¿Se va a hacer o no se va a hacer el Nuevo Aeropuerto? 8 textos para entender los riesgos de este megaproyecto

Como si nuestro queridísimo país no tuviera motivos para sacudirse, el día de ayer el señor Carlos Slim decidió dar una imprevista conferencia de prensa para hablar de uno de los temas más controversiales de los últimos meses: el Nuevo Aeropuerto Internacional de la Ciudad de México (NAICM). Y con esto, de paso se trepó a las campañas electorales y disparó una serie de dimes y diretes con el señor Andrés Manuel López Obrador, quien se ha opuesto a la obra en diferentes ocasiones y en distintos grados. De esta manera, la discusión ha oscilado entre la pertinencia y transparencia de una obra pública y lo fundamental que ésta para el desarrollo económico del país, todo enmarcado en un contexto de campañas políticas y de los muy particulares intereses del empresariado mexicano.

Entre peleas radicales de si el aeropuerto va o no va, lo necesario de la obra, de las implicaciones políticas que las declaraciones del señor Slim provoquen, loa manera en que los candidatos se suben al tema y demás detalles, conviene tener más o menos claro qué carajos conlleva una obra como la que están planteando en el nuevo aeropuerto. Y para ello les traemos 8 textos para entender los riesgos y beneficios que ofrece el nuevo aeropuerto para la ciudad y para el país.

* “El nuevo aeropuerto y la idea de sustentabilidad”, de Luis Zambrano

La sustentabilidad involucra saber si el beneficio de un nuevo aeropuerto, con todas las ganancias económicas que le atribuyen, será más grande que el costo de las inundaciones, o del costo la infraestructura necesaria y su mantenimiento para desalojar el agua. Tomemos como ejemplo el Canal Río de la Compañía, que está a 15 metros por encima del terreno debido al hundimiento de la ciudad, el cual se ha “restaurado” para evitar que se inunde Chalco en época de lluvias. Otro ejemplo es la construcción del Túnel Emisor Oriente, que ha costado más de 32 mil millones de pesos(y el precio sigue subiendo). Sobra decir que ninguna de las dos infraestrcturas han impedido del todo las inundaciones. Debido a los hundimientos de la ciudad, los desagües están ahora por encima del terreno por lo que ahora se necesitan más de 178 bombas para hacerlos funcionar. No sabemos, y probablemente el gobierno tampoco, en cuanto aumentará la inversión en infraestructura para evitar las inundaciones ni cuánto costará su mantenimiento, o si será eficiente ante las lluvias extremas. Pueden leer el texto completo publicado en Nexos aquí.

* “¿Por qué se cancelan tantos megaproyectos de infraestructura en el mundo?”, de Diego Castañeda

Más allá de las cuestiones técnicas por las cuales el NAICM es un buen proyecto o no, debe continuar o no, un aspecto importante que debemos tomar en cuenta es que rara vez estos proyectos son de vida o muerte para un país. En el mundo en desarrollo es común ver qué proyectos viven y qué proyectos mueren, sobre todo en economías relativamente grandes como la mexicana estos proyectos tienen poca capacidad por sí mismos de alterar la estabilidad económica en cualquier sentido, positivo o negativo.
Si vamos a escuchar mucho sobre este tema en los próximos meses haríamos bien en recordar que en el país hay temas realmente más importantes que discutir que una disputa que casi siempre se reduce a distintos grupos de interés defendiendo proyectos que muchas veces resultan problemáticos y que siempre pueden ser mejorables. Si nos importa la infraestructura es mucho más importante hablar de puertos, carreteras, infraestructura eléctrica, drenaje y salud, cuellos de botella reales del poco crecimiento del país, sobre todo en el sur.
Puedes leer el texto completo publicado por Sopitas aquí.

* “El lago vale más que el aeropuerto”, de Omar Suárez García

En gran parte de la comunidad académica y conservacionista hay una gran preocupación por el Proyecto NAICM en el Lago de Texcoco. Varios especialistas sostenemos que no es conveniente la construcción de dicho aeropuerto en esta área porque se revertiría la recuperación ecológica lograda en más de 40 años de trabajo de restauración, con la consecuente pérdida de servicios ambientales y diversidad biológica, especialmente en lo que a avifauna se refiere. El proyecto contempla la desecación de varios cuerpos de agua que se encuentran al norte de la carretera Peñón-Texcoco, y aunque estos son temporales (es decir, solo se forman en época de lluvias), sirven de hábitat para varias especies de aves acuáticas. Adicionalmente, la operación del aeropuerto implicará riesgos para dichas aves, como colisiones con fuselaje y turbinas de los aviones, por lo que seguramente la mortalidad aviar será alta y, con el tiempo, estos organismos serán desplazados de sus territorios lacustres. Puedes leer el texto completo publicado en Contralínea aquí.

* “¿Construir o no el Nuevo Aeropuerto? Estos son los pros y contras”, de Carmen Luna

De concretarse la construcción conforme a lo planeado, sería el aeropuerto más grande de América Latina y el tercero del mundo. Por lo pronto, el costo de la construcción ya se elevó a por lo menos 186,000 millones de pesos (mdp), frente a un estimado de 169,000 mdp, mientras que la Auditoría Superior de la Federación (ASF) ha señalado irregularidades en el uso de los recursos de por lo menos 1,000 mdp.
Especialistas consultados coincidieron en que, si bien la construcción del NAICM es técnicamente viable ya que existe la tecnología para lograrlo, el gran problema serán los costos de mantenimiento debido a la problemática que implica el terreno en el que se construye, además de su impacto ambiental.
Puedes leer el texto completo publicado en Alto Nivel aquí.

* “El hundimiento del nuevo aeropuerto, otro negocio multimillonario”, de Areli Villalobos

Un “estudio de factibilidad técnica” que presentó Mitre en 2000 dio sustento al “Proyecto Ambiental Nuevo Texcoco. Más que un aeropuerto, un proyecto de vida”, impulsado por el entonces gobernador del Estado de México y tío de Enrique Peña Nieto, Arturo Montiel (Proceso 1275). La empresa aclara en su reporte que “principalmente se trata de un análisis aeronáutico”, por lo que factores como “financiamiento, desarrollo urbano, tenencia de la tierra, análisis de suelos e hidrología no fueron considerados”. Destaca asimismo que Jorge Mandri y Ricardo Tapia, excolaboradores de Aeropuertos y Servicios Auxiliares (ASA), le aportaron “puntos de vista” e información.. Puedes leer el texto completo publicado por Proceso aquí.

* “El aeropuerto sobre el lago”, de Fernando Córdova, Luis Zambrano, Helena Cotler y Omar Arellano

Un proyecto como el NAICM ha sido largamente debatido en las dos últimas décadas, pero existen pocos estudios reales sobre las necesidades y soluciones de transporte aéreo interno. Sería necesario que la discusión se realizara en etapas. Por ejemplo, partir de un análisis robusto que permita evaluar la verdadera necesidad de la construcción de un nuevo aeropuerto en el centro del país, considerando propuestas alternativas para minimizar los costos tanto económicos como ambientales. A la fecha, no existen debates sobre proyectos alternativos al transporte aéreo que demuestren, con datos duros, que la centralización de los vuelos en el Valle de México es la única solución social, económica y ecológica para la comunicación aérea del país. Puedes leer el texto completo publicado en Nexos aquí.

* “Sometimos tres propuestas de AMLO al rigor de los expertos”, de Ollin Velasco

El aeropuerto estaría asentado sobre terrenos sedimentarios de un lago. Está comprobado que esta capa es de 90 metros de grosor, y que de ellos 80 son agua y sólo 10 son partículas sólidas. Las reparaciones que se le tendrían que hacer serían constantes. Y eso sería muy, muy costoso.
Hemos hecho experimentos de gente que pesa 80 kilos y, cuando salta en ese suelo, siempre cimbra. Habría que imaginar el tipo de temblores que provocarían tres aviones por minuto, si cada uno de ellos viene a más de 300 km por hora y golpea el piso con sus 400 toneladas.
Pueden consultar el texto completo publicado por Vice aquí.

* “Aerotrópolis, el gran negocio del aeropuerto”, de Salvador García Soto

En la construcción del aeropuerto el gobierno federal fue cuidadoso y repartió las licitaciones entre los grandes empresarios del país como Carlos Slim, Carlos Hank Rhon, Lorenzo Zambrano y a constructoras como ICA, Pinfra, Cicsa, entre otras beneficiadas. Los negocios que importan para el grupo mexiquense son los que vendrán en el proyecto urbano y logístico que rodeará a la nueva terminal y que significan contratos millonarios de obras de infraestructura, comercio y vivienda para los que ya hay una relación de empresas, que incluye los dueños reales de esas empresas, con proyectos y licitaciones futuras de aquí a 50 años. Puedes leer el texto completo publicado en El Universal aquí.

Así es muchachos y muchachas, mucho se ha dicho en esta discusión de oídos sordos en que se defienden los intereses propios. Lo cierto en que en una obra en que se han abierto frentes de debate en tantos aspectos, más valdría irse con pies de plomo, empezando por tratar de sacar la discusión del contexto electoral en que todo mundo quiere jalar agua para su molino. Como dirían las tías, más vale analizar todo minuciosamente, no nos vaya a salir más caro el caldo que las albóndigas.

Comments

comments