Guardia Nacional ¿civil, militar o todo lo contrario?

Justo cuando paracía que todo mundo estaba conforme con la Guardia Nacional, el presidente le dio un batazo al avispero. El pasado viernes 5 de abril, desde Jalisco, López Obrador anunció que la organización con la tarea de pacificar el país tendrá como titular a un militar en activo. La noticia cayó como balde de agua fría sobre todos los que festejaban el mando civil de la Guardia Nacional. Hubo quien tildó de traidor al presidente, hubo quien no entendió nada, y hubo quien aseguró que el asunto estaba dentro de las facultades del ejecutivo.

El detalle truculento está en que todos parecieran tener razón. La ley es tan ambigua que cada quien la puede interpretar como se le da la gana. Para tener un poco más claro cuáles son las implicaciones de la decisión, les dejamos seis textos sobre el titular de la Guardia Nacional.

Sobre el mando militar de la Guardia Nacional, de Alejandro Hope

Se está decidiendo sobre el perfil (o incluso la identidad) del titular de la Guardia nacional antes de definir las funciones específicas, la estructura organizacional y otros rasgos institucionales de la nueva corporación. Todo esto vendrá (o debería venir) en la ley orgánica que se debe de aprobar en los próximos 60 días. Antes de tenerla, antes de decidir sobre lo fundamental, es ocioso pensar quién ocapará la jefatura de la GN. El perfil del nuevo titular debe ajustarse a los contornos de la nueva institución y no al revés.
Lee el texto completo publicado en El Universal AQUÍ.

Guardia Nacional o guardia militar, de Ernesto Núñez Albarrán

La ley es tan ambigua, que en los mismos párrafos cada quien interpreta lo que a su razón convenga. López Obrador lee “militar en activo” donde la oposición lee “mando civil”.
Y, mientras tanto, la situación se sigue pudriendo.
Civil o militar, la Guardia Nacional deberá enfrentar la peor crisis de violencia que haya vivido México. De no frenarse las tendencias actuales, al año con más homicidios de la historia (30 mil en 2018) le seguirá otra vez “el año con más homicidios de la historia” (2019).

Lee el texto completo publicado en Aristegui Noticias AQUÍ.

Civil o militar, el dilema

El tema corre, de origen, por el terreno de la legitimidad, la sociedad está ávida de resultados y, más allá de los plazos que se han establecido para su consolidación, será sujeta, por una parte, a una permanente observación ciudadana y a la exigencia de prontos y tangibles logros en la contención de la violencia criminal. Por otra parte, será sometida al escrutinio, no pocas veces lapidario, de organizaciones civiles bien orientadas o de grupos de interés mal intencionados.
La naciente policía nacional de la cuarta república, dada la circunstancia, está obligada a marcar una clara diferenciación de sus predecesoras para erigirse como génesis de un verdadero y sólido sistema de seguridad pública: eficaz, profesional, civilizado y socialmente aceptado.
Lee el texto completo publicado en El Financiero AQUÍ.

La Guardia Nacional y el agotado antimilitarismo, de Manuel Durazo

La pretensión de utilizar a las fuerzas armadas para contener tanto al crimen organizado como al terrorismo no es algo insólito, sino una salida natural que numerosas democracias alrededor del mundo han decidido seguir ante un estado de necesidad. Tal necesidad se superpone antela convencionalidad de permanecer bajo la tutela de un aparato de seguridad oxidado. El antimilitarismo —entendido como resultado natural de una agenda liberal— caduca cuando lo rebasa la apabullante realidad de nuestros días. Ante esto, no podemos cegarnos y rechazar analizar la reorientación de las fuerzas armadas, indispensables para asegurar la paz y defender las instituciones democráticas que han sido construidas a lo largo de la historia.
Lee el texto completo publicado en Nexos AQUÍ.

El Ejército mexicano niega información sobre su papel en las muertes de civiles, de Pablo Ferri

Pese a su sintonía con los militares, la apuesta por la transparencia del nuevo Gobierno parece ajena al Ejército. El académico Javier Treviño, integrante del Programa de Política de Drogas del CIDE, escribía la semana pasada en la revista Nexos que la secretaría de la Defensa suele responder a las solicitudes de información con argumentos negativos “prefabricados”. Algunas veces responde que la información solicitada no existe. Otras, que no es competencia suya recopilarla.
Lee el texto completo publicado por El País AQUÍ.

Plan de Paz y Seguridad: ¿Quién le teme a la Guardia Nacional?

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