#TerraIncógnita Antibalas. África siempre será la vanguardia. Rumbo a Bahidorá

Por Alejandro Guerrero
@elAleGuarrero

A pocos días de la próxima edición del Carnaval de Bahidorá #Terra Incógnita, la emoción crece por la promesa de presenciar la presentación de una de las agrupaciones más esperadas del evento.

Pertenecientes al colorido y punzante crisol étnico del barrio de Brooklyn, New York; la Orquesta Afrobeat Antibalas expande sus raíces sobre el fecundo suelo del legado político-musical de Fela Kuti, ramificándose en composiciones originales con líricas radicales que invitan a la reflexión y la conciencia social, tocando temas como la carrera armamentista, la fiebre del oro, la avaricia del hombre, la hipocresía de los gobiernos y el poder de las mujeres en una sociedad globalizada.

El escenario principal de la Terra Incógnita será testigo de un sinuoso flujo de energía. La potente base rítmica conectará inmediatamente con el centro de tu equilibrio, produciéndote constantes vaivenes y contracciones que ayudarán a activar tus chakras. El profundo groove de las guitarras te despojará de todo el pesado mogollón de emociones que cargas sobre tus hombros y espalda, invitándote a estirarte y sentir la ligereza de soltar. Su estruendosa sección de metales dotará de la magnitud necesaria para que el momento sea inolvidable, envolviéndote en un hondo trance que te llevará por psicodélicos parajes, a través de la frondosa jungla de tu mente, conectada con la impresionante naturaleza.

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África siempre será la vanguardia

La amplia diversidad cultural que alberga su territorio ha sido la cuna de la civilización moderna, ayudando a cimbrar sus bases y mantener sus lujos. El constante saqueo y la explotación que ha sufrido su población a través de la historia, han creado un escenario duro. Aunque masacrada por los más oscuros y salvajes demonios de la humanidad: la guerra, el hambre y las epidemias, ha forjado una fuerte identidad como un continente pluricultural en constante resistencia, misma que sus habitantes desde el exilio, enriquecen y refuerzan durante su vida cotidiana, arraigados a sus raíces, cultura y tradición.

La música juega un papel esencial en el día a día del continente. Es imposible disociarla de la vida social pues resulta una herramienta catártica que ayuda a drenar las preocupaciones, enfrentando las adversidades históricas que se han cernido sobre sus pueblos y ayudando a su gente a seguir adelante.

Infinidad de ritmos se extienden por su enorme territorio, en donde la constante percutiva aparece para envolver los diferentes sonidos y producir el trance, la hipnosis de la danza, la comunión con el cuerpo y la naturaleza, la voz liberadora del canto, las curtidas manos golpeando el duro cuero de los tambores, el polvo que se levanta porque la tierra está viva y respira, las sinuosas melodías del kora, los cantos polifónicos pigmeos, el arco de boca, los gritos beduinos de las tribus nómadas del desierto, las impresionantes métricas de los músicos etíopes, el poder del zulu, la ligereza de la rumba y el high-life, las enormes orquestas de la costa Atlántica, el África negra, el África musulmana, el Africa Unite que soñaba Bob Marley y por la que tanta sangre se ha derramado. Es un continente fuerte, con historia, presente y futuro. Es un continente vivo y poderoso que sigue siendo explotado y discriminado, sin embargo marcan tendencia en el arte y patrocina los lujos de los países colonialistas.

Resulta complicado escuchar la música de Antibalas sin siquiera reflexionar estas situaciones en la mente. La potente voz de Amayo (vocalista principal de la banda) esconde un profundo mensaje de libertad pues no solamente habla por él, sino por todas sus hermanas y hermanos que han sido arrancados de su tierra para ser esclavos del capital, en distintas partes del mundo.

Mentalidad global, consumo local

La conformación de la orquesta Antibalas, la coloca dentro de estos tiempos globales. Sus integrantes, provenientes de los distintos rincones del estado de Nueva York, Puerto Rico, Reino Unido, Japón y otras partes del Globo, conjugan sus autóctonas habilidades musicales para amalgamar un sonido incluyente, que posee fuerza y energía vital; invitándote a reflexionar mientras disfrutas, haciendo conciencia en cuanto bailas, quebrando esquemas impuestos… al menos mientras el show acontece… dependerá de ti que las conclusiones a las que llegues, trasciendan el festival para llevarlas al terreno de la vida cotidiana, donde el cambio es posible.

Reforzar el tejido social e invitar a la gente a formar comunidades, acercarse al vecino, participar en la economía local, organizarse para solucionar los problemas comunes, crear alternativas en beneficio de todos y estrategias que permitan el desarrollo de los miembros de la red. La Orquesta Afrobeat Antibalas puede ser un ejemplo de comunidad. Tener una banda no siempre es fácil, la comunicación es un elemento indispensable para una buena relación entre los integrantes y para una eficaz organización. Coordinar a los 11 músicos que integran Antibalas, debe implicar el desarrollo de diversas habilidades de socialización, mismas que se extienden más allá de las fronteras de la música para permear en el terreno de lo cotidiano.

El panafricanismo del afrobeat junto con el panamericanismo de la salsa

Durante los fecundos, caóticos y agitados años que conformaron la década de los 70, diversos movimientos sociales emergieron luchando por libertad y justicia. Fela Kuti fue el padre del afrobeat: estilo musical que combina los sonidos tradicionales de la costa oeste del África, con elementos del jazz, el funk y la música rock de los Estados Unidos. El innovador sonido pronto comenzó a ganar cientos de adeptos fuera de las fronteras nigerianas (gracias a que Fela comenzó a cantar en inglés), pues además del hipnótico ritmo, las letras de las canciones contenían mensajes que llamaban a la unidad , cuestionaban al gobierno y pugnaban por una sociedad más equitativa.

Así nacía la “nación africana” que pretendía amalgamar la diversidad que existe entre los pueblos del continente y sus luchas. La idea de un movimiento panafricano que uniera a los diversos pueblos para emanciparlos del yugo europeo, se expandió rápidamente, por lo que los diversos gobiernos, no tardaron en emprender campañas de censura y persecución a los adeptos a Fela, llegando a atentar contra su vida, asesinar a su abuela de 77 años (arrojándola desde lo alto del edificio en donde se encontraba su disquera), irrumpir en sin fin de festivales donde se presentaba la banda, censurar discos enteros y prohibir la difusión de su música. No obstante, esta situación no cortó la creatividad de Kuti, ya que al final de su carrera (misma que acabó el día de su muerte en 1997) había legado a la humanidad la no modesta cifra de 77 producciones discográficas grabadas. Sin duda, uno de los haberes musicales más bastos que haya existido.

Mientras tanto en Nueva York, una situación similar acontecía con la creciente comunidad latina que se asentaba en los ghettos de la ciudad. La diáspora boricua de los años setenta, fieles a sus raíces y tradiciones, comenzaron a incorporar elementos de la cultura anglosajona en su vida cotidiana. Así nace la salsa, tras combinar el legado de figuras como Arsenio Rodríguez (padre del soul cubano moderno), Machito (pionero del jazz afrocubano), Tito Puente (rey absoluto del timbal) y muchos cubanos más. Fusionaron añejos ritmos caribeños de influencias musicales africanas, como los que se tocan en Puerto Rico, Venezuela, Jamaica, Brasil, República Dominicana y Colombia; con la libertad de la improvisación que el jazz gabacho proporcionaba.

Así nacía un nuevo movimiento que cobraría muchísima fuerza en los años venideros. La salsa se convertiría en un lenguaje común para todos los latinoamericanos; y tendría en la ciudad de Nueva York, su cuna y lecho hogareño. Gestada desde el ghetto, se convirtió en un referente identitario para toda la comunidad latina residente en los Estados Unidos. No había fiesta o celebración en la que faltara el momento salsero, que bien, podía extenderse hasta bien entrada la madrugada y disiparse con los primeros rayos del alba.

Grandes orquestas desfilarían por los barrios del Bronx y Brooklyn para consolidar a las hoy leyendas de la salsa: Eddie Palmieri, Hector Lavoe, Ray Barreto, Cheo Feliciano, Willie Colón, Ruben Blades y muchos otros más. Colectivos como Fania All Stars firmarían con letras de oro su legado a la música universal, consagrando a los artistas antes mencionados, como pioneros y mentores para las futuras generaciones de salseros que se gestarían fuera de la ciudad de Nueva York.

Antibalas en la Terra Incógnita

La Orquesta Afrobeat Antibalas es heredera de estas tradiciones musicales, conservando el legado y enriqueciéndolo con nuevas composiciones, que tratan temas de actualidad para servir como un motor que invite a la reflexión por medio de la música y el baile.

Será toda una experiencia para el cuerpo y la mente presenciar su participación en el Carnaval de Bahidorá, por lo que habrá que estar atentos a la programación del festival, misma que será revelada en unos días. Asegúrense de destinar un tiempo a asistir a este show, les aseguro que si los ritmos funky son de su agrado, es imprescindible para asegurar una deliciosa experiencia y, si no están tan familiarizados con nada de lo que se ha hablado hasta ahora, esta banda resultará una agradable sorpresa.

Se cuentan los días para que esta gran fiesta que celebra la exploración de nuevos territorios dentro de la experiencia humana, comience. Mientras tanto, sólo podemos ir creando con la imaginación, el escenario ideal para el disfrute y la recreación. La aventura de lo desconocido comienza en pocos días. La Terra Incógnita está a punto de abrir sus puertas para que tu curiosidad te lleve por sus diversos parajes, asegurándote una experiencia única, que será difícil de olvidar.

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