#Voto18: “Gane quien gane, pierden los trabajadores”. Entrevista a Ángel Chávez Mancilla

En una arena electoral plagada de actores con agendas políticas radicalmente diferentes, las elecciones transcurrirán entre dudas y desconfianza, mientras la viabilidad de la democracia en México es puesta en tela de juicio por la ciudadanía. Ante esta coyuntura, #Voto18 es un proyecto que busca llamar a la reflexión acerca de cómo nos aproximamos a los comicios, para abrir la discusión hacia sectores jóvenes que por primera vez votarán en las presidenciales, y también hacia grupos de la sociedad absolutamente desencantados de la política. Así entrevistaremos a diversas personas con disímiles perfiles, corrientes ideológicas y edades, con el fin de arrojar algo de luz al respecto de lo que ocurrirá el próximo año y en los venideros.

“Gane quien gane, pierden los trabajadores”
Entrevista a Ángel Chávez Mancilla

por Alan Plata y
@AlanPlata_97

Miriam Silva

Alan Plata: ¿Consideras que las elecciones del 2018 tienen trascendencia coyuntural e histórica? 

Ángel Chávez: Todo es histórico y social, si te refieres a si es más relevante que otras elecciones, pues desde la mirada del Partido Comunista, la verdad no es nuestra brújula y para nosotros las elecciones siempre son una coyuntura, nuestro marco de referencia es el desarrollo de la lucha de clases. Una coyuntura —como en las elecciones anteriores— donde vemos que se está disputando una forma de gestionar la crisis capitalista y el gobierno de los monopolios. En realidad lo que se disputa es una mirada más socialdemócrata, de un capitalismo “con rostro humano”, o lo que ha estado gobernando. Para nosotros, ambas son caras burguesas por lo que no tienen mayor trascendencia.

AP: ¿Cuál es la lectura del Partido de los proyectos de nación que se proponen hoy?

AC: De inicio al Partido no le extrañan cosas que estuvieron muy sonadas, como la alianza de la gente de izquierda del PRD con gente del PAN o Morena con el PES, porque nuestra comprensión de los partidos políticos burgueses tiene, como todo un fenómeno de la realidad, elementos determinantes (de esencia) y elementos contingentes. Todos los partidos burgueses tienen un común denominador: están a favor de la burguesía y los monopolios. Bajo ese común denominador los elementos contingentes o secundarios pueden ser limados para poder unirse, en ese sentido no hay por qué pegar un grito en el cielo. El Partido no ve que en ninguno de esos partidos esté representada la clase obrera o los trabajadores. Todos esos partidos tienen empresarios y están movidos por empresarios y yo no sé si necesariamente alguno de los candidatos que se postularon piense en no cumplirle a los empresarios.

AP: Es decir, ¿va a ganar la coalición que tenga una mejor correlación de fuerzas empresariales-burguesas?

AC: Sí. Nuestra visión es que gane quien gane, pierden los trabajadores; así de sencillo. ¿Quién gana? No me refiero a quién junte más votos, sino quien termine gobernando. Los grupos monopólicos-empresariales que junten más poder, más millones, más capital, los que logran tener la mayoría en ese sentido, es la correlación que determina. Sabemos que es muy probable algo como lo que pasó con Obrador, las veces pasadas que les robaron las elecciones, pero eso es secundario. En realidad, mucho más en este país que en otros países capitalistas lo que determina son los monopolios.

De hecho si uno hace el conteo de los monopolios que existen y el capital que representan, al hacer la suma puedes ir viendo hacia donde se inclina la balanza. Tampoco es una bola de cristal, pero en textos que sacamos antes de las elecciones pasadas lo decíamos: “Las correlaciones de los monopolios están vinculadas con Grupo Atlacomulco y con Peña Nieto. Tal vez el voto diga que es otro, pero no, los monopolios deciden quién gobierna”.

Aun en otras tradiciones político-electorales, como Estados Unidos, donde no hay una especie de INE que les dé los millones, tal vez allá es más evidente porque los candidatos son apoyados directamente por tal o cual monopolio y el que tiene más monopolios es el que tiene más capacidad de hacer propaganda y de vincularse con la gente.

Miriam Silva: Tomando en cuenta que hay una gama tan reducida y homogénea de partidos políticos por los que podemos votar, ¿podemos hablar de un proceso democrático? ¿Tiene sentido votar?

AC: Dentro de la teoría marxista, nunca podemos hablar de algo en abstracto, por ejemplo de “democracia”. Así de sencillo. Las concepciones impuestas por la televisión o la escuela te hablan de democracia en general y te dan a entender un tipo de democracia, pero cuando uno revisa la democracia históricamente, no es lo mismo la democracia griega de aquellos esclavistas a la democracia que surgió de la Revolución Francesa, que sigue siendo una democracia de las minorías: no es que llegará la Revolución Francesa y todos pudieran votar; podían votar los propietarios, el sufragio universal se ganó en las luchas obreras del siglo XIX, el voto de la mujer también fue ganando, no tenían derecho. La democracia surge siendo un instrumento político de las clases dominantes, así de sencillo, y si no me creen revisen la historia.

Nosotros hablamos de que vivimos en una democracia burguesa en la que los grandes empresarios y la burguesía son los que determinan qué va a pasar y el elemento ideológico digamos que es puro cuento. Sí, todos pueden votar, pero ya vimos que los monopolios son los que deciden quién gana, entonces, aunque tú vayas a ejercer tu voto eso no determina nada. Bajo nuestra visión, la democracia burguesa puede ser la mejor forma que tiene la burguesía para dominarnos. Nuestra democracia, la democracia de la cual hablamos los comunistas, es al revés: las minorías de la burguesía no van a votar y quienes van a decidir van a ser los trabajadores, todos los trabajadores. Esto a veces choca con la idea abstracta de democracia liberal y la supuesta igualdad de “ay, como no van a votar los burgueses”. No, ellos deciden nuestra vida hoy, y, cuando nos toqué estar en el Estado, tenemos que acabar con esa clase. Es una lucha de clases, no estamos jugando.

Preguntas si vale la pena votar, en este contexto específico, no, porque no hay ningún partido político que represente los intereses políticos de los trabajadores. Nuestra visión es esa, pero es no implica que no se deba participar en las elecciones, se debe participar en la medida en que el Partido puede disentir: de inicio dar a conocer sus ideas de manera más amplia y demostrarle a la gente que ahí no se va a resolver nada. Por ejemplo, partidos que seguimos como el Partido Comunista de Grecia, han encabezado huelgas generales. Los camaradas están participando en las elecciones, no tienen gente en el parlamento, en el Europarlamento, pero ellos saben que por las elecciones no se va a transformar la realidad, más bien van ahí para denunciar lo que está pasando. Si hubiese un partido que representara los intereses de los trabajadores en las elecciones, como el caso de Grecia, entonces sí llamamos al voto, pues con ese voto la gente que termina en los puestos de representación está denunciando al sistema burgués.

Ahora, en México, me parece que todavía es más complicado, a diferencia de lugares como España, Grecia u otros países, registrar un partido político. Es muy gracioso porque esta idea de la lucha por la democracia en abstracto, esta democracia liberal es algo en lo que el viejo Partido Comunista Mexicano se entrampó mucho tiempo. Se decía: “Sí, vamos a luchar por mayor democracia, entonces, antes del socialismo vamos a luchar por mayor democracia”. Y en los 50, 60 y 70 los tienes ahí luchando por la reforma política para entrar en las elecciones. Ingresan, liquidan el Partido, y terminan en el PRD. Esa lucha que llevó mucho tiempo terminó con una reforma de Salinas de Gortari en los 80. Si a nivel global y general, las elecciones en el sistema capitalista no son algo que lleve a una transformación radical, el punto es que aquí en México, la participación de partidos en las elecciones es más complicado que en otros países.

MS: ¿Cómo crees que sea posible conseguir una mayor participación de la ciudadanía en el Partido? ¿Crees que en un futuro próximo llegue a estar en una boleta electoral?

AC: Como mencioné, no es que nos opongamos a las elecciones, tenemos partidos hermanos participando. Pero repito, por la situación que está imperando en México, nosotros vemos más probable que, conforme siga avanzando la lucha de clases, el partido esté direccionado los estallidos sociales antes que entrar en las elecciones. Es decir, no es que no queramos entrar, sabemos que es una forma de lucha más que hay que aprovechar. Es complicado responder esto porque el participar o no para los comunistas siempre depende del contexto específico, si nos conviene o no, si tenemos la fuerza o no. El punto es que no puedo predecir cómo se desarrollará el Partido, pero sí puedo decir que la lucha de clases va a avanzar.

En cuanto a cómo hacer que la ciudadanía participe en el Partido, de inicio nosotros no usamos el término ciudadanía, porque en realidad lo que implica ese término es desaparecer las diferencias sociales, es decir, tan ciudadano es el señor Carlos Slim como yo. Es un término de la ideología burguesa y del liberalismo que habla de la supuesta igualdad, dicen que todos somos iguales, pero  yo no sé si los rarámuris que están muriendo de hambre sean iguales que el señor Carlos Slim, yo creo que no, francamente. Nosotros nos declaramos un partido de la clase obrera, es decir, de todos los trabajadores que venden su fuerza de trabajo. Recuperamos la parte ortodoxa: este es un partido de los trabajadores, de clase, no vamos a convivir con la burguesía aquí, entonces la clase obrera participe en el partido es un poco más complicado.

A diferencia de los partidos burgueses nosotros no nos declaramos un partido de masas en los que tú dices “me gustó tu programa, me afilio y te firmo”. Eso en el Partido no funciona: este es un partido de cuadros, es decir, todo aquel que ingresa debe ser un militante, debe de estar totalmente convencido y a diario estar dando la lucha en su centro de trabajo, participando en el Partido. De inicio el Partido está abierto para todo aquel que quiera dar algo, es bienvenido, que nos apoyen, pero es diferente ser un militante. Aunque tampoco es tan difícil ser un militante, ¿cómo pueden participar? Primero sabemos que el Partido se tiene que dar a conocer más y para que alguien sea militante se requiere que conozca los textos básicos del Partido: programa, estatutos, tesis de la realidad mexicana y mundial, estar en un organismo de base, repartir el periódico y labores cotidianas. Nadie nos financia porque no queremos un financiamiento burgués, el Partido se autosustenta, se tiene que poner de nuestros bolsillos para los trabajos. Participar en el partido es ser militante.

AP: ¿Podrías hablarnos de las tareas, las actividades y las acciones que realiza el Partido internamente?

AC: La vida orgánica del partido es interna, no se puede decir, lo que sí puedo decir son los trabajos cotidianos. A diferencia de otras organizaciones de izquierda y demás comunistas, en nuestro caso hemos decidido, hace unos dos años y medio o tres, dar lo que se conoce como giro obrero, esto implica empezar a organizar en los centros de trabajo. Donde está el camarada tiene que hacer trabajo político, que implica orientar correctamente los choques de clase, las problemáticas cotidianas de los centro de trabajo, así el camarada se da a conocer —aunque no sea como militante— como el compañero que defiende los intereses de los trabajadores. Quizás no es un trabajo tan vistoso, pero es el que nos va a dar frutos para hacer lo que queremos, una transformación radical. Además de eso, el Partido sí participa en marchas coyunturales o en movimientos que hay.

MS: Sé que las tres opciones que se plantean para estas elecciones son vistas como prácticamente iguales porque son de la clase empresarial, pero ¿ustedes piensan que va a ser lo mismo cualquier triunfo electoral? ¿No hay una posibilidad de que se abran las puertas a un poco más de pluralidad si gana algún candidato u otro?

AC: No entiendo pluralidad

MS: Que sea más escuchada la voz del Partido Comunista si gana un partido como Morena a que si gana el PRI

AC: No. No creemos que algo vaya a cambiar. Imagina que tienes tres perritos y sólo les cambias el color, en el fondo son perritos. No creemos que con alguno de esos candidatos mejoren las condiciones de los trabajadores ni del Partido. Hay muchas organizaciones que se llaman Partido Comunista de México, hay comunistas que consideran eso que si gana la socialdemocracia, Morena va a permitir mejores condiciones para los comunistas, nosotros no lo creemos así. En realidad va a desarticular el movimiento, intentar apagarlo aunque la lucha de clases va a continuar. El ejemplo que tenemos para decir eso es el caso griego, en Grecia gana Syriza con Alexis Tsipras, que es un socialdemócrata, hubo comunistas que se sumaron a esa alianza, pero eso no les ha redituado en nada, en realidad ha golpeado porque está prohibiendo la huelga.

Nosotros tenemos la visión de que ninguno de esos escenarios va a beneficiar ni a la clase ni al Partido. Los escenarios que se presentan como más favorables a los trabajadores a veces lo que van a hacer es ocultar el choque de clase, y eso hace más complicado que el Partido haga trabajo. Ejemplos concretos: dentro de los trabajadores del magisterio, un montón de trabajadores están pensando que López Obrador va a poder solucionarles algo, entonces en vez de sumarse a las propuestas del Partido para llevar la lucha hasta las últimas consecuencias, seguir avanzando, lo que hacen es decir: “bueno, confío en él y a ver qué sucede”. Eso en realidad desarticula las propuestas. Estamos diciendo que no va por ahí. Aunque dijo que va a echar atrás la reforma, en realidad ni siquiera ha ganado. Y si es que gana, ya está dando la cara: “bueno qué creen, no era quitar la reforma educativa, más bien era ponerla a consulta… bueno más bien tal vez tenemos que ver si una parte sirve o no”. Está echando atrás algunas cosas que ha dicho. En realidad no es una cosa de voluntades de un sujeto, es lo que el conjunto de los empresario requiere, y con estas crisis todos requieren seguir apretándole a los trabajadores. Entonces no, tampoco sería benéfico para el Partido.

Históricamente el caso de Cárdenas, cuando el partido dejó de ser ilegal, no redituó al Partido, más bien él se montó en lo que el Partido había armado. No es que la lucha obrera surgiera con él: la expropiación petrolera fue por las huelgas que los comunistas habían organizado contra las petroleras internacionales, de inicio se hizo el paro y luego ya las expropiaron. No consideramos que eso beneficie en nada a los comunistas.

AP: Finalmente, ¿cuál consideras que es la tarea de los jóvenes en esta coyuntura electoral?

AC: Conforme a nuestra visión la juventud tendría que estar luchando por su clase. No la juventud en general, sino la juventud trabajadora y de la clase obrera tendría que estar luchando por sus intereses, primero estar integrado a su partido para saber qué se puede hacer y cuál es el camino que consideramos correcto. ¿Qué deben de estar haciendo? Pues de inicio, ingresando a sus organizaciones para que ahí tengan su trinchera de lucha para confrontar a la burguesía de forma correcta, que sería desenmascarar que en el fondo sus proyectos no son benéficos para los trabajadores. Una juventud rebelde que se oponga al sistema de partidos burgueses y levante las reivindicaciones de su propia clase.

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Ángel Chávez Mancilla es miembro del Partido Comunista de México, Secretario Político en la Ciudad de México y director de la revista del partido El Machete.

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