#NoFMex: 5a noche de minuetes. San Sabás

Por  Óscar Muciño
@opmucino
Emilia Perujo
@emilia_perujo

Imágenes: Felipe Bracho
@brachosaurus

Sabás Reyes Salazar nació en la ciudad de Cocula, Jalisco el 5 de diciembre de 1883. En el centro de la ciudad, en el atrio del Templo de San Miguel Arcángel, se encuentra un memorial que lo representa vestido de sacerdote y atado a una columna.

Sabás desde joven entró al seminario, primero en el estado de Tamaulipas y después fue enviado de nuevo a Jalisco, a la iglesia de Tototlán. Ahí murió.

La semana santa de 1927, el padre Sabás regresaba de un bautizo cuando presenció la llegada de una tropa de soldados, era la primera semana santa tras estallado el conflicto cristero. Este movimiento era una respuesta a la conocida como «Ley Calles» que prohibía a la Iglesia el derecho a la posesión de bienes, además que prohibía realizar cultos religiosos fuera de los templos, los padres no podían andar por las calles con sus hábitos.

El cierre de iglesias provocó un levantamiento armado en varios de estados de la república. Habitantes y algunos párrocos conformaban los batallones del ejército cristero.

Sabás Reyes no abandonó su iglesia en Tototlán, la cuál presidía junto al cura Francisco Vizcarra. Cuando el ejercito federal llegó a Tototlán sólo encontraron al padre Sabás. Tras su captura, y ante la negativa de confesar alguna ubicación de los párrocos que habían huido, fue atado a una de las columnas de la iglesia, los soldados lo torturaron durante varios días, quemándole manos y pies, y azotándolo. Finalmente lo llevaron al cementerio, con varios balazos lo remataron.

Dicen que alcanzó a gritar ¡Viva Cristo rey!, consigna que identificó la lucha cristera. En las peregrinación de Cocula,aún es gritada por los habitantes de los distintos barrios.

Los restos de San Sabás, quien fue beatificado en 1992 y santificado en el 2000, se encuentran en la iglesia de Tototlán. En su ciudad natal está la estatua mencionada al inicio, donde parece un condenado en espera de la ejecución.

San Sabás: Op. 1 No. 2

Francisco Javier Salcedo Zepeda, mayo de 2008

Forma musical: múltiple

Interpreta: Mariachi Tradicional Ixtlauakuikani

Judith Georgina Ixtláhuac Montelongo – Violín
Fátima Guadalupe Rosales Barbosa – Violín
Martha Elizabeth Miranda Gaspar – Vihuela
Francisco Javier Salcedo Zepeda – Guitarrón

Sobre el minuete:

San Sabás tiene una forma rítmica diversa. Está dedicado al santo coculense Sabás Reyes Salazar, mártir de la guerra cristera. Este santo mártir nació y vivió su niñez en el barrio del compositor, el barrio de la Ascensión. Este minuete es único en su forma, ya que el compás cuaternario que tiene al inicio y la combinación de otros ritmos como polka y chotis lo hace singular. Tiene unos cuantos compases del canto “Que viva mi Cristo” y un pasaje estilo Mozart en la parte menor.

Como organista, Francisco Javier Salcedo ha pasado muchos años tocando misas por todos los templos de Cocula y forman parte de su vida cotidiana. Tomó conscientemente los temas de los Cristos de los barrios (Opus 14) para éste Opus. Por su gran valor histórico, fueron fuente de inspiración.

sabas

 

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