Kendrick Lamar o el triunfo del Hip Hop

por Israel Espinosa
@arqueorock

Desde 2007 la revista National Geographic anunciaba en su portada que el Hip Hop se había convertido en el “estilo” que conquistó al mundo. Desde hace más de 10 años era cada vez más evidente que la música pop estaba cada día más influenciado por el rap, uno de los elementos de la cultura hip hop. Desde Justin Bieber, pasando por Madonna y Justin Timberlake, y una gran lista de famosos que han cantado, utilizado algún productor o colaborado con algunas de las grandes estrellas del rap del momento.

Hoy tenemos una ficción de millones de dólares (ya cancelada para la desgracia de nosotros los fans) como The Get Down que cuenta la historia del nacimiento del Hip Hop y en la misma plataforma de video The Hip Hop evolution una serie documental que va sobre el mismo tópico. Que hoy estemos tratando de entender los orígenes de esta cultura nos habla de lo importante que es para la industria y para la historia contemporánea.

Desde el lanzamiento de The Slim Shady de Eminem no surgía un fenómeno global en torno a un rapero, me refiero a que tantas personas más allá de los acostumbrados fieles parroquianos del rap siguieran a un cantante de este género, como el que desato Kandric Lamar desde la entrega pasada To Pimp Butterfly y ahora con su nuevo disco DAMM. De todos lo que se ha dicho de este MC (Master of Ceremony como se le dice a los cantantes de rap) siempre se destaca su potencia lírica, la cual en un primer momento es ciertamente impresionante, pero más allá de eso yo quisiera hacer referencia a sus influencias.

Lo primero que me llama la atención es que a pesar de que es originario de California, de Compton, y que uno de sus grandes productores y descubridores fue DR. Dre su sonido no podía estar más alejado del clásico sonido West Cost del cual el propio Dre fue uno de los creadores. De hecho las influencias más reconocidas son los nuevos sonidos del East Cost como Hi-Tek, Wu Tang, Dj Premier, Dead Prez, Mos Def, Talib Kweli y los también californianos, pero que rompieron con este sonido, Madlib y 9th Wonder (que colabora en el último disco) que tienen en común la recuperación de ciertas tradiciones como la introducción de cantantes soul masculinos, o ciertas líneas melódicas provenientes del jazz.

Con evidentes introducciones de Jazz, Soul, Trip Hop, Funk, los discos de Lamar van, además de construir una historia en términos líricos, construyendo una historia sonora. El rap ha sido una especie de condensador de la historia de la música afrodescendiente, la creación de la cultura Hip Hop fue un santuario donde salvaguardaron sus creaciones originales y desde ahí, alejados de los medios, construyeron un futuro musical. Desde ese lugar eran capaces de conjugar ideas completamente contradictorias, reformularlas, darles nuevos sentidos y regresarle a sus barrios nuevos sonidos, ritmos para bailar, canciones que se convirtieron en oraciones, esa potencia creativa que básicamente esta fundada en la destrucción de las barreras de los géneros, es lo que hoy domina la industria, aunque ésta ha intentado integrar a la cultura Hip Hop, y al mismo tiempo diluirla, a los circuitos del mercado.

Que los discos de Kendrick Lamar sean tan aceptados y sonados nos muestran que las innovaciones que se introdujeron al rap a finales de los años noventa triunfaron frente a la necesidad del mercado de suavizarlo, de diluirlo e introducirlo a una población más amplia. Es cierto que hoy las estrategias comerciales son otras y las plataformas de streaming ponen al alcance de todos los productos comerciales, Lamar ha podido sortear no sólo las diferencias de acceso, sino lo más difícil, brincó las barreras de nicho.

Les dejo una playlist con las influencias que reconozco en Lamar
https://open.spotify.com/user/betterthingz/playlist/5OGPXFJkmVcbxYdkLIeLrQ

Comments

comments