Texcoco. Panorámicas de lo que no pudo ser

Se dice que el compositor y músico austriaco Anthon Bruckner, en sus últimos años de vida, pedía, arrodillado en su habitación en el Palacio Belvedere, contar con el tiempo suficiente para concluir el último de los movimientos de su Sinfonía No. 9. De ese Finale tan esperado solo quedaron los bocetos.

Algunos buscan la reconstrucción de esa pieza faltante mediante los apuntes. Otros prefieren omitir el intento, convencidos de que el tercer movimiento, justo donde quedó, es la conclusión ideal.

Por voluntad o por motivos ajenos a ella, lo inconcluso dice, señala. Abandono de un propósito, o su insuficiencia; la huella de lo que no pudo ser se hace visible.

11 mil trabajadores, cifras exorbitantes invertidas, toneladas de materiales apilados, controversias y discusiones políticas. El recuento de una obra ambiciosa cuya existencia se remite a los pequeños remolinos y polvaredas provocadas por el roce del viento por el cemento regado en un terreno que pretende ser firme, pero que sabemos, esconde debajo, su naturaleza acuosa.

Lo que no pudo ser

El Lago de Texcoco ha sido afectado por las manos del hombre desde hace poco más de medio milenio. De su transformación tenemos imágenes congeladas en nuestra memoria que muestran un antes y varios después, y entre esas temporalidades, muchísimos relatos de pobladores que paulatinamente o de forma abrupta fueron desplazados bajo la insignia de la modernidad, ese horizonte difuso al que nunca se llega.

Siguiendo cada paso muy de cerca, el equipo de Timelapse México documentó durante diversas jornadas el ir y venir de los tractores, las mezcladoras de cemento, los cuerpos vestidos de uniforme y casco yendo y viniendo, subiendo y bajando, conviviendo en uno de los espacios más polémicos de nuestra historia reciente, el elefante blanco del sexenio pasado, una hecatombe ambiental y financiera.

Monumentalidad en agonía o monumento a lo inacabado, compartimos esta panorámica de lo que no pudo ser. Recomendamos darse una pausa para contemplar el paisaje visual y utilizar audífonos, el diseño sonoro vale mucho la pena.

Guía básica para entrarle a la animación de autor

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