Postal 131. Star Consultants

A bordo de una camioneta blanca sin placas huyó este mediodía, un comando de botargas de M&M’S, que, se presume, se llevaron maletas con incontables millones de una sucursal bancaria al norte de la ciudad.

La única pista que tenemos hasta ahora, es que quien conducía, era una monja y quien orquestó el asalto se ajustaba constantemente el resorte de la entrepierna. En uno de sus brazos portaba una pulsera de perlas rosadas. Hasta el momento no se reportan lesionados.

Bienvenidos a Postales news.

Cinco días tomó planear quirúrgicamente lo que denominaron “La operación candy candy”. Un puñado de sueños frustrados y promesas rotas con sabor agridulce se pusieron sobre la mesa en un supuesto juego de canasta. Mandy, la anfitriona de la última sesión, decidió temática y dinámica de integración y relajación previa: sublimación de diabetes y correr hacia atrás con los ojos cerrados.

Con un éxito rotundo, las autodenominadas Star Consultants, confeccionaron sus propios trajes de luneta con hule espuma y tela brillante.

María del Lourdes Herrera, 1.80 de estatura, 48 años, ojos grandes, sonrisa perfecta. Buena disposición de aprendizaje, habilidades para conversar. En la cartilla de registro laboral se aprecian solo buenos comentarios. Con amplias recomendaciones de vecinos y amigos, Lulú encabezó por tres años la solitaria sección de atención al cliente en una compañía de seguros.

Pola y Lola, reclutadoras de una empresa piramidal, con la visión del crecimiento a toda costa y a toda costilla, son las más experimentadas embaucadoras del equipo. Debido a un problema de circulación que le impide movilidad, Lola aprovecha su irresistible look de anciana para permanecer al volante y así conducir el automóvil de escape en cada plan. Pola, por su corpulencia, ocupa el puesto de defensa. Nada le resulta imponente, a menos que sea una torta cubana.

La primera célula de las Star Consultants se conoció en una convención de arreglos florales, a bordo de los grandes camiones con bellísimas, aromáticas y coloridas flores de corte importadas de todo el mundo, llegaron sus primeros pedidos de armas y videos VHS de cocina asiática.

Nadie le temería a una flor, y entre ramilletes y tocados, dieron con la habilidosa Betzabé, madre de dos, tía de tres, amante de los jardines, las serenatas y el karate.

El profético quinto elemento, Carmen, llegó como lo hacen los colibríes en primavera, amuletos de la buena suerte. A cargo de la limpieza del centro de convenciones, no pudo hacerse de la vista gorda de las reuniones que las Consultants realizaban en el tocador. El siguiente paso fue verse en algún sótano y decir una serie de contraseñas.

Seis asaltos se cuentan en su ábaco, sin una gota de sangre. Los bancos han sido la obsesión reciente, después de entrenar con mansiones y joyerías, por supuesto, y entrenarse en el arte del shoplifting en bisuterías y farmacias, memorable etapa temprana.

La adrenalina es algo que se domina con el tiempo, dicen. Nada supera la primera vez que, vestidas de profesoras de educación física, entraron en aquel negocio de piedras preciosas con 50 ejemplares en sus bolsos para empezar a distribuirlos en el bajo mundo del bingo.

Van 12 horas desde el último golpe y camino a alguna cabaña en el bosque. Contando el dinero y formando abanicos con él.

Sin rastro y con una suma considerable para viajar a todos aquellos lugares de las que se habla en la revista Selecciones, las Star Consultants hicieron su primera parada en Las Vegas. Cada una se casó con una estrella de la época dorada de Hollywood y se divorció en una alberca de daiquirís.

Sólo los hijos de Betzabé reportaron su desaparición, del resto, sus familias saben de un retiro indefinido. Dado que no se conocen entre sí, los cabos están más sueltos que resorte de pijama vieja.

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Erika Arroyo – @_earroyo

Postal 130. ¡Salud!

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