#HáblameDeFlow. El Rap Metal es ¿Rap Blanco?

por Takeshi López
@TakeshiLopez

Los originales son plagiadores inconscientes.
Jean Luc-Godard

¿El músico más sabio será aquel que esté más abierto a escuchar las múltiples expresiones de la música? Aunque esta pregunta pueda parecer una afirmación, sabemos de antemano que muchos grandes sólo han dedicado su vida a experimentar con un puñado de géneros, dejando en sus creaciones un pedazo de su ser, de su personalidad; así se han ganado la transcendencia en este mundo, pero dejaron otro camino de experimentación sin descubrir.

El hip-hop como género musical puso en jaque el tema de la originalidad, debido al uso necesario del sample para generar beats y loops para la elaboración de bases para rapear. El estilo vocal del rap tiene antecedentes que lo remontan a los Griots africanos, juglares que reproducían la tradición oral de una tribu a otra. La incomprensión temprana de una fusión musical, nos deja un camino nubiloso donde los talentos se van perdiendo por cuestiones meramente comerciales. La necesidad de llegar al mayor número de oyentes hace que muchos músicos se conformen con las “fórmulas” ya preestablecidas para generar una canción y que ésta sea más asequible para el oyente “común”, otros envueltos en el velo confortable de la palmadita en la espalda y la constante alabanza a su “talento” los hace crees que han encontrado su estilo, cuando solamente giran persiguiendo su propia cola y repitiendo hasta el hartazgo el mismo sonido. La gestación del rap metal se dio en procesos de experimentaciones donde el rock y el hip-hop se encontraron en la misma liga comercial y por qué no decirlo así, por el interés de los blancos por la cultura urbana de los negros, en la que había ideología, creatividad y necesidad, una fórmula infalible.

A finales de los 70 el punk-hardcore estaba formando una escena sólida con bandas como Bad Brains, Death, MiddleClass, Untouchables, Black Flag (con el nombre de “Panic” en esos años), entre otros. Al ser un género de marginados igual que el hip-hop, no suena difícil el consecuente hecho de su fusión, en ciudades donde los foros para tocar estaban en las mismas zonas pobres. Los jóvenes que formaban bandas por esos años, escuchaban casettes y vinilos de los dos géneros y, por la necesidad en todo artista de verter las influencias en nuestras expresiones más personales, buscaron conjuntarlos, más por una necesidad contestataria y comunicativa, que por un deseo consiente de crear un nuevo ritmo con sus líneas bien delimitadas, digamos que las condiciones como la represión, el hambre y marginación en lugares como el Bronx fueron los alicientes de la creatividad.

¿RAP Blanco?

En 1982 un trío de chicos blancos de Nueva York llamados Beastie Boys lanzan su primer EP Polly Wong Stew con 8 tracks de hard core, y del cual un par de canciones fueron parte del casette compilatorio New York Thrash junto con otras bandas del circuito. Al año siguiente sucede un cambio de alineación: entra Adam Horovitz y se decide reformula el proyecto, así que graban y lanzan un single de 12” titulado “Cooky Puss”, en el que hacen experimentaciones con hip-hop. Ese guiño entre los dos discos estaría dejando una semilla que en 1986 daría como resultado el “Licensed to Ill” un disco que muestra el poder de lo que puede hacer el rap hardcore.

Pero antes de que crean que este disco de los Beastie Boys es el primer antecedente de esta fusión, sería una afirmación muy apresurada. En 1984 los Red Hot Chilli Peppers lanzan un EP “Green Heaven” (que después se convertiría en su primer disco homónimo) donde podemos encontrar fusiones entre el punk, el funk, el hip-hop y el rock. En la canción que le da nombre al EP, podemos escuchar un estilo de cantar de Anthony Kiedis literalmente rapeando sobre las líneas de bajo funkeras de Flea, buscando un sonido más explosivo con riffs de guitarra y beats de batería. Este podría ser el primer antecedente del funk metal y de un proto rap rock que sería la chispa que detonaría el tap tock y el tap metal como los conocemos hoy en día. Corría 1985 y Run-DMC lanzaba su exitoso King of Rock ganando disco de platino, producido por Rick Rubin, este disco se volvió el primer hit comercial del género.

Retomando nuevamente 1986, y debido al gran éxito del disco anterior Run-DMC, los chicos de Queens lanzan “Walk This Way” una versión rap de la canción de Aerosmith con la colaboración de Steven Tyler y Joe Perry, que viene incluida en su disco Reasing Hell, esta idea fue de Sue Cumming, editora de Spin y amiga del productor Rick Rubin, un chico blanco que sería co-fundador de uno de los sellos más importantes de hip hop, Def Jam Records. Rubin fue productor de Public Enemy, Beastie Boys, LL cool J, entre otros siendo un impulsador del hip hop y sus fusiones.

Durante el mismo año en un festival de Holanda, un grupo de músicos que sólo pretendían hacer una Jam session decidieron fusionar funk, soul, heavy metal, hip hop, reggae, jazz y ska. Debido al gran éxito que tienen en esta presentación deciden unirse como banda para formar Urban Dance Squad, la banda pionera del rap metal la cual consigue un sonido más uniforme y poderoso. Al escucharlos no cabe la menor duda que ellos son la más fuerte influencia para bandas como Rage Agaist The Machine, Limp Bizkit, y hasta los mismos Red Hot Chili Peppers que por esos años componían su tercer material discográfico.

Ya habían comenzado a correr los demos, cuando 1987 en Estados Unidos la banda de heavy metal Anthrax publicaría su material I´m the man, donde viene la primera versión de “Brigth the Noise” y la intención más clara de fusionar el rap con el metal. En los años 90 se llegaría al esplendor de este nuevo género comenzando con una nueva versión de la canción antes comentada, pero con la colaboración de Public Enemy, siendo un éxito en MTV y las listas de popularidad. En 1991 Ice T formaría su banda Body Count, un proyecto específico de rap metal. Llegaría también el primer disco de Rage Agaist The Machine, y la exitosa canción “Epic” de Faith no more, para poner al género en el orbe internacional llegando a los tops charts de Reino Unido y otros países de Europa. La banda sonora de la película Judgment Night (1993) fue posiblemente uno de los puntos más altos de la colaboración entre el rap y el rock. Artistas de rap, metal y artistas alternativos combinaron esfuerzos en un álbum que resaltó tanto las fortalezas como las limitaciones que tales asociaciones podrían exhibir. Consecuentemente y como una evolución a este género se gestaría el NüMetal otro género nuevo que marcaría a las generaciones de finales de los 90 y ya lo demás es parte de otra historia.

Comments

comments