Pelota y LSD: el secreto de Phil Jackson para dominar la NBA

Para la mayoría de las personas que crecieron en los años 90, el nombre de Phil Jackson suena más que familiar. El famoso entrenador de los Toros de Chicago de los noventa, y de los Lakers de los dos miles, es una de las caras más conocidas tanto para los apasionados seguidores del basquet, como para quienes únicamente comparaban los tenis y las gorras de los equipos.

Pero la fama de Phil Jackson no se debe sólo a su racha ganadora, que lo mantiene como la persona con más anillos de campeonato de la NBA, dos como jugador y once como entrenador, sino también a su estilo de entrenamiento que llevó a su mejor nivel a jugadores como Michael Jordan, Shaquille O’Neal, Kobe Bryant y Scottie Pippen, y que logró meter en disciplina a basquetbolistas “rebeldes” estilo Dennis Rodman. Gracias a esto, las técnicas de Jackson, dentro y fuera de la cancha, han sido exploradas en busca de la fórmula secreta del triunfo.

Según varios reportajes, la estrategia de Phil Jackson se nutre de la filosofía oriental (así en abstracto), lo que le ganó el apodo de Master o Zen. Otros afirman que su disciplina se debe a que, tras ser criado bajo la estricta iglesia pentecostal, el deporte fue el camino para encajar. Finalmente, otros dicen que su acercamiento a las culturas nativo americanas es la fuete de sus sólidos discursos motivacionales. Tal vez es una mezcla de todo. Lo cierto es que se sabe que hacía meditar a sus jugadores como parte del entrenamiento, además de darles ejercicios de respiración y visualización. Hay por ahí incluso una leyenda negra que afirma que, en un juego de los Lakers contra los Kings de Sacramento, motivó a su equipo intercalando fotos del personaje de Edward Norton en Historia Americana X con la de Jason Williams, y la del entrenador rival Rick Adelman con la de Hitler. Sobra mencionar que los Kings se quejaron de la técnica de Jackson, aunque ésta nunca ha sido corroborada. Otra leyenda alrededor del mítico entrenador cuenta que su carrera como jugador fue tan corta no por su limitado talento, sino por su pronta adopción al pensamiento new wave que lo llevó a la experimentación con LSD y otras drogas, y marcó su rápido retiro de las canchas.

Historias más o historias menos, el 17 de septiembre se celebra un año más de vida de Phil Jackson. Una vida que merece ser celebrada por lo que le ha aportado no sólo al basquetbol, sino al deporte y, hay que decirlo, a la idea de triunfador gringo. Pero admitámoslo, cualquiera que haya logardo que Jordan se decidiera a pasar la bola, el Shaq metiera los tiros libres, Rodman acabara partidos sin faltas técnicas, y pusiera punto final a la disputa entre Jordan y Kobe, bien merece el mote de Master of Zen o Lord of the Rings.

Festejemos a Phil Jackson con este par de entrevistas que lo pintan de cuerpo entero.

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