Vine a Irlanda porque me dijeron que aquí vive mi padre, un tal Pedro O´Páramo

por Alain Derbez
@Alain_Derbez

Escribir un diario, mantenerlo vivo, no es sino sumar interrupciones para proceder luego a explicarlas exprimiendo gota a gota, como un pañuelo al trópico, la memoria. Ponerla a hacer gimnasia con el único fin de detallar qué sucedió, qué elementos en conjunto hicieron todo lo posible para impedir a golpes de olvido que llegáramos hasta aquí y cuáles no y para ello es muy prudente tomar notas:

“La visión de las vacas pastando al lado de la pista haría que un xalapeño se sienta en casa al creer que el aeropuerto de Dublín es el del Lencero. Sólo que aquí los rumiantes están casi tan gordos como el ex gobernador de Veracruz y son honestos”…

“Son las diez de la mañana y desayuné cerveza de nueva cuenta. Estando en eso pienso que si un día me decidiera a abrir un pub en, digamos, Veta Grande, Zacatecas, se llamaría o el Pub Pol Vuh, el Chopub de Agua, Nosotros los Pub res o el Edgar Allan Pub”…

”Han pasado 20 o 30 días desde que en el aeropuerto preguntamos cómo llegar al Trinity College por vez primera y empezamos a hacer consideraciones sobre cómo pasa y no pasa el tiempo en estas latitudes, algo que puedo constatar con el crecimiento de mi barba”…

“Hoy averigüé que se puede conseguir Guinness en el Himalaya. Supongo que el estofado irlandés (el Irish Stew) en ese pub se preparará con carne de yak”…

”En la destilería de whisky de Kilbeggan, ahí desde el siglo XVIII y en funciones aún, a veces se fugaba metano en la corriente del río Brosna y las truchas brincaban de contentas dejándose atrapar por la población para la cena”…

“Hoy comimos en un restaurante popular del centro de Galway donde en los muros cuelgan retratos de Swift, Joyce, Yeats, Beckett, Wilde, Shaw y de Seamus Heaney, entre otros. Se llama Mulligan´s (como el saxofonista o como el gordo Buck que aparece en bata y luego luego en el Ulises), y la gente va y come por precios más o menos módicos. ¿Qué tipo de comedero sería ése, por ejemplo, en la Escandón? ¿Popular? ¿Qué fotos colgarían? ¿Cómo se llamaría? ¿Acaso Ixca Cienfuegos y La región más transparente o Juan Ravelo baritonista mexicano?

“En el parque de San Esteban dublinés (el Saint Stephen Green) las malditas gaviotas sobrepasan en número y ferocidad a cualquiera de los otros habitantes. Intentar alimentar a los patos es ponerlos en riesgo ya que los hitchcockianos animales, que no deberían estar aquí, que no corresponden, se van contra ellos y también contra quienes con ellos intentan compartir moronas de su sandwich. ¿Dónde aquel episodio de la historia irlandesa en la que, durante el alzamiento de la pascua de 1916 contra los invasores británicos, se decretó una tregua para poder ir a alimentar a los patos y cisnes? A este invasor paso de las rapiñeras cuanto carroñeras criaturas estridentes, cínicas, violentas, a no dudarlo muy pronto habrá hordas (que no parvadas), de gaviotas en Chapultepec, el lago y sus alrededores.”

“Desayunando en Galway pregunta mi germano interlocutor tras hablar de temblor y corrupción y violencia y esos temas de México en el mundo: ¿Y por qué ir allá?… Espera mi respuesta. Luego vamos juntos a los acantilados de Moher en un auto con el volante del lado izquierdo aquí donde no se acostumbra. Ya en el estacionamiento antes de los acantilados, donde no falta quien recuerde a Harry Potter, se miran letreros de asociaciones de ayuda emocional por aquello de quererte arrancar la vida ante tanta facilidad que da el paisaje. Recuerdo que Heinrich Böll informa al lector que Irlanda es el país donde menos suicidas hay, donde se toma más thé y donde va más gente al cine”…

“Vine a Irlanda porque Bono está en México tocando con U2 y es conocido que nunca nos hemos llevado bien él y yo”…

“Vine a Irlanda a tocar el saxofón en una boda (Giovanna que en Longford se casó con Tom) una composición del sudafricano Abdullah Ibrahim”…

“Vine a Irlanda a tocar blues en un pub de Athlone que se llama Flannery´s…

“Vine a Irlanda a tocar blues en el pub más antiguo del mundo que se llama Sean´s”…

“Vine a Irlanda para que mi saxofón fuera hechizado por un mal parido druida y luego salvado por un mago dublinés surtidor de milagros que tiene su consultorio en Temple Bar y se llama Paul Ryan  y que me permitió esa noche del Vat House Bar en el Bloom´s Hotel dublinés tocar con placer y libertad al lado de dos estupendos tocadores de violín y guitarra y cantantes (ya se les oirá el martes en Atiza) algo lo mismo de Bob Dylan que el Aleluya de Leonard Cohen”…

irlanda ala1

“En el interactivo museo EPIC de la migración irlandesa, ubicado con tino en una antigua como enorme bodega de whisky y de cerveza, la amable señorita que vende los boletos pregunta de dónde venimos y la computadora ubica al país en Centroamérica.

-Donald también- le informo- pero no es así.

Acto seguido dibujo con las manos un imaginado mapa:

-Aquí está Canadá, más abajo Trumpilandia y acá México: todo en América del Norte que hasta tiene un tratado de libre comercio.

A la computadora le da igual y la amable señorita me recomienda ver el espacio dedicado al Batallón de San Patricio que combatió contra los gringos antes de que se perdiera medio territorio”…

”No sé si los irlandeses se den cuenta que el manco Álvaro Obregón, que tuvo en su ascendencia además de a San Ignacio de Loyola, gente de la isla, fue el mismo presidente que hablaba del poco aguante ante los corruptores cañonazos de 50 mil pesos” …

“Anoche llegué de tocar en el pub y me esperaba despierta armada con sartén”…

Quedan ahí las boyas, las señales anotadas y con ellas se viene el resto ya en manantial ya en catarata; son los recuerdos de la navegación y uno con su cepillo de peinar ovejas carda la lana y hace a un lado el mugrero…

No.

-Escribir un diario es saber que hay un lector, una lectora para acercarse a él, para adentrarse en él, para escudriñarlo con curiosidad por no ser suyo habiéndolo hallado en el buró mal puesto… No.

-Escribir un diario es saber que eventualmente tú, el autor, serás su lector con nuevos ojos. Te sabrás personaje, hallarás retratos, volverás a saborear o quizás críticamente eches en falta sal, pimienta, sazón completa… No.

-Escribir un diario, un diario de viaje por ejemplo- todo diario debería de serlo como bien sabe Eugene O´Neill que además de Premio Nobel y descendiente de irlandeses tiene nombre de un pub bastante guapo en la dublinesa Suffolk Street– es el trío de oraciones que antes aquí concluí con la palabra “no” y algo más… Sí.

-Escribir un diario de un viaje a Irlanda es eso y mucho más. ¿Cómo retratas un país que, sin haber puesto pie ahí, de suyo resulta entrañable gracias a la lectura y que luego, estando en él, te da todas las razones para saber que lo que sientes y has sentido es más que cierto y con ganas gritarías en plena iglesia medieval de san Nicolás ¡Si de aquí soy!… Sí.

Sabido y advertido esto en plan tan serio, escribo pues un diario- en eso he estado y de ello he dado fehacientes pruebas- y comienzo preguntando: ¿Y qué fue de la vaca ?
Continúo pues en Irlanda, como siguen los Kennedy que eran los dueños de la vaca hallada muerta colgando de un árbol en Stamullen, y muy probablemente siga en Irlanda aunque ande en México tocando el saxofón con Iraida Noriega el jueves que entra detrás de Catedral o haciendo radio el martes y también el miércoles en cualquier otra parte de la agandallada capital sufriente. De mi probable esquizofrenia la “esquizo” quedará en la Isla de los santos y la “frenia” se echará unos tacos bajo un puente en Churubusco o andará en bicicleta por el XDF o consumirá un jocho en callejón nocturno y xalapeño o quizás ande por Tijuana hablando del exilio español al presentar un libro. Una canción escrita por Robbie O´Connell- que del 78 al 96 formara parte del famoso grupo folk de los Clancy Brothers antes de destacar como solista- lo explica. Se llama “Home Away from Home” y dice en el por mí traducido estribillo:

“De vuelta cruzando el mar a casa lejos de casa,
contento estoy de volver pero triste por partir,
quisiera hallar el modo de estar en dos partes a la vez,
es fácil regresar a casa de nuevo, pero es muy duro decir adiós.”

Pero pasemos, sin más distracciones ni dilación a la vaca, la misma vaca : los Kennedy denunciaron el caso y sospechan de algún malandrín y consideran como muy improbable la tesis del suicidio del rumiante. Yo no, pero a mí no me han preguntado. Mucho ganado irlandés se exporta- creo que lo escribí- a la península ibérica y en particular a Galicia donde es vendido como un producto caro de esos que se estilan en banquete de gobierno a costa del presupuesto nacional. La vaca- llamémosla por llamarla con seudónimo Polly- sabía que Marianito Rajoy iba a estar del vuelta en su tierra natal para la parada militar del día de la virgen del Pilar que es también el de la hispanidad o el de la raza, como gusten decirle a la fecha en que se conmemora que Colón y sus hijos cristobalitos toparon con la isla de Guanahani ubicarble en ese lugar que luego llamarían América. Polly lo sabía porque el mismísimo el presidente de gobierno se encargó de anunciarlo a micrófono abierto, según se pudo leer en varios diarios españoles y del mundo: “Es que mañana tengo el coñazo de desfile”. Polly también sabía que pronto la iban a llevar cortada al frigorífico porque la intención era llevar sus suculencias al plato con acompañantes patatas del señorito:

-¡Antes muerta!-, se dijo a sí misma Polly-.¡Antes muerta que servir de banquete a este pendejo! Eso sabía Polly.

Y Polly subió al árbol no sin dificultad aquella madrugada.

Y Polly pasó la anudada cuerda por su ancho pescuezo.

Y Polly enfática y poéticamente se lanzó al vacío.

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