Stevie Wonder y su armónica satánica

Pues un 13 de mayo de 1950 nació un tal Stevland Hardaway Morris. Y desde que el mundo supo de él, también supo que era un genio y un talento al que tenerle admiración. Poco después el pequeño Stevland fue conocido como Little Stevie Wonder simplemente porque era maravilloso y bien niño. Y ya más verdolagón respondió al apelativo Stevie Wonder. ¿Por qué maravilloso? Básicamente lo podía, y puede, hacer todo desde chiquito, al grado de que a sus 12 años era una estrella de la MOTOWN, pero lo primero que se supo es que tocaba la armónica de manera satánica

Primero que nada, lo decimos de una vez: no somos músicos. Lo que hemos escuchado es que tocar la armónica es muy perro, sobre todo la armónica que toca Stevie Wonder. Nos contó nuestro compa ElAle, enorme armonicista, que existen dos tipos de armónicas. La diatónica, que es la que todos más o menos ubicamos, y la cromática, un armatoste gigante con muchas palanquitas para cambiar de tono y que, oh sorpresa, se utiliza poco, pero muy efectivamente, en el jazz, por ejemplo, y con enorme éxito.

Los mejores avioncitos de papel

Justamente Stevie Wonder toca la armónica cromática, y lo hace como pocos en el mundo. De hecho toca todos los instrumentos, y en muchos de sus discos no participa nadie más que él. Pero el detalle de la armónica es el que le ha dado un sonido único. Y que también le ha ganado invitaciones a tocar con otros grandes, y no tan grandes. Al grado de que en el funeral de la emperatriz universal Aretha Franklin, lo invitaron a desempolvar el instrumento de sus primeros amores.

¿Bien bonito, no creen? Les pasamos un par de ejemplos de la maestría instrumental de este genio atemporal. Y sí, nunca le van a llegar ni a los talones al maestro Wonder, pero no pierdan la fe, igual y un día ustedes hacen los mejores avioncitos de papel del mundo.








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