«Lo que hacemos es nuestro, sale de mis bolas lo que quiero cantar». Entrevista a C-KAN

Por Emilio Revolver
@emiliorevolver

Fotos: Iván Wasserman
@Yowasserman

Transcripción: José Francisco Jiménez

En una escena como la del hip hop, que muchas veces parece vivir de la fanfarronería, del autoelogio y del desprestigio de los otros, es justo ponerse a la defensiva, es justo no tomarse demasiado en serio todas las palabras, pues intuyes que en algún momento termina la realidad y empieza la ficción. C-Kan se nos muestra lo opuesto al rapero: su enorme confianza en sí mismo se respira no como fanfarronería, como personaje, como ficción, sino como una gran tranquilidad que no queremos echar a perder con ninguna impertinencia; ni él ni su acompañante, un tipo más alto que el propio C-Kan, de 1, 80, más tatuado y más corpulento, no parecen ser los tipos que van a recibirte una broma estúpida con una sonrisa complaciente. Estamos viendo a un rockstar que no se comporta como tal, o sea, un tipo al que la vida en la música realmente le ha comunicado algo; parece un tipo que realmente ha escuchado. Quien habla demasiado se compromete demasiado, forzosamente; él ha mentado madre y ha regado sentencias por aquí y por allá; queríamos ver hasta dónde terminaba, o empezaba, ese C-Kan. A él parece que nada le preocupa.

 

Emilio: ¿Cómo te ha tratado la ciudad ahorita en este viaje? Está pesadito el tráfico, ¿verdad?

C-Kan: Sí, machín. Es lo más tedioso, están chidos los shows, las entrevistas, todo, pero andar en el tráfico no. Las distancias y ese rollo.

E: Sí, lo de las distancias es una locura aquí. Nos tocó estar en el evento de Tepito, las fotos son impresionantes, la gente colgando de las ventanas, tomando fotos. ¿Qué tal la experiencia de tocar en Barrio Bravo? ¿Cómo te sentiste ahí?

C-Kan: Como en casa, mejor que nunca, mejor que en ningún lugar que haya tocado en el D. F. “Bien cuidado, man”, como dice el viene-viene. La neta a gusto en todos los aspectos, la fiesta, el show, el recibimiento, la despedida. Me siento como en casa estando ahí.

E: ¿Sientes que es justo a la gente que va dirigida tu música?

C-Kan: Sí, es el barrio, la raíz. Ahí mero.

E: ¿Te hicieron un homenaje? Te iban a dar un reconocimiento.

C-Kan: Me parece, pero por el cochinero que se hizo, ya no se pudo llevar a cabo. Me parece que lo van a entregar en un evento que vamos a tener en Tlatelolco.

E: ¿Se hizo muy personalizado?

C-Kan: Demasiada gente. Muchísima más gente. Este evento que hicieron en Tepito lo hacen cada año, antes lo hacían por el Día del Niño. Las personas que comenzaron a organizarlo fallecieron hace un par de años, unos abuelos de mi colega Fer, la señora Olimpia y su marido. Hoy lo hacen en memoria de ellos y ya tienen dos años.
Esta vez me invitaron porque el Muelas, el Marlo, el Aldo, toda la gente con la que cotorreo de ahí son. Ellos me dijeron: –Oye, ¿por qué no vas a cantar al barrio? –Simón, si se hace, ¿cuándo? Hicieron unos cartelones. De hecho yo no publiqué en mis redes sociales, como tenemos ya unas fechas comprometidas en el D. F., con organizadores y contratos.
Yo todo esto lo hice gratuito, no cobramos ni un solo peso. Fui a hacerlo gratis a Tepito, y no quería que tampoco les afectara a la organización de Tlatelolco, que queda a 10 minutos de ahí. Y aun así la gente se enteró. Corriendo de voz en voz de unos cartelones que pegaron en las calles de Tepito, se corrió la voz y todo mundo se enteró y se hizo una fiestota inmensa.

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E: ¿Qué se siente conocer este año al que se le otorga este premio ahí en Tepito? ¿Cómo te sientes al respecto de que tanta gente te esté escuchando?

C-Kan: Me dijeron en la entrevista que a Café Tacvba, también una vez les llamaron para algo así, para darles un reconocimiento. Si la piratería entregara Discos de Oro y Discos de Platino, ahorita yo tendría el máximo Grammy de la piratería. Estoy agradecido. Yo siempre he estado consciente de que mi público es la gente del barrio, la gente que…si ni siquiera tiene para pagar 10 pesos que cuesta una hora de cíber para ver mis videos, mucho menos va a tener 100 pesos para comprar un disco original mío. Y esta gente se encarga de que mi música llegue a cada barrio popular, mercado sobre ruedas, a cada pulguero, tianguis, mercado, por 5 o 10 pesos.
Yo siempre he creído que lo importante de la música es que llegue el mensaje. Que escuchen lo que quiero decir y de ahí p’arriba que disfruten la música, los shows y todas estas cosas que hacemos aparte de vender.

E: ¿Estás a favor de que se comunique el mensaje antes que el negocio?

C-Kan: Sí.

E: La música es, por un lado tratar de combinar el arte, la cultura, tratar de comunicar un mensaje, y por otro lado hacer un poco de negocio. También poder sobrevivir de algo.

C-Kan: Yo creo que un músico, o cualquier tipo de persona, que se acerque a la música con esa intención de verla como un negocio está mal.
Hay mucha gente que se desilusiona y me dice: “Loco, tú ya estás viviendo de esto y yo estoy haciendo esto y esto”. Yo nunca lo vi así, crecí con unos recursos muy diferentes. Yo hace unos diez años tenía un par de tenis pa’ todo el año y dormía en el piso del cuarto de mi tío en una alfombra con una almohada. Me paraba todos los días para ir a trabajar y poder pagar a los que me cobraban por grabar mis canciones. Era el hambre de hacer música. Yo de mi raya tenía que darle la feria a mi jefa y pagar mis cosas y además apartaba, no para comprarme una camisa o un reloj, para pagar tiempo de estudio para ir a grabar una canción.
Ese era el amor que yo le tenía a la música y hasta la fecha se lo sigo teniendo. Hago música porque me gusta hacer música, creo que lo monetario va a venir después. Mientras hagas más canciones, más trabajes, hagas más shows y todo lo demás que viene acompañado del dinero, aunque tú no lo quieras, va a llegar. Hoy en día yo diría: «Chale, mientras más feria cae, más problemas tenemos». No, yo quiero seguir haciendo música, pero eso viene a huevo, lo monetario va a venir a huevo. Pero la idea es que te guste hacer música.

E: Está impresionante esto que comentas, porque no es la opinión que todo mundo da. En la comunidad independiente, todos están tratando de hacer música y que la música también se pueda vender. De pronto en Internet puedes conseguir discos a 15 pesos pero la gente…

C-Kan: No los valora o no los compra.

E: No, es difícil que alguien deposite 15 pesos en una cuenta específica.

C-Kan: Exacto. En nuestro caso, con nuestro público es más difícil que tengan la computadora, la tarjeta y que tengan los 15 pesos para comprar nuestro disco. Yo lo veo totalmente diferente, mi público es otro público, de muy escasos recursos.

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E: Vamos a hablar de hace 10 años, ¿cómo empezaste tú en el Hip-Hop? ¿Cómo fueron los primeros shows? Creo que es interesante cómo te has ido desarrollando, desde dónde vienes y por qué tus canciones dicen lo que relatan.

C-Kan: Yo, por ahí del 2002, 2003 o 2004. En mi barrio. Con esta afluencia del CD y de los DVD, nos llegaron unos DVD del “Open Smoke Tour, un concierto que hicieron Snoop Dogg, Dr. Dre, (…), Ice Cube, infinidad de personajes de la Costa Oeste.
Antes era bien difícil, hace 10 años no había computadoras, el que tenía era hijo de papi, era millonetas. Desde ahí ya estamos mal, no había YouTube, no había redes sociales, no había cómo conseguirte pistas. Era bien difícil hacer música en esos entonces y nos llegaban estos visuales, porque lo que nos llegaba de rap era lo que la radio te tocaba o lo que te pasaban en MTV o en la tele. Lo único que conocías de Rap era Control Machete.
Desde ahí nos atrapó esa cultura, esa manera de vestirse, en el barrio comenzamos a comprar estos sets de dos piezas, que eran el suéter y el pantalón. Ahí nace la idea de hacer un grupo de Rap con mi carnal el K9, que todavía está cantando conmigo en los shows. Desde entonces, ahí en la cancha, en Guadalajara en la colonia Cuauhtémoc, ahí nace la idea. La colonia es una de las más populares, no la puedo catalogar como las más marginadas, pero sí es de las más populares en esas regiones. Haz de cuenta que tú tomas a un compa de esta cuadra y le dices: cántame todo lo que veas, lo que veas en el barrio, ponte a hacer canciones. Y si hablábamos de pandillas, de violencia, de drogas, eso es porque ahí estábamos y los veíamos. No lo inventamos nosotros, eso ahí estaba.
Pero también nuestro Rap habla del hommie que está desempleado por tener un tatuaje, así sea muy chingón haciendo su trabajo, no le dieron el empleo porque tiene un tatuaje o de la mamá que tiene que mantener sola a su familia porque el papá desapareció desde que quedó embarazada. También de la mamá que no ve a su familia por tener que trabajar doble turno por el salario tan mísero que tiene el país. Que los hommies tengan que estar peleando un lugar para entrar en la universidad o que tengas que hacer un examen de admisión para poder estudiar, loco. Ésas son las cuestiones que también al barrio le afectan y de eso habla nuestro rap. Aprendimos a ser un poco más maduros. A ser como el periódico del barrio.

E: Tratar de ser el cronista de lo que ha ocurrido y de lo que a veces no se ve tan fácil y de pronto se critica mucho en la televisión.

C-Kan: Eso es el Rap en sí. También los hommies se enamoran, también les rompen el corazón, también nos gusta la fiesta. Eso es el rap de nosotros. Habla de lo que cualquier hommie del barrio quisiera hablar.

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E: ¿Cómo es la infancia de C-Kan en el barrio? ¿Cómo empiezas? Esto que contabas hace ratito de juntando dinero, trabajando, ¿en dónde? Para ver quién demonios te puede grabar un material. Cuéntanos un poquito sobre eso.

C-Kan: Me tocó crecer, gracias a Dios, en una familia que tiene todos los valores que se supone toda familia mexicana tiene que tener. Mi papá muere cuando yo tenía 12 años. Cuando mi papá vivía no nos faltaba nada. Éramos siete hermanos, el viejo sabía rajarse el lomo para que nunca nos faltara nada. Eso fue uno de los, no lo quiero llamar error, pero una de las cosas que nos afectó cuando mi papá fallece. Ni mi mamá, ni ninguno de mis hermanos, nadie sabíamos hacer ni un carajo, porque éramos unos mantenidos de mi papa, literalmente.
A los 12 años, nos tocó salir al toro sin papá y nos mudamos a casa de mi abuela. Ahí fue donde, otro clima, otro ambiente. Estar en casa con mi papá, era a la escuela y al salir de la escuela estar en casa, jugar un poco con el Atari, con el Nintendo, lo que hubiera y en la noche ir a cenar o ir a visitar a la familia. Ésa era la rutina del día. Cuando me mudo con mi abuela era en la escuela y al salir de la escuela no estaba mamá, mamá estaba trabajando. Todo mundo trabajaba, y yo estaba en la calle.
Había 3 puntos de venta de droga en la calle donde yo vivía. Había riñas todos los días. Yo veía como los hommies sacaban cuido a la policía. Desde ahí fue que…ahí fue cuando me gusta la música Rap.
Mi tío llega desde Tijuana con un disco de Cypress Hill, el día que grabaron en español su disco “Yo quiero fumar mota…y el doctor me volvió loco” me atrapó el Rap. Cuando llegó la intención de hacerlo, me tocó trabajar de todo. Con la abuela de mesero, repartiendo comida, de asistente de veterinario, con mi carnal vendiendo birria, de valet parking. Me buscaba el peso todos los días, para poder hacer lo que a mí me gustaba que era hacer música. Hasta que llegan el día…
A mí me empezaron a criticar, hasta antes me anotaban en los flyers de nada, y yo veía y decía: voy a cantar. Esa regla de cómo llegar al show y cómo regresarte. Después hasta por cobrar 500 pesos, ya decía: esa caña ya quiere empezar a cobrar, pues quién se cree.
Después le pasa una evolución al rap, se vuelve una industria. Vienen todas las empresas grandes, todos los sellos, las marcas, a querer invertir en el rap. Nos toca esa evolución, México se vuelve raza, es toda una industria musical.
Hoy en día, estoy agradecido de que me haya tocado este trabajo, esta bendición. Que no estamos aquí de un día pa’ otro, estamos desde que el rap se hace con el corazón. Desde eventos de 20 personas, taloneando, viajando en autobús, viajando de raya pa’ llegar a los eventos. Desde entonces estamos trabajando, hasta la fecha.

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E: ¿Cómo te llegaron estas nuevas empresas?

C-Kan:  Hace alrededor de 12 años en la industria de la música, y más como artista independiente, tú eras como un patito de hule nadando en una alberca llena de tiburones, loco.
Nos tocó que nos vieran la cara, que nos estafaran, que nos robaran un chingo de veces, que fuéramos a viajar y no nos pagaran. Todas estas cosas nos tocaron en un lapso de 10 años que yo llevo haciendo música. 3 años, casi 4, que estamos haciendo shows profesionalmente, haciendo espectáculos. Entonces aprendimos a la mala.
Hoy en día, mi equipo de trabajo, sigue siendo la gente de mi barrio. Mi booking, mi promotor; nunca fue booking ni promotor de nadie. Él empezó contestando el teléfono porque yo ya no podía con el mío. Hoy en día él tiene la agenda de muchos artistas reconocidos en México. La gente de mi equipo de trabajo, son gente de mi barrio. El que está en la cámara, nunca fue camarógrafo, aprendió al paso. La gente que está conmigo, hasta en la seguridad, es gente que viene de mi barrio. Toda la gente que trabaja conmigo es gente que yo saqué del barrio a trabajar en esto que impulsamos. Es difícil que cuando naces y creces con esta gente, venga alguien más de fuera y te tome el pelo de nuevo.
Hoy, gracias a Dios, tenemos ofertas de Warner, Universal y de Sony, pero hasta la fecha nos mantenemos con esa libertad, orgullosos de decir soy independiente. Hago de mi música lo que quiero, me gasto mi fortuna en mis videos y en mi carrera. Qué importa que no tenga un Maserati, pero lo que hacemos es de nosotros, es mío, sale de mis bolas lo que quiero cantar. Nadie me dice qué quiero hacer y es lo que me tiene acá y eso me tiene contento y orgulloso.

E: A propósito de esto, ¿las disqueras no te dijeron nada con respecto del show de Tepito? De que al final es la industria pirata la que te está dando un reconocimiento. ¿Las disqueras te hicieron saber algo, algún comentario? Ya sabes que es siempre un pleito de dinero.

C-Kan: Hasta la fecha no. Pero a las disqueras, a los medios y a las marcas, les está tocando ver que el rap en México, no estoy hablando de C-Kan como tal, se está volviendo el producto en demanda. Tú vas a ser el que está fuera de la jugada si no estás tocando rap, porque el rap lo está tocando la calle. La televisión está fuera del juego, por eso están llevando raperos a Sabadazo y todos los programas, porque la calle está pidiendo rap, por eso nos llaman a las entrevistas y a la radio. Saben que ahora el rap está moviendo gente y es la radio la que se está perdiendo la fiesta si no tocas rap y es la tele la que se está perdiendo la fiesta si no tocas rap. Las marcas, las disqueras, saben que necesitan raperos para que su sello se siga consolidando, tienen que hacerlo.
Creo que es algo que el rap mexicano se ganó a pulso, porque antes de que estuviera Caló, antes de que estuviera la gente que estuvo en los canales de televisión, inclusive Control Machete, toda la gente que estuvo con Sony o en los canales de MTV o este rollo, había un movimiento ya en México. Había un movimiento en las calles Subterráneo, Rango Bajo, Caballeros de Plan G, Caporal, Magisterio, MC Luca. Había mucha gente haciendo rap mexicano, pero no teníamos los medios para expulsarlo.
Hoy se aguantan, porque hay Internet y hay estos medios, que estando en la colonia más pobre de Guadalajara, te va a salir el rapero más calle, va a poner su video en YouTube con la calidad y las rimas, que ni el dinero, ni la pauta ni la payola pueden comprar, loco.

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E: ¿Qué tipo de músicos que tú has escuchado o tocado con ellos les quisieras recomendar a la gente que va a leer esta entrevista? Que digas tienen que escuchar a tales porque vienen fuerte. Sobre todo, que es muy difícil en el hip-hop decir dónde está lo verdadero y dónde es alguien que nada más se quiere montar en la ola.

C-Kan: Simón, yo creo que a fin de cuentas la música habla por sí sola. El artista va a hablar por sí solo.
El rap en México es algo que inclusive los puristas del rap mexicano se tienen que dar cuenta, porque hay muchos que satanizan como que grabes con un boricua, dicen: “¡No! ¿Cómo? ¡Vendido y tal!” Esta ola, esta gente, esta comunidad de puristas, deben de darse cuenta que el rap en México no es un mainstream como lo es en Estados Unidos. El rap en México, sigue siendo un movimiento underground, que lo estamos sacando los raperos adelante, los que estamos haciendo mainstream, vendiendo fechas. Si C-Kan hace 30 mil personas es por el esfuerzo de la nación y de C-Kan. No tengo una disquera, no tengo una marca atrás de mí. Que sepan que lo que se consigue es también trabajando y que todos pueden. Así vengan de donde vengan. No necesitas el sueño guajiro de que: “Necesito un contrato para poder triunfar o necesito que venga una disquera para poder triunfar”.
Es otra generación definitivamente musical la que hay hoy en día.

E: Aprovechando que te escucho hablar, que eres una persona que no sólo ha visto, sino que por el trabajo que haz realizado durante mucho tiempo en las calles, eres una persona que sabe cosas, que ha adquirido experiencia y que ha adquirido conocimiento, me gustaría escuchar tu opinión al respecto de temas difíciles. Próximamente vienen elecciones en este país, son elecciones en las que algunas estadísticas que ha habido la gente no confía ni en las instituciones que las están organizando, ni en los partidos políticos. Dando por sentado que la política de por sí es un tema complicado y que es un desmadre,  ¿te gustaría dedicarle alguna canción a un político? ¿A quién sería y por qué?

C-Kan: Al presidente loco. Es la maceta de esta nación. Él tiene que tener las bolas y el carácter para dirigir este barco. Al menos eso es lo que le hacen creer al pueblo. De repente pienso que es un títere nomás, que le toca dar la cara, pus por pendejo le tocó, lo tiene que hacer. Creo que él debe tener el poder. Creo que una persona que no sabe hablar inglés, ¿cómo te vas a dirigir con las demás naciones? El conocimiento, estoy seguro de que hay mucha gente afuera que pudiera desarrollar un trabajo mejor que él.
México tiene todo para triunfar, lo he dicho siempre, tenemos músicos, gastronomía, paisajes, destinos turísticos, las mujeres más chulas; Miss Universo la de acá hace un par de años, loco. No hay duda de que tenemos todos los medios para que México sea uno de los países que encabece en Latinoamérica. No entiendo por qué no sucede. Por la gente que dirige el barco…lamentablemente. Sí, hay muchas canciones, le he dirigido muchos mensajes en muchas de mis canciones.

E: ¿Cómo cuál le cantarías al presidente?

C-Kan: Tengo una que se llama “Por el mexicano”. Todas las situaciones que ahí pasan, todo el mundo se da cuenta, es increíble que ellos no.

E: Es muy impresionante la cantidad de delincuencia que hay promovida incluso por las altas esferas, los gobiernos, es una nación complicada.

C-Kan: ¿Cómo les devuelves la credibilidad viendo lo que han hecho? Pero vaya, eso es otra bandera, loco. Me he engranado días pensando en eso.

E: Creo que todos acá en México lo hemos pensado.

C-Kan: Ojalá, yo creo que si todos pensáramos, esta cosa caminaría para otro lado. Pero todavía somos minoría, todavía hay un chingo de pueblo que sigue amarrada a esa madre que se llama televisión porque es lo único que tiene, loco. La casa se te puede estar cayendo a pedazos, pero tienes una plasma de 32” para ver el fútbol.

E: ¿Cuál es tu opinión acerca del fútbol? ¿De programas como el de Laura?

C-Kan: Creo que es todo un circo montado. Es una pena que haya un medio de difusión tan fuerte. A mí me han criticado por ir a Sabadazo: “Fuiste a Televisa, vendido”. La gente no sabe que yo no cobro un peso por salir en esos programas, hay ocasiones en que hay que pagar, hay gente que paga por aparecer en esos programas por la difusión que tienen. Son de los programas más vistos, lamentablemente, y yo lo vi como una difusión: voy a llegar ahí y me van a ver en todo el país, en toda la región y van a llegar mis canciones y va a llegar mi mensaje, así se debería de utilizar el medio. El Internet le está quitando mucho lugar y eso se me hace bien chingón, que le quite mucha ventaja al radio y a la televisión que es un medio muy manipulado.

E: Para irnos acercando al final, ¿cuál es tu relación con respecto al Internet? ¿Dirías que es actualmente con la piratería la mejor forma de enviar tu mensaje?

C-Kan: El Internet es el número uno, dejaría hoy a la piratería en segundo plano. El Internet es mi medio de difusión más importante, eso ya me puso a nivel internacional. Vendemos discos en Argentina, Nueva York, Chile, Venezuela, en todos lados gracias al Internet.

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E: Está increíble. Muy bien, un gustazo. La verdad es que nos ha fascinado platicar contigo. Muchas de las cosas que cuentas son cosas que tiene que escuchar mucha gente. ¿Qué le recomendarías tú a chavitos que no saben si dedicarse a la música o no, que no tienen las herramientas o no todas o no están todas al alcance? ¿Qué le recomiendas a alguien que sí quisiera hacer esto pero dice: “No tengo tiempo porque tengo que trabajar»? ¿Qué le recomendarías a toda esa juventud que tiene ganas de hacer un proyectos independientes?

C-Kan: Nunca he querido ser una imagen a seguir, ni un ídolo de nadie, pero sí que nos vean como el ejemplo en carne propia de que se puede, loco. Yo vengo también de no tener nada. Yo no nací en cuna de oro. Yo también vengo de una familia de escasos recursos, que nos tocaba trabajar todos los días por un pinche salario mínimo de 30 pesos al día. Y aquí estamos haciendo entrevistas, llenando foros de miles de personas, en los programas, en los shows, en todos lados trabajando con las ganas de hacer música. Les diría que se puede, que empiecen ¡ya! Con lo que tienen, que no esperen nada de nadie, que no se detengan nunca.

E: Buenísimo. No hay que detenerse nunca, eso es lo básico. Un gustazo, increíble. Muchísimas gracias.

C-Kan: No de qué, a ustedes.

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