#PecesSueltos presenta: Pánico

“A Loose-Fish is fair game for anybody who can soonest catch it.” Herman Melville, Moby Dick

Si la música se parece al mar, y lo habitamos todos, hay especies raras, que se ven poco y extraña vez son capturadas. Aquí surcamos las olas para hacerlos más evidentes.

Pánico

por Óscar Muciño
@opmucino

Pánico nació como tesis. Corrían los años de transición entre ochenta y noventa, Eduardo Henríquez (aka Edi Pistolas), un chico chileno que había vivido a caballo entre Chile, Japón y Francia; mientras estudiaba Artes Plásticas en París tuvo como profesor al artista Michel Journiac, a quien le dijo: “Hueón, iré a mi país a sacar un disco con un huea rarísima, una huea como explosiva, y voy a volver con ese disco y ese será mi trabajo de titulación”. Ese trabajo era Pánico.

Poco tiempo después, Edi junto a Carolina Chaspoul (aka Carolina Tres Estrellas), chica francesa estudiante de filosofía, llegaba a Chile con la idea de sacar durante seis meses su experimento musical, que duraría 18 años. A la banda se unen en esos primeros días de existencia el guitarrista Cristóbal Pfennings (aka Juanito Zapatillas), quien permanecerá hasta 1997 en el grupo; y el baterista Sebastián Arce (aka Tatán Cavernícola).

En 1994 graban un EP homónimo de cinco canciones, las cinco estaba en el lado A y en el lado B, sólo que al final del lado B se incluía un mensaje a los “marcianos”. El disco genera ruido y atención e incluía su primer clásico: “No me digas que no, si quieres decirme que sí”.

Acá se puede ver a la banda en aquellos años en el video de “Futbolero” de ese mismo EP.

Al año siguiente aparece la disquera EMI con un contrato para la grabación de su primer larga duración, titulado Porno Star, el disco insinúa la historia de Rosita, una aspirante a pornstar. No tuvo mucha repercusión comercial y la disquera fue perdiendo interés en la agrupación. En esa misma incorporación de Pánico a su catálogo, se “habían hecho” con otras 10 nuevas bandas de rock, así que tenían en donde fijar su atención.

Cercanos a bandas argentinas contemporáneas suyas, como Fun People o El Otro Yo, en estos primeros discos predomina la guitarra veloz, los acordes machacantes, el sentido del humor absurdo, los pastiches sonoros y un compromiso con divertir a la gente. Suenan a punk, a garage, a psicodelia, a shoegaze, a pop. Mezclan a destajo y siguiendo la inquietud del momento. Ese será su sello, su nombre puede entenderse como referencia al dios Pan. Además, “acción y velocidad” se llama una de las canciones de su primer disco. A pesar de todo lo que incorporan subyace en sus trabajos una firma personal.

Aún en EMI editaron su segundo EP Surfin maremoto (1995) y un recopilado de su primer EP más rarezas que titularon Canciones para aprender a cantar (1997), para después quedarse sin sello discográfico. Esto no los deprimió en lo absoluto pues casi de inmediato apareció un material con temas inéditos titulado Rayo al ojo (1997), en él las canciones ganan en duración y la experimentación se amplía, a veces se pierde velocidad y furia, pero se gana densidad.

Tras la aparición de Rayo al ojo, el grupo se renueva en su alineación, como guitarrista entra en lugar de Juanito Zapatillas, Guillermo Dumay (aka Memoria Radial). Además, se incorpora Chow Cables en los teclados. En esos años finales de los noventa deciden grabar un disco de remixes hechos por amigos y conocidos suyos, corriendo con la buena fortuna que algunos temas llegaron a oídos de un ejecutivo de Sony Francia, disquera que les ofrece hacer 4 discos en 6 años. Los Pánico no se lo piensan, firman el contrato y, en 2001, deciden fijar su residencia en París. Ese año Squat se une a Pánico, incorporando al sonido las tornamesas. Ese mismo año editan Telepathic Sonora. Si antes decíamos que la disquera Emi perdía el interés en ellos, el público seguía acudiendo a sus conciertos pues eran garantía de espectáculo, desde el principio el grupo se tenía pensado como un mecanismo de expresión artística más que grupo pop, por eso mucho del peso de su obra recaía en sus presentaciones en vivo. Ahí llegaban a tocar salsa, cumbia y ritmos antillanos, a su forma claro. Y eso hacen en el Telepathic Sonora, ahondar en esa vena musical de lo, mal llamado, “tropical”.

Regraban temas, como El choclo, que ya había aparecido en Canciones para aprender a cantar.

El segundo disco en Francia es Subliminal Kills, que causó que se mirara hacia ellos en Europa. Sonido rockanrolero, electroso, pasando por noise y capas de beats. Un poco a lo Franz Ferdinand, tanto que esos muchachos los buscaron y les ofrecieron facilidades para grabar en uno de sus estudios el siguiente álbum. Este reconocimiento internacional también trajo un despertar de su popularidad en Chile, adonde regresaron después de cinco años de no presentarse en vivo, y por supuesto llenaron sus recitales. Hasta se dieron el lujo de salir en televisión a cantar Transpíralo, y subirse a la mesa del conductor y saltar por todo el foro.

El quinto álbum de Pánico aparece en el 2010 y lleva como título Kick, poco a poco el grupo se va adentrando más en sus inquietudes de experimentación sonora.

Como curiosidad el disco contiene un cover al mambo de Lupita, al estilo Pánico.

En años posteriores Edi y Carolina realizarán la música para varias películas, con el grupo se aventurarán a la filmación de un documental La banda que encontró el bendito sonido (2011), que registra su paso por las zonas del norte de Chile, pueblos mineros en los que decidieron grabar o experimentar in situ, inclusive ahí los sorprendió el terremoto del 2010. De estas experiencias nacerá el último álbum, Resonancia (2012), un viaje que tiene dejos místicos, de regreso a lo primigenio, incluye grabaciones de agua, arena, y, como decíamos, quería reflejar su experiencia por aquellas regiones de su país. Este disco debe escucharse de tirón, sobre todo por lo que propone sonoramente, a largo de su trayectoria Pánico siempre pensó en la psicodelia de su obra como una labor visual por lo sonoro, por eso es significativo que un grupo que nació haciendo canciones estándar pop termine con un disco que ya no apuesta por la canción sino por el sonido crudo, revalorándolo como hecho físico.

Actualmente Edi y Carolina están dedicados a su proyecto Nova Materia. Sobre la banda Pánico, Edi dice: “…hoy día, en el presente mismo en el que tú y yo estamos hablando, Pánico no puede tocar por muchas razones, personales, familiares, distancia y cosas internas del grupo. Pero yo no dejó cerrada ninguna puerta, en algún momento a lo mejor vamos a querer tocar de nuevo, en algún momento vamos a querer tocar canciones de un disco pasado”. La cosa no está cerrada pero no les gustaría explotar la nostalgia que genera su banda, sino encontrar el momento en que lo que fue Pánico regrese de forma orgánica, casi sin buscarlo.

Queda presentada este grupo chileno que en los noventa buscó divertirse y en su divertimento plantar todo un estilo de vio, el “estilo Pánico”, alguno se lo tomaron en serio y se autonombraban “chica y chico pánico”, y el experimento duró 18 años. A veces todo ese tiempo se necesita para concluir un trabajo de titulación.

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*Las citas de Edi fueron tomadas de una entrevista realizada por el canal Cortando el aire.

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