pasado en el Cine Tonalá, -en la que solo fue un set corto con una computadora y el violoncello-, ahora nos presentó a su banda, en la que se añadieron guitarra, batería y teclado, lo que mostró un “en vivo” bien reforzado y completo. Durante su participación se manifestó su base de fans que la apoyaba con su nombre reflejado en globos, además de mostrar los temas de Felicia EP, Agosto y hacer un cover a Hotel California.

Neutralfelicia

Después fue el turno del proyecto solista de Rodrigo Santis, cantautor que también lleva las arcas de la disquera Quemasucabeza, nos referimos a Caravana, que recientemente editó su nuevo material Caminata, en la que mostró un gran desenvolvimiento, que fue del acústico a lo rítmico y enérgico, con un característico folclor chileno en el sonido. Una excelente participación.

Pero el clímax del festival se lo llevó Cristobal Briceño, en la que bastó un austero set acústico para ser un momento muy festejado entre los asistentes, que no dejaban de corear, incluso hasta un rato después de que la presentación terminó. Interpretó temas de sus distintos proyectos: Fother Muckers, Los Mil Jinetes y Ases Falsos, que incluyó una muestra de sus gustos culposo con covers a Chayanne y a 3BallMTY. Durante su participación, Cristóbal no dejaba de mostrar su verdadero yo con interrupciones inesperadas de canciones, sus sarcasmos y chistes sobre el cambio de nombre de la Ciudad de México, algo que los que conocen bien al cantautor chileno, lo esperaban.

Por último, ocurrió el debut en México de Maifersoni, que con su sonido eléctrico, de folclor andino y algo de sicodelia, mostró un gran trabajo de conjunto que a pesar de contar con poco publico presente y cansado, los animó para que se aventaran un último baile.

Esta segunda edición del Festival Neutral fue algo desafortunada por la mediana asistencia del público, quizá un nombre de mayor jerarquía como Gepe o Pedropiedra pudo darle un extra, pero al mismo tiempo se posiciona como evento de culto que muestra las novedades de una escena que no ha dejado de producir y ser un punto a observar en Latinoamérica. Esperemos que haya una nueva edición y mas variedad en el 2017.

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