He aquí las más grandes entrevistas del rock. Parte 1

Ser rockstar es un arte. Se necesita una personalidad muy especial para lograr esa mezcla explosiva de talento, encanto, locura, antipatía, violencia y desdén. Y por obvias razones, cada que encontramos a un especímen con esas características queremos saberlo todo de él. Pero parte del juego es tener la información en pequeñas, pero intensas dosis en los momentos en que nadie lo espera. Y así, es como llegamos a tener grandes entrevistas del rock.

Una buena entrevista va mucho más allá de recibir información. Todo cuenta: la conversación, el set y, sobre todo, la persona que hace la entrevista. Básicamente, en sus hombros está la responsabilidad de hacer de un mero encuentro una experiencia memorable.

Ejemplos de grandes entrevistas hay cientos. Pero pocas cosas tan gratas hay como ver a una estrella del rock tan cómoda, o tan incómoda, frente a un micrófono que la lleve a decir las cosas más bellas y delirantes. Por ejemplo, ahora les venimos a ofrecer a David Byrne entrevistándose a sí mismo, a Marilyn Manson metiéndose un micrófono en el culo, Sid Vicious picadísimo, a Lou Reed hablando de drogas y sexualidad, a Ozzy trabado, a Chris Holmes con su mamá en una alberca, a Iggy Pop piedroso y a los Sex Pistols estrenando las mentadas de madre en la tv británica.

Para muestra, les dejamos aquí las que, para nosotros, son las más grandes entrevistas del rock. Tal vez no sean las más cogruentes o emotivas, pero sin duda son las más reveladoras. ¿No están de acuerdo? Echen a su mejor gallo.








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