#PecesSueltos presenta: Split Enz

“A Loose-Fish is fair game for anybody who can soonest catch it.” Herman Melville, Moby Dick

Si la música se parece al mar, y lo habitamos todos, hay especies raras, que se ven poco y extraña vez son capturadas. Aquí surcamos las olas para hacerlos más evidentes.

Split Enz, una súper banda neozelandesa

por Iván Cruz Osorio
@IvanCruzOsorio

La costumbre de focalizar nuestra atención a los centros por antonomasia del rock, sea Inglaterra o Estados Unidos, nos han privado de hallar bandas con propuestas implacables, descarnadas, tersas, rabiosas y hasta cursis. Todo esto lo reunía una banda surgida de la aislada y paradisiaca Nueva Zelanda. Fundada en 1973 por Tim Finn y Phil Judd, Spli Enz comenzó como una banda muy clara en sus búsquedas musicales. Influenciados por la música clásica, por el rock progresivo de Genesis y King Crimson, el glam rock de Roxy Music, David Bowie, Lou Reed, y Brian Eno, los Split Enz empezaron a desarrollar canciones alejadas del folclor neozelandés o el rock local que tendía a imitar a los Beatles y a los Rolling Stones de primera hora. El ámbito local terminó por asfixiar a unos músicos que se veían lo suficientemente capaces para debutar en una liga mayor, así viajan a Australia para conquistar el mayor mercado de la región, lo que conseguirían primero por un sonido muy fresco, influenciado por la música electrónica y el krautrock alemán de bandas como Neu. Su primer álbum Mental Notes (1975) es un álbum lleno de experimentación y creatividad, además de ser profundamente evocativo:

Rolas como “Stranger Than Fiction” y “Spellbound” rápidamente los colocaron en el mapa como una de las bandas de vanguardia en Australia y del rock en inglés (aunque en Inglaterra y en EU nadie los conocía). Si bien el disco tuvo buenas ventas y las críticas fueron muy laudatorias, los Split Enz se sentían en un mercado aún muy pequeño y que no comprendía a cabalidad sus búsquedas. De forma casi milagrosa, durante una gira que realiza la banda inglesa Roxy Music por Australia, el guitarrista Phil Manzanera los escucha en vivo y adquiere su primer álbum, Manzanera queda extasiado por su sonido y los invita a Londres para grabar con él su siguiente disco. Los Split Enz acuden a Londres y dan el paso decisivo para que el gran mercado los escuche, así graban Second Thoughts (1976), que contiene cuatro rolas del disco anterior. El disco corre con buena fortuna y buenas ventas, lo que les permite firmar un contrato para que el disco sea distribuido en EU.

Tras atraer los oídos de los críticos de los grandes centros, los Split Enz deciden grabar su tercer disco ahora con la producción a cargo de Geoff Emerick (ingeniero de grabación de The Beatles). Dizrythmia (1977) es un disco que busca de entrada ser más accesible para un público amplio, si bien no abandonan la experimentación electrónica, sí conceden en melodías pop y coros pegajosos. Tanto en EU como Inglaterra pasan sin pena ni gloria, con críticas encontradas, sin embargo en Australia el disco es un suceso:

En 1978 publican Frenzy, el cual se instala totalmente en un new wave-pop, el cambio que a muchos críticos les pareció un atentado a su estatus de innovadores, abrió la puerta a un pop más sofisticado que sería explotado en los años 80 por bandas inglesas.

En 1980 publican True colors, el cual si bien sigue la aventura new wave-pop, se trata de un álbum maduro, y muy bien pensado, lo que desembocaría en su disco más exitoso comercialmente, sobre todo su sencillo “I Got You”, el cual sería un hit mundial:

True colors es un álbum seminal para el pop que se crearía en los años 80, así mismo la portada del disco usaría distintas combinaciones de colores, y el vinyl sería tratado con una técnica láser que al reproducirse creaba un efecto prismático de colores.

Un disco que creaba su propia mercadotecnia e innovación comercial. Pero con su éxito comercial se sobrevendrían disputas que provocarían la salida de uno de los fundadores de la banda: Phil Judd. Después del malogrado Waiata/Corroboree (1981). Los Split Enz regresarían a los primeros planos de la crítica, nunca volverían a tener un éxito comercial mundial, con Time and Tide (1982), de nuevo un álbum new wave, pero menos condescendiente comercialmente como los anteriores.

Los Split Enz con esto cerrarían un ciclo creativo luminoso, en la que se convirtieron en una de las mejores bandas del subgénero New Wave e influenciaron a distintas bandas de los años 80. Con ello se convertirían en la gran banda neozelandesa de rock y probarían que desde la periferia también se puede dictar una visión estética permanente.

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