#PecesSueltos presenta: Las Hermanas Navarro

“A Loose-Fish is fair game for anybody who can soonest catch it.” Herman Melville, Moby Dick

Si la música se parece al mar, y lo habitamos todos, hay especies raras, que se ven poco y extraña vez son capturadas. Aquí surcamos las olas para hacerlos más evidentes.

Las Hermanas Navarro

por Óscar Muciño
@opmucino

En la primera página de su estudio sobre el Kitsch, Abraham Moles menciona que el vocablo en su acepción moderna se remonta a la Alemania de 1860, donde designa tanto una acción parecida al uso coloquial del verbo frangollar del español: «Hacer algo deprisa y mal»; como designa al acto de elaborar muebles nuevos utilizando muebles viejos, acción en la que subyace una negación de lo auténtico, “dar gato por liebre”.

Moles ve en el kitsch una actitud, una esencia indisoluble en el arte donde no existe ni lo bello ni lo feo, sino una función utilitaria, como promoción a una cultura dominante, «al exceso de medios con respecto de las necesidades».
Tras la Segunda Guerra Mundial en EEUU la producción de discos aumentó considerablemente, miles de grabaciones inundaron el mercado, y muchas discográficas buscaban conectar el hit que generara las mayores ventas de discos, en lo mismo estaban los grandes estudios cinematográficos estadounidenses, filmando con actores a los que mitificaban, creyendo que su lustre exigía aparecer ante el público como glamurosos e impolutos. En los sesenta se descubrirá que la desfachatez, la suciedad y la sordidez también generaban dinero y mitos.

Estos productos, como debe ser, comenzaron a exportarse. Sin embargo, en algunos mercados la barrera del idioma pesaba en los alcances de audiencia. Aquí supongo, porque no lo sé de cierto, que las discográficas decidían ceder los derechos de canciones para que fueran traducidas y generar ganancias regalías. El cover. Umberto Eco mencionaba cómo muchas canciones al sufrir esta transformación en su lírica perdían su carácter disruptivo, poniendo como ejemplo a “If Had a Hammer” en su versión italiana.

En México, en 1944, un año antes que acabara la “Guerra”, dos hermanas, Rosina y Socorro Navarro, deciden apostar de lleno en su carrera artística como cantantes. Decisión benéfica pues serán exitosas, reconocidas y relevantes durante las décadas de los cincuenta y sesenta. Ejercerán como anfitrionas de programas de televisión, trabajarán como actrices de películas, las más recordadas aquellas en las que aparecieron al lado de “Viruta” y “Capulina”.

Originarias de Torreón, Coahuila, viajaron a la capital a buscar fortuna. Como muchos “talentos” de la época, ganaron un concurso de aficionados en la B grande de México, en 1948, tras este triunfo tuvieron participaciones en variados programas de la cadena radiofónica. Esto les abrió escenarios, y en 1952 son invitadas a una Caravana Artística dirigida por Tin-Tan y Rafael Baladón, además por esos años producen sus primeras grabaciones para Discos Musart.

Para finales de la década de los cincuenta se integran al programa de mayor audiencia de la época: “Cómicos y canciones Adam’s”, junto a Viruta y Capulina. Son contratadas por la disquera RCA Víctor, y graban junto a la Orquesta de Luis Arcaraz algunos temas como “Sh-Boom” y “Mr. Sandman“, ambos covers a canciones del estilo doo woop.

En 1960 la sucursal argentina de RCA decía sobre ellas: «Las Navarro constituyen uno de los dúos mexicanos más conocedores de la música popular del mundo entero y de los ritmos modernos […] Su casi exclusiva preferencia por la música actual se deriva de su amplia experiencia en el terreno de las presentaciones personales en centros nocturnos, donde, naturalmente, los ritmos y las canciones preferidas son los de moda.»

Uno de los papeles principales que tuvieron Las Hermanas Navarro fue la de estar al tanto de la música que ocurría a su alrededor y difundirla mediante covers. Su repertorio abarca el chachacha, la canción italiana, el doo woop, el rock, el twist, la balada y el bossa nova, por mencionar algunos.

Por ejemplo, tienen una versión suavizada tanto en música como en letra de la canción “Treat her right” de Roy Head.

Aca la versión original, para las comparaciones:

Rosina y Socorro tienen el privilegio de haber sido de las primeras mujeres que grabaron temas rock en nuestro país, cuentan con una versión más que aceptable del tema clásico de Bill Halley “Rock around the clock”, en la que traducen la letra:

Sus discos seguramente estaban presentes en todas las fiestas juveniles de la época, pues ellas eran unas artistas que gozaban de buena fama y no las precedía ninguna aura de rebelde, además el público sabía distinguir las versiones auténticas de estas, las cuales probablemente eran más difíciles de conseguir.

Lo justo sería otorgar a Las Hermanas Navarro la virtud de la difusión y las ganas de estar a la vanguardia musical. En 1961 graban el disco Rosina y Socorro, dedicado al Bossa Nova.

En 1962 Twist, disco dedicado a ese género, con letras que hablaban de la combinación de ron, coca y twist. Combinación ganadora indudablemente, sobre todo si es con permiso de papá y mamá.

Muchas de las versiones de Las Hermanas Navarro no desmerecen ante las originales, y es que estas chicas no se detenían en la copia, sabían transmitir su gracia y presencia a sus canciones, agregando pequeños detalles interpretativos que daban personalidad a sus obras, como en esta versión a la multiversionada canción italiana “Io sono il vento”, que cierran con lindos tarareos. Versión que compite de forma decorosa ante, por ejemplo, la versión de Mina Mazzini.

En sus letras Rosina y Socorro podían dar bandazos que iban de las declaraciones sumisas que pueden verse con rubor por el estereotipo de mujer que describen, como en “Mamy“, canción muy rítmica y de letra anacrónica.

O podían interpretar un mambo de letra de escándalo para la época, como “Pepe”, un tema que les dio mucho éxito tanto en México como en Argentina, y que en su letra hablaba que Pepe “sí sabía apretar”, no como otros que sólo hacen sentir sofocada.

Las Hermanas Navarro sin duda son kitsch, nos vendían muebles viejos como nuevos, pero no intentaban dar gato por liebre, estaban sumadas en esa vorágine discográfica que quería sacar su tajada de lo que fuera. No en balde vivieron en esa época donde abundaban los cantantes que imitaban la voz de Elvis. Estuvieron ahí, pero al menos hay que reconocerles que intentaron dejar su estilo en cada una de las grabaciones.

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