#HáblameDeFlow: El arte del monólogo. Entrevista a Max Chinasky

Por Takeshi López
@TakeshiLopez

Seguimos con las entrevistas a la escena hip hop de México y de Latinoamérica. En esta ocasión platicamos con Max Chinasky, rapero oriundo de Cancún, una zona muy agringada por la gran afluencia de empresas y turismo que visita este destino. Las raíces musicales en esta zona son meramente tropicales, caribeñas, pero al ser una zona turística la influencia de la música anglosajona, y distintos géneros comerciales, como la música electrónica, pop, reggaetón y demás ritmos festivos que suelen poner en las discotecas y bares de la zona, han terminado por influenciar a las generaciones que ahí habitan.

Max es una excepción, a él lo que le llamó la atención y lo formó fue el hip hop, rapear sobre bases y salir a los bares a echar unas líricas, para compartir algo de su existencia y su amor por la música y la palabra. Su segundo disco La verdad no es cultura de masas, desde el título nos hace pensar que Max está pensando más en arte, en el cómo educar a las masas a través de un arma poderosísima como es el lenguaje, aunque sabe que es algo efímero por eso la verdad no es para todos.

Mucho de lo que oímos en este material es su interés por la autoreflexión, el análisis y el flow. En rolas como “Oda a la ironía” podemos notar la suma de su trabajo que es el monólogo, la rola es introducida por un diálogo de la película Adaptation  (mejor conocida en México como El Ladrón de Orquídeas), “historia que trata del deseo que existe en todos nosotros de experimentar la pasión”. Así mientras suenan las canciones de este disco vamos cada vez más conociendo y entendiendo las obsesiones de este rapero. Temas como el tiempo, la existencia, la culpa, la ironía, la crítica social, el amor, la soledad son temas que aparecen a lo largo del disco, pero visto desde una perspectiva del yo espectador. En este caso el Mc es el ser que a través de sus emociones interpreta su entorno, así que sus líricas son construidas a manera de la poesía del romanticismo donde prepondera el sujeto creador.

Muy buenos beats inundan este disco, para hacernos levantar la mano y sentir el flow que corre en cada fusión. “Blues de noche” es otra de esas rolas donde Max rapea con un sentir muy al estilo blues, pero con un beat en el fondo muy bailable. Como él mismo lo dice “visto mi blues de rap cuando cae la noche”. También esta canción tiene esa estructura de un sample al comenzar, en este caso el diálogo de la película Pi, el orden del caos, de Darren Aronofky. Esto nos deja ver que Max es un cinéfilo que siempre piensa en fusionar las distintas artes para cumplir sus deseos creativos.

Ahora este MC sureño hizo unas versiones de varias canciones de su disco pero con banda completa. Algo que agradecemos porque podemos ver la versatilidad y el talento de este rapero mexicano que empieza a despuntar en la escena. Max y los Chinaskys es el proyecto donde se fusionan ritmos tropicales, con el funk, el soul y el hip hop. Recomiendo ampliamente ver sus sesiones en acústico que son todo un deleite instrumental.

Takeshi: Max Chinasky, xvW, xvW & Los Chinaskys, ¿cuál es el nombre del proyecto? ¿Evolucionó o son proyectos diferentes?

Max: Mi nombre es tanto xvW (se pronuncia Max) que es una sátira de crítica social ya que todo está al revés. Max Chinasky sigo siendo yo, ya que así me bautizo la gente a partir del video de Caballeros del Sábado por la Noche, (además que es más accesible en redes sociales). También soy Max Chinasky de Max y los Chinaskys, que es un proyecto alterno con banda en vivo basado en rolas de mi segundo disco La verdad no es cultura de masas, que en un futuro cercano ya sacaremos material exclusivo en ambos proyectos, es decir, no encontrarán canciones mías del proyecto “Max Chinasky”, con “Max y los Chinaskys” ni viceversa.

T: ¿Cómo es que en una zona tan caribeña como  Cancún, donde las raíces musicales son ritmos tropicales, tú decidiste por hacer hip hop?

M: Algo me dice que llevas mucho sin ir a Cancún, amigo. Si me basara en las influencias que de ahí salen, hubiera hecho un proyecto a la David Guetta y trabajaría en algún antro o en hoteles, tendría una banda de covers en algún bar, no sé que tan “fácil” es encontrar ritmos tropicales o que daten de cierta identidad propia en una ciudad como Cancún. Sin embargo para contestar más directamente a la pregunta, empece a hacer hip hop porque tener una banda era difícil en cuanto a horarios y organización, división de capital, en fin, mi poca paciencia y muchas ganas de ver resultados, “hágalo usted mismo“.

T: ¿Cómo se da la fusión de ritmos en tu hip hop a través de lo que oyes o de lo que aporta cada invitado que tienes a tu proyecto?

M: Pues más que nada la selección de ritmos es a partir de mis gustos personales, y como me encargo de la producción musical, si sale alguna instrumentación donde pienso que alguien en específico podría aportar, es entonces cuando empiezan las llamadas: “cáele, esto podría interesarte”.

T: Haciendo un recorrido por el hip hop actual, gente como Kendrick Lamar lo han llevado a un nivel donde se involucran muchos ritmos como el R&B, estructuras del jazz, funk. Raperos en Latinoamérica, como ACO, están jugando con el jazz y el soul, en ti notamos ese gusto profundo por el funk y los ritmos caribeños. ¿Crees qué esa sea la evolución del hip hop o qué ya se están perdiendo las bases que eran el Mc y el DJ?

M: No veo tantos parámetros en el hip hop ni antes ni ahora. Si lo pensamos ha sido de los géneros menos ortodoxos, y de samplear en cinta temas de otros artistas y de otros géneros, la ventaja hoy en día es que se puede explotar esos muros tan bajos, para poder meterle de todo lo que te gusta en diferentes formatos, y mejor aún con la tecnología y herramientas de hoy en día. El MC y el DJ siempre estarán ahí, se sigue utilizando el clásico formato de la comunicación entre MC, DJ y, más importante, ambos con el público (y así no le pagamos a una banda en vivo, haha) aunque también es una fusión muy poderosa.

T: Tus líricas no son las clásicas odiseas de un Ulises del barrio, son como una especie de monólogos, como en un rap conciencia tratas de aleccionar pero no regañando si no autoanalizándote. ¿de dónde surge ese estilo que es más común en la poesía que en el rap?

M: Pues lo clásico también tiene su mérito, pero pues, ¿siempre seguir la misma receta qué diferencia va a marcar? Definitivamente me gusta ser un monologuista, sólo puedo hablar de experiencias propias, ya cada quien hace su análisis y saca sus conclusiones, no estoy para regañar a nadie. Me gusta leer y me gusta ser lo más meticuloso posible con mis narrativas y fusionarlo con las estructuras musicales, no lo definiría como “poesía” pero si me gusta también leer poesía, seguramente hay influencias por esa misma razón.

T: ¿Cómo es ahora el proceso de composición con Los Chinasky? ¿Cuáles son las diferencias con componer solo?

M: Es muy divertido, hay quienes no saben programar del todo y quienes no sabemos tocar del todo, entonces nos complementamos muy bien. Como mencioné, partimos de canciones de un disco pasado, fue muy fácil llegar con una línea ya trazada y que cada quien aportara lo que sabía hacer con su instrumento. Claro tuvimos que enfrentar varias cuestiones de comunicación al principio, y el clásico síndrome de “demasiado talento en la habitación”, cada quien quería brillar involuntariamente y parecía que estaban haciendo jazz progresivo, hubo que poner más control. Componer solo también lo disfruto mucho, desde luego es más a mi ritmo y a mis retos, es otro tipo de introspección como mencionabas, salgo muy satisfecho y relajado después de terminar un instrumental o escribir una letra o grabar una prueba.

T: ¿Qué piensas de las “peleas de gallos“, las famosas batallas de rap que ahora están teniendo cierto auge? ¿Te han invitado a participar?

M: Dependiendo del formato, están las batallas de freestyle y las batallas escritas, ¿correcto? Las de freestyle no las veo tanto, sin embargo las que he visto son muy entretenidas, en verdad hay gente muy talentosa en eso de la improvisación. Las escritas diría que me llaman más la atención, porque se puede notar de los participantes, digamos más cosas que encontraría en sus discos (yo soy de discos), y esa es una buena promoción. Sin embargo, si siguen denominadas como “batallas”, fomentan en algún porcentaje cierto separatismo, pero yo creo que si uno sabe interpretar puede divertirse sin compromisos. De hecho, sí participe en una batalla escrita, haha, amnesia al tercer round, ¿qué te digo que no me haya dicho yo? “¡Muy mal Max, no ensayaste lo suficiente!”. Pero conocí mucho talento nacional y salieron colaboraciones con Carpe Diem de Morelia y con Elley de Sinaloa. En términos generales, grata experiencia.

T: ¿Qué piensas entre la relación poesía y hip hop?, ¿crees qué sea necesaria la lectura para tener una mejor lírica o crees que el barrio te da lo necesario?

M: Yo creo que el producto se vende sólo, no puedes forzar a alguien a comerse algo que no se le antoja, a leer un libro de un autor que no le interesa o a escuchar música que no le mueve, ¿sabes? En este caso la gente es la que escoge, por más que yo me baje de escenario y pueda brindar con quien sea, es muy seguro que mi música no es para todos y cualquiera tiene derecho a opinar al respecto. Ciertamente pienso que cuando escribes, una de las armas más poderosas es el lenguaje y sus estructuras narrativas, figuras literarias y así… Repito… eso pienso yo, habrá gente que dirá: “¡este wey, qué hueva!” Y están en su derecho.

T: ¿Cómo ves la escena del hip hop latinoamericano? ¿Crees que hay unión o haga falta algo como un festival internacional para hacer crecer la escena, o esas estructuras del rock y del pop no van con el hip hop?

M: Yo pienso que todo va con todo, hacen festivales con todos los géneros habidos y por haber. Más bien la gente debería crecer un poco y no estarle haciendo caras a otros géneros, mientras esperas a que cante tal banda, sube otra y le pintan dedo o algo así, mejor vayan por otra cerveza. Sin ánimos de generalizar, la unión no es sólo de géneros musicales y gente de la escena, un porcentaje muy importante que no se debe subestimar nunca es la audiencia, ellos también tienen mucha influencia, entre si deciden aplaudir o abuchear, mejor público es el que llega a los eventos con la mente abierta. Y lo del festival internacional suena hermoso, cuando NoFM se organice uno no duden en llamarme que ahí estaré.

T: ¿Qué prefieres disquera o independiente? ¿Y por qué?

M: No sé que contestar a eso objetivamente, porque no sé ni cuales son los pros o contras, seguro depende de la disquera y el contrato, sin embargo por costumbre y experiencia hasta ahora (y comodidad) diré “independiente“, aparte soy un romántico de tres pesos y es bastante grato poder decir “ah sí, lo hice todo en el sótano”.

T: ¿Qué viene para xvW y para Los Chinasky? ¿Seguirán juntos, harán gira?

M: Estamos juntos hasta que no lo estemos. Como son dos proyectos aparte, toco con ellos cuando concretamos fechas y todos pueden, mientras ellos tienen sus trabajos fijos, el mío es mi proyecto solista “Max Chinasky”, no hay planes de gira como grupo pero si hay planes de grabar el disco de las sesiones que pueden encontrar en nuestras redes sociales, y ademas material inédito aparte.

Redes sociales
www.xvwchinasky.com
instagram: @maxchinasky
twitter: @maxchinasky

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