#PecesSueltos presenta: The Last Poets

“A Loose-Fish is fair game for anybody who can soonest catch it.” Herman Melville, Moby Dick

Si la música se parece al mar, y lo habitamos todos, hay especies raras, que se ven poco y extraña vez son capturadas. Aquí surcamos las olas para hacerlos más evidentes.

The Last Poets:
Poesía subversiva en tiempos dementes

por Iván Cruz Osorio
@IvanCruzOsorio

La incursión de poetas en la música popular en lengua inglesa usualmente se ha realizado como divertimentos, como experimentaciones de rápida caducidad, pero en muy raras ocasiones ha surgido como un proyecto artístico consistente o un plan ideológico bien delineado. Desde luego, podemos citar nombres como el de Bob Dylan, Leonard Cohen o, incluso el del viejo comunista, Pete Seeger. Sin embargo, una de las propuestas más consistentes y revolucionarias se había manifestado en los años 40 y 50 en los llamados Jazz poetry, Soul poetry, Blues poetry que el gran poeta Langston Hughes se empeñó en explorar durante el periodo denominado Renacimiento del Harlem, un renacimiento del orgullo de los afroamericanos por sus raíces y manifestaciones culturales. Hughes inició una exploración lingüística para llevar al verso al fraseo, tonalidad, ritmo de las expresiones musicales de los afrodescendientes. Lo que introdujo la poesía en el mundo de la música popular como elementos artísticos complementarios. La pieza más reconocida, e incluso registrada en un disco y en video, de este virtuosísimo encuentro es The Weary Blues.

The Weary Blues trazó nuevas posibilidades entre la lírica y la música, lo que retomarían inmediatamente los poetas Beats con el desarrollo del Spoken Word y el Performance, sobre todo Allen Ginsberg. Recordemos las colaboraciones poético/musicales de Ginsberg con Bob Dylan: “Vomit Express” y con Paul McCartney, Phillip Glass y Lenny Kaye: “Ballad Of The Skeletons”.

Sin embargo, los herederos de la intención subversiva y de orgullo por la cultura afroamericana que inició Langston Hughes serían los autobautizados como The Last Poets, integrado por diversos poetas y músicos afroamericanos que apoyaban decididamente el Movimiento de los Derechos Civiles y el Movimiento del Nacionalismo Negro. Estos artistas estaban codo a codo en las calles y en los debates con Martin Luther King Jr., Malcolm X, y, el partido radical las Panteras Negras. Los miembros más reconocidos de esta banda son los poetas Jalal Mansur Nuriddin “el padrino del rap” y Umar Bin Hassan, aunque hay que reconocer que a mediados de los años 60, The Last Poets estaba integrado por el trío de bardos: Felipe Luciano, Gylan Kain y David Nelson.

The Last Poets buscaban, como Hughes, indagar en los sonidos afro y llevar a la poesía rumbo a esos ritmos, tonos, silencios, pero, a diferencia de Hughes, no se dirigen hacia los ritmos ya explorados, sino comienzan a darle un peso mayor al poema, que daba expresión a la necesidad de un cambio radical en las condiciones de los afroamericanos: “When the revolution comes/ Guns and rifles will be taking the place of poems and essays/ Black cultural centers will be forts supplying the revolutionaries/ with food and arms when the revolution comes […]When the revolution comes/ Jesus Christ is gonna be standing on the corner of Lennox Ave and 125th St trying to catch the first gypsy cab out of Harlem”

Los instrumentos musicales que comenzaron a utilizar fueron tambores, timbales, percusiones, el bajo, es decir sólo la sección rítmica, provista por el percusionista Nilaja Obabi, lo que derivó en que el espíritu musical se fijará, al principio, en imitar los rituales de sus antepasados, el uso de expresiones guturales y la improvisación.

El primero disco de la banda fue el homónimo The Last Poets (1970), que permeó fuertemente en la cultura negra neoyorquina del Harlem y el Bronx con rolas tan desafiantes como “On the Subway” y “Niggers are Scared of Revolution”. Fue un éxito inusitado que llevó al disco a entrar a la lista de los diez discos más vendidos en Estados Unidos. El siguiente álbum, con la misma alineación: Jalal, Umar, and Nilaja, fue This is Madness (1971), compromete su lírica con los orígenes de la esclavitud y la segregación racial en rolas como “True blues” y “Black is”, y confrontativas con los grupos supremacistas blancos como el Ku Klux Klan y el gobierno en rolas como “Mean Machine”, “This is Madness” y “White Man´s Got a God Complex”:

La radicalización de los poemas de The Last Poets es palpable, ellos se encuentran dialogando ya con el discurso violento de las Panteras Negras, los cambios tendrían que llegar de una forma u otra y The Last Poets buscan reclutar soldados para la revolución que viene. Al mismo tiempo, The Last Poets habían sembrado una de las semillas del rap, su búsqueda por dar al poema un peso tan relevante como el de los ritmos musicales, el desarrollo de un estilo vocal, las rimas punzantes y demoledoras, ya habían abierto una puerta que nadie ha podido cerrar, el del rap y el hip hop actuales. The Last Poets en la actualidad son reconocidos como los padrinos del rap, junto a poetas de su generación como el implacable Gil Scott-Heron. The Last Poets crearon rolas tan actuales y rompemadres como “True Blues” que se ha visto como uno de los himnos contra la segregación y de los primero ejemplos de la fuerza expresiva del rap y el hip hop:

My family being sold on a slave block
I sang the blues being torn from my first born
And hung my head and cried
When my wife took his life
And then committed suicide
I sang the blues on the slavemaster’s
Plantation
Helping him build his tree nation

Después de la publicación de This is Madness, The Last Poets fueron incluidos en lista del Programa de contra Inteligencia del Gobierno de Richard Nixon. Lo que los mantuvo en constante acoso, vigilancia, incluso atentados sin esclarecer en contra de familiares y amigos. Ante este escenario Umar Bin Hassan deja la agrupación, lo sustituiría el también poeta Sulaiman El-Hadi. Para el nuevo álbum, Chastisment (1972), The Last Poets deciden dejar su sonido eminentemente de percusiones y buscan acercarse al jazz y el funk, de tal forma desarrollan el llamado Jazzoetry.

El resto de la década, The Last Poets agregarían a otros integrantes, grabarían esporádicamente y publicarían discos de forma independiente. Ya sin la fuerza lírica, subversiva e implacable de sus dos primeros discos, pero la revolución musical ya estaba hecha. Aún ahora son un parámetro para el hip hop y el rap realizado por las nuevas generaciones. El hip hop y el rap que del underground han alcanzado el mainstream y ahora viven nuevas batallas, incluso de autocrítica ante ciertos sectores que viven el aburguesamiento.

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