Guerra de misiles: ¿de qué va el enfrentamiento EEUU vs Corea del Norte?

por Sergio Pérez Schjetnan
@SerPerS96

El 4 de julio, Día de la Independencia de Estados Unidos , Corea del Norte realizó el lanzamiento de un misil balístico de prueba (una vez más), mismo que al parecer es intercontinental (ICBM), lo que significa que posiblemente podría llegar a las costas de California. De nuevo, el pequeño país fue mencionado en las noticias y exhortado a poner un alto a sus políticas bélicas. Ante estas circunstancias, inevitablemente surgen una serie de preguntas: ¿por qué un país con una economía raquítica que apenas puede alimentar a su población desarrolla armas nucleares y misiles intercontinentales?, ¿acaso todo es un capricho del malvado Kim Jong-un?, ¿hay una causa de fondo que explique la política internacional de Corea del Norte?, ¿qué papel juega EEUU en todo este asunto? Para responder las preguntas anteriores y entender por qué el país asiático tiene un programa nuclear, debemos remontarnos un poco al pasado.

La península de Corea quedó definitivamente dividida en el paralelo 38 en 1953, cuando se firmó el Acuerdo de Armisticio de Corea. El poder de la mitad norte del territorio (la República Popular Democrática de Corea) quedó en manos de Kim Il-sung, el antiguo líder de una guerrilla comunista que por varios años combatió la ocupación imperialista que Japón impuso en la península; y la mitad sur (la República Popular de Corea), quedó a cargo de Syngman Rhee, apoyado por EEUU. A partir de entonces, Corea del Norte se convirtió en una aliada de la Unión Soviética y sobretodo de China.

Con el pasar de los años, Corea del Norte se convirtió en un Estado totalitario con una dictadura personal y hereditaria (algo muy alejado del socialismo, por lo demás), cuya economía se rige conforme a la planificación centralizada basada en el Juche, de modo que el Partido del Trabajo de Corea, a través del Comité de Planificación Estatal, decide todo sobre la economía (algo que también está muy alejado del socialismo).

No debemos negar que a partir de 1953 y hasta mediados de los años setenta, la economía de Corea del Norte funcionó relativamente bien, pues desarrolló su industria pesada (en buena medida, debido a las constantes tensiones con EEUU y Corea del Sur) y los apoyos de China y la URSS era pujantes. No obstante, cuando la economía soviética se estancó, la ayuda dejó de llegar, el dinamismo económico se ralentizó y la deuda externa se tornó impagable. Por si esto fuera poco, al desintegrarse el bloque soviético, Norcorea se ha vuelto muy vulnerable, su industria se descontinuó, muchos de sus socios comerciales desaparecieron, su gasto militar se elevó hasta el cielo, y en suma, el país se ha empobrecido dramáticamente (durante los años noventa hubieron hambrunas que acabaron con la vida de cientos de miles).

En el contexto descrito anteriormente, ¿cómo ha sido la relación entre Norcorea y EEUU? Desde mediados del siglo pasado, Corea del Norte ha tenido una propuesta más o menos clara frente a la potencia mundial, que consiste en terminar con las maniobras militares estadounidenses en Corea del Sur, reunificar la península, poner fin a la Guerra de Corea (que aún persiste) y fomentar las relaciones bilaterales entre ambos países. Por su parte, los estadounidenses casi nunca han estado dispuestos a negociar con Corea del Norte, y por el contrario, han ejecutado una política confortativa y agresiva ante el país asiático. Ejemplo de lo anterior es la presencia permanente de tropas, flotas y bases militares de Estados Unidos en Corea del Sur, amenaza frente a la que Norcorea se vio obligada a desarrollar un enorme músculo militar. Asimismo, debemos de señalar el bloqueo y las sanciones económicas que EEUU ha impulsado en su contra (por ejemplo el Acuerdo de Wassenaar, del cual forman parte 32 países, incluido México), que dificultan muchísimo su comercio con el mundo (no se puede exportar tecnología y alimentos a Corea del Norte). Es importante recalcar que tras la desaparición de la URSS, Corea del Norte ha tornado más vulnerable ante la presencia hostigadora de los norteamericanos y los embates que hemos mencionado.

En suma, EEUU casi nunca ha estado dispuesto a dialogar con Corea del Norte, un país que por lo demás no se ha ceñido al orden mundial estadounidense, motivo por el cual ha sido sistemáticamente amenazada, como es el caso con quienes no obedecen la doctrina del “derecho” imperial estadounidense o doctrina Kissinger. En el marco del carácter de las relaciones entre ambos países, es importante notar que Corea del Norte y sus líderes supremos (los tres Kim) no han aquejado el mismo destino que Muamar Gadafi y Sadam Hussein, debido a su cercanía geográfica con China y Rusia, y sobretodo porque desde los años ochenta, cuando su vulnerabilidad se incrementó, han implementado un programa que les ha permitido desarrollar armas nucleares.

Cabe mencionar que en sí misma Corea del Norte no es importante, pues es un país con pocos recursos y extremadamente pobre, no obstante sí tiene importancia geopolítica en las relaciones EEUU-Asia, una región que desde los años noventa es económicamente muy importante, y a la que Corea del Norte podría integrarse, particularmente de la mano de China y Rusia, lo cual viola flagrantemente la doctrina Kissinger.

En resumen, cada vez más empobrecida y aislada, para garantizar su seguridad, Corea del Norte ha desarrollado armas nucleares. No es que el país asiático quiera conquistar el mundo porque forme parte del eje del mal, sino que se defiende de una serie de amenazas perpetradas por una nación que está indispuesta a dialogar y cuyo primer recurso es la punta de pistola.

Evidencia que sustenta lo que digo abunda: uno de los pocos momentos en que Estados Unidos ha dialogado con Corea del Norte ocurrió en 1994, cuando se firmó el Agreed Framework entre EEUU y Corea del Norte. Allí se estipuló que el país asiático terminaría su programa nuclear a cambio de que los norteamericanos redujeran sus hostilidades. El acuerdo más o menos funcionó hasta el año 2000, pues efectivamente Corea del Norte puso un alto a sus esfuerzos por construir armas nucleares. No obstante, cuando Bush llegó a la presidencia, inmediatamente lanzó una campaña agresiva al incluir a Corea del Norte en el llamado “eje del mal”, tras lo cual le impuso nuevas sanciones. En respuesta los norcoreanos reactivaron su programa de armas nucleares. En 2005 hubo otro acuerdo, según el cual Norcorea accedería a terminar su programa y EEUU reduciría las sanciones y sus maniobras militares; Bush lo destruyó y Corea relanzó su programa nuclear.

En conclusión, Corea del Norte será un régimen totalitario con un gobierno absoluto, exclusivo, personal, moral y jurídicamente reprobable, quizás uno de los peores de la historia, pero es un país que ha seguido una política realista-defensiva muy racional para garantizar su existencia, particularmente desde que el escudo de hierro del “socialismo” pereció y la dejó expuesta. ¿Esto significa que Corea del Norte debe de tener armas nucleares? Por supuesto que no, es indudable que ello amenaza la paz mundial. No obstante, en el caso del conflicto Corea del Norte – EEUU, quien más ha hecho por escalar el conflicto no ha sido Norcorea, pues la balanza ofensiva-defensiva pone a Estados Unidos como el principal ofensor en la relación.

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