Trout Mask Replica supera los 50 de ser el «mejor» disco de la historia

El tiempo es pura verdad, y es todo lo contrario. En un pestañear de ojos, el Trout Mask Replica de Captain Beefheart & His Magic Band superó los 50 años de ser una de las obras más complejas, horribles, hermosas, desgastantes, demandantes y sencillas de la historia de la música. En fin, el «mejor» disco de la historia. El disco que genera lo siguiente una y otra vez en el mundo.

EL «MEJOR»

Esta afirmación es un poquito temeraria. Podemos decir que es el mejor para muchos locos del mundo, incluso para muchos críticos y especialistas del mundo. Sin embargo, para el grueso del respetable, el Trout Mask Replica es más bien un monte de incomprensión y un doloroso fracaso. Es verdad, este mítico disco doble no se deja agarrar ni querer fácil. Es más parecido a un perro enamorado de su propia rabia.

Ahí su arte, y ahí también su contradicción. Pero se debe escuchar por lo menos una vez en la vida. ¿Por qué razones? Muy sencillo y muy rápido de puntualizar.

Don Glen Vliet o Don Van Vlie

Pues el Captain Beefheart, también conocido como Don Glen Vliet o Don Van Vlie, se propuso grabar un disco que no tuviera fecha en el futuro, sino que pudiera inscribirse en lo atemporal de la experiencia humana en el cual él tuviera todo el poder creativo. Y su buen amigo de juventud le dijo que sí, que había forma, y ese buen amigo era Frank Zappa.

Posteriormente se convocó a la Magic Band, en esos años compuesta por Zoot Horn Rollo, Antennae Jimmy Semens, The Mascara Snake, Rockette Morton y Drumbo, y se les anunció arresto domiciliario hasta que pudieran tocar a la perfección esta nueva música imposible.

A pesar de los retos, después de casi medio año, la banda podía interpretar de inicio a fin el Trout Mask Replica. Y sin perder el tiempo se encerraron unas horas en el estudio para grabarlo. Tal cual, esta obra maestra de la atonalidad y la polirritmia nació con micrófonos encendidos y sin pausas.

Trout Mask Replica papá

Entonces el 16 de junio de 1969 salió a la luz este pedazo de vida y experiencia. Y pasó lo natural: nadie agarró el pedo. Pero con los años y las escuchas, las recomendaciones, los ensayos y los conteos, el Trout Mask Replica de Captain Beefheart & His Magic Band tomó su lugar respectivo en el olimpo de la música del siglo XX, al grado que ahora es protegido por La Biblioteca del Congreso de lo EEUU.

Ya sabemos que es difícil de comprender, pero les juramos que aquí no hay un desorden anárquico, sino todo lo contrario. Lo que hace que este disco sea mágico y misterioso es justamente la arquitectura del caos que lo compone. Cada verso, cada nota, cada intuición sonora está absolutamente cronometrada, al grado de que vende la idea de un free jazz insuperable y falso.

Para muchos es el «mejor» disco de la historia. Para otros es simplemente incomprensible. Los invitamos por lo menos a darle una pasada, una pensada y una explorada. Y ante todo, conozcan al Captain Beefheart, una promesa total de iluminación y dolores de cabeza.


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