#MéxicoDeLasFosas: 8 casos terribles descubiertos por familiares en búsqueda de desparecidos

No tenemos una patria,
tenemos un paisaje,
tenemos cólera, indignación,
tenemos divinidades rotas,
tenemos a los muertos hundidos
en las entrañas,
tenemos un puñado de escombros
que el viento intenta dispersar.

Iván Cruz Osorio

Después de cinco años de investigación, un equipo de trabajo del Colegio de México presentó los resultados de la investigación sobre dos casos que han cimbrado (aunque quizá no lo suficiente) a la sociedad mexicana: la matanza de 72 migrantes en San Fernando, Tamaulipas, y la desaparición de 42 personas del pueblo de Allende en Coahulia. En el desamparo (título dolorosamente adecuado), investigación dirigida por Sergio Aguayo, se muestra paso a paso la intervención del crimen organizado en todos lo órdenes de gobierno de los estados en cuestión. Esas dos matanzas pudieron haberse prevenido, pudieron haberse investigado de manera legal y legitima, pero no fue así. Desde hace ya varios años, el Estado se ha desprendido de su obligaciones y ha dejado a la ciudadanía muchas de sus labores.

Quizá uno de los los ejemplos más crueles de ese desdén de los gobernantes es la búsqueda de desaparecidos. Casi en todas las entidades de nuestro país hay ahora organizaciones civiles de familiares dedicados a buscar a los miles de desaparecidos que se siguen acumulando. Gracias a estas brigadas se han hallado cientos de fosas en todo el territorio nacional. Aquí les dejamos ocho tristes hallazgos de los familiares en búsqueda. Ante este panorama nos solidarizamos con ellos en la exigencia de justicia.

* Veracruz: El Infierno

En este paraje veracruzano que le hace honor a su nombre, las mujeres de la organización El Solecito encontraron una fosa con al menos 87 cadáveres. Los miembros de la brigada se dedican diariamente a recorrer el terreno colocando cruces en cada hallazgo. Hasta ahora la fiscalía estatal no ha dado mayores avances de la investigación, ni se ha identificado ningún resto.

Si quiere saber más de las actividades de El Solecito, pueden consultar su Facebook.

fosas1

* Sinaloa: Río Fuerte

Las Rastreadoras de El Fuerte, uno de los grupos de familiares más activo del país, reportó el 16 de septiembre el hallazgo de nueve osamentas tras un recorrido en un predio de Bolsa de Tosalibampo Dos. La procuraduría estatal está a cargo del caso, pero los miembros de la organización no han encontrado a sus familiares. En lo que va de 2016, el colectivo de El Fuerte ha encontrado 73 fosas en Sinaloa y han recuperado 58 cadáveres, de los cuales sólo 24 han sido identificados.

* Morelos: Tetelcingo

El 3 de junio de 2016 se exhumaron, tras dos años de negligencia por parte del gobierno de Graco Ramírez, 119 cuerpos de una fosa clandestina en Tetelcingo, Morelos. A diferencia de otras fosas descubiertas en el país, la de Tetelcingo era una fosa administrada por el Estado. Graco Ramírez negó que se tratara de una fosa clandestina, aduciendo que era irregular, pero era una fosa común. El hallazgo fue realizado por Máría Concepción y Amalia Hernández cuando buscaban el cuerpo de un familiar que había sido secuestrado, y que pese a haber reconocido el cuerpo en la fiscalía estatal, el cuerpo fue enviado a la “fosa común.” Los intercambios entre la fiscalía, los familiares y la Universidad del Estado de Morelos, que colaboró en la exhumación, es sumamente ríspida, pues la negligencia persiste.

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* Tamaulipas: La Bartolina

En abril pasado, una fuerte movilización de militares y policías estatales de Tamaulipas confirmaron la noticia de un hallazgo de un cementerio clandestino con víctimas del crimen organizado. El descubrimiento y la exhumación pretendió hacerse en total hermetismo, hasta que familiares de desaparecidos y medios de comunicación confirmaron la presencia de restos óseos en la carretera de Playa Costa Azul. Tanto el número de cuerpos como la identificación es aún indeterminada.

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* Estado de México: San Bartolo Huehuetoca

En agosto de este año, la Red Retoño en conjunto con otras brigadas de búsqueda, reportaron que, a través de una denuncia anónima, se habían enterado de un pozo convertido en fosa clandestina. Después de dar aviso a las autoridades y que éstas iniciaran de manera irregular la exhumación tratando a los restos humanos como si fueran basura, las organizaciones acudieron a la prensa para denunciar el caso. El gobierno del Estado de México desmintió esta versión, aunque a la fecha se desconoce a ciencia cierta la cantidad de cuerpos encontrados y el destino que tuvieron.

Pueden conocer más de la labor de Red Retoño aquí.

huehuetoca

* Guerrero: Los otros desparecidos

A partir de la desaparición de los 43 normalistas de Ayotzinapa, el estado se convirtió en una colección de fosas. El colectivo Los Otros desaparecidos de Iguala ha emprendido la búsqueda y descubierto más de 150 fosas. Sólo el 10 % de los cuerpos ha sido identificado. también por iniciativa ciudadana se ha iniciado la creación de un banco de datos genéticos para acelerar la identificación de los restos. En Guerrero existen otras brigadas de búsqueda que han descubierto fosas en Chilapa, Chichihualco y Cocula.

* Otra vez Veracruz : San Rafael Calería

La Brigada Nacional de Búsqueda reportó una fosa clandestina en la zona de Orizaba. Meses después, la fiscalía del estado aseguró que no eran restos humanos sino maderas y tela calcinados. Una vez más, la brigada comprobó que análisis de ADN demostraron que al menos había diez cuerpos humanos. Además, la vocera informó que hay 80 puntos sospechosos entre Ciudad Mendoza y Paso del Macho que aún no han sido investigadas.

* Coahuila: Patrocinio

El pasado fin de semana se dio a conocer el caso de Patrocinio, Coahuila. En el rancho localizado en el municipio de San Pedro, el grupo civil Vida encontró alrededor de 600 restos óseos en al menos dos fosas. Silvia Ortiz, vocera de la ONG, calificó el lugar como un campo de exterminio, e informó que los restos fueron entregados a la procuraduría. El gobierno del estado negó la versión del campo de exterminio, pero aceptó que, desde el año pasado, se han encontrado cerca de 3,500 restos, en su mayoría calcinados, y sin identificar.

Así es, muchachos y muchachas, quedamos sin palabras ante tal brutalidad, y más ante el silencio cómplice de las autoridades. ¿Qué se hace contra el olvido? ¿Qué contra la normalización de la violencia? ¿Qué hacer con las familias que no se cansan de buscar hasta encontrarlos?

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