Por qué debes leer A dónde van los desaparecidos

Lamentablemente, hace mucho tiempo que dejó de sorprendernos esa frase de “México: país de fosas“. Por más doloroso que resulte, la frase dejó de ser algo alarmante. Ahora, si acaso, pasamos de largo la noticia de un nuevo hallazgo. Lo cierto es que las fosas llevan tanto tiempo formando parte de nuestra realidad, que cuesta dimensionar el tamaño de la crisis humanitaria que vivimos. El lunes 12 de noviembre, se presentó la plataforma A dónde van los desaparecidos, un trabajo periodístico que muestra que las fosas no son sólo fosas, y que dicen mucho de la historia reciente de México.

A donde van los desaparecidos es una iniciativa coordinada por Alejandra Guillén, Mago Torres y Marcela Turati, que reune a un grupo de reporteros con el objetivo de saber, con la mayor certeza posible, cuántas fosas se han destapado en México y cuántos cuerpos se han encontrado.

El punto de partida

A donde van los desaparecidos nació por el impulso de la Universidad Iberoamericana de la Ciudad de México. La Ibero compartió con las autoras los resultados del informe Violencia y terror. Hallazgos sobre fosas clandestinas en México. En 2016, se reunió un grupo de reporteros y reporteras comprometidos con la manera en que se cubría la ola de violencia en nuestro país. Más tarde, consiguieron el apoyo de Quinto Elemento Lab que ayudó a patrocinar la investigación y desarrollo de la plataforma. Los reporteros unidos en este proyecto trabajan en distintas entidades del país, y han tenido contacto con los grupos de familiares en búsqueda de desaparecidos, así como en rastreos periodísticos de los hallazgos de fosas.

¿A quién le salen bien las cuentas?

Uno de los datos más importantes a los que llegó el grupo de periodistas es el número de fosas que hay en el país. El colectivo acepta la cifra a la que llegaron es inexacta porque no existe un protocolo unificado para clasificar qué es una fosa, sin embargo, llegaron a una cifra inédita. Según la investigación, entre 2006 y 2016 se encontraron 1978 fosas clandestina en nuestro país. El número casi duplica a la cifra oficial ofrecida por la PGR. El colectivo llegó a esa cifra gracias a solicitudes vía transparencia a cada uno de los gobiernos estatales, y consultando las denuncias en la Comisión Nacional de Derechos Humanos.

De esta manera, el número, aunque inexacto aún, permite ver el aumento en el número de fosas por región a través del tiempo, y así empezar a vislumbrar de qué tamaño es la catástrofe y hasta qué punto el Estado Mexicano ha perdido terreno frente a prácticas del crimen organizado.

Archivo Por Amor a Ellxs

A todo esto ¿qué es una fosa?

Parte del problema para llegar a una cifra sobre la cantidad de fosas consiste en la definición misma. Las fiscalías estatales definen de diferentes maneras los lugares en las que han sido encontrados cuerpos enterrados de forma clandestina. Fosas, pozos con restos óseos, cocinas, centro de destrucción de cuerpos, sitios de inhumación clandestina son algunas maneras en que las fiscalías nombran los lugares de hallazgo. El término fosa no está unificado y eso es tan grave que, por ejemplo, el estado de Aguascalientes se da el lujo de decir que no sabe qué es una fosa. Por otro lado, Morelos, no cuenta como fosa los entierros en Tetelcingo, un cementerio ilegal hecho por el mismo gobierno del estado. En total, ocho entidades respondieron que es sus territorios no había fosas: Baja California, Chiapas, Ciudad de México, Guanajuato, Hidalgo, Puebla, Querétaro y Yucatán. Esta información es desmentida por denuncias.

La falta de una terminología afecta también la identificación. En las fosas se han encontrado ropas de bebés, appeles, partes de cuerpos, cuerpos enteros y en distintos estados de descomposición. Al no haber un protocolo de exhumación, la identificación y el conteo de víctimas se dificulta. Esto aumenta la angustia de los familiares en búsqueda de desparecidos que hallan fosas con restos que nunca saben si pertenecen a sus familiares.

México: país de fosas

De las 32 entidades de nuestro país, únicamente Yucatán no tiene reportes de fosas. Lo acepten o no, en el resto de los estados se han encontrado entierros clandestinos. El número de fosas encontradas ha ido en aumento desde 2006. La investigación periodística encontró que las entidades con mayor número de fosas son Veracruz (con 332); Tamaulipas (280); Guerrero (216); Chihuahua (194); Sinaloa (139); Zacatecas (138); Jalisco (137); Nuevo León (114); Sonora (86); Michoacán (76); San Luis Potosí (65). Durango fue el municipio del que más se extrajeron cuerpos: 460 en en 7 años. En municipios como Ciudad Juárez o Acapulco se han encontrado fosas cada año durante una década. En total, uno de cada 7 municipios del país tiene una fosa descubierta entre 2006 y 2016.

Hasta en la casa

Cuando escuchamos la palabra fosa viene a nuestra mente un paraje solitario y aislado. Pero eso no es verdad. Los lugares en que se han encontrado restos humanos son diversos y cercanos. Si bien algunas fosas están en sitios de difícil acceso, otras están a la vista de toda la población: terrenos al lado de escuelas, patios der casas particulares, pequeños negocios, plazas públicas y un terorífico etcétera. Cabe destacar de en muchas ocasiones se conoce que las fosas existen, pero no pueden descubrirse porque están en territorios controlados por grupos del crimen organizado.

Reportear la muerte

Además del mapa que sistematiza la información, el portal de A dónde van los desaparecidos incluye varias columnas e historias con la perspectiva de las reporteras que han cubierto la violencia en México, así como profesionistas que han acompañado a las familias en búsqueda de desaparecidos. Es fundamental leer estas voces porque, para bien y para mal, se han convertido en las grandes expertas de las fosas. Conocer no sólo las cifras, sino lo que esa información le hace a reporteros y familiares es importante si queremos ir dimensionando la crisis. Igualmente, vislumbrar cómo y de cuántas maneras se ha intentado poner un nombre a cada resto que se encuentra es muestra de que, a pesar de todo, se sigue apostando por la vida.

A dónde van los desaparecidos

Una de los aportes fundamentales de la investigación es que, si bien parte del hallazgo de las fosas, pone el foco en las víctimas. Al final del camino, las reporteras quieren dar a conocer no son puntos en el mapa, sino la manera en que a México le empezó a parecer normal que la gente no estuviera más. Las formas en que el crimen organizada pasó de matar a intentar desaparecer toda huella de una persona. Volver a poner el acento en que encontramos personas y no sólo hoyos en la tierra ayuda a entender de nuevo que ese tipo de violencia no es normal.

La sistematización que el colectivo de periodistas ha hecho intenta dar respuesta al título de la investigación. Tal vez no podamos poner rostro o nombre a los cuerpos encontrados, pero sí podemos estar seguros que esta crisis se trata de personas, no de cifras ni de territorios dminados porb tal o cual grupo.

Rastreadoras, buscadoras, cascabeles

El trabajo de A donde van los desaparecidos está dedicado a “las familias que ofrecen su vida a buscar quienes fueron desaparecidos, que nos permiten acompañarlas en sus búsquedas, y que son luz en estos tiempos de oscuridad”. Esas familias que han dejado todo y han aprendido a ser expertos en la muerte, a darle vueltas a la burocracia y la indolencia, a seguir buscando justicia. Si quieren conocer algunas de las historias de esas familias y ayudar de algún modo, les dejamos el contacto de algunas organizaciones:

Rastreadoras por la pazhttps://www.facebook.com/rastreadorasporlapaz/
Colectivo Solecitohttps://www.facebook.com/colectivo.solecitodeveracruz/
Brigada Nacional en búsqueda de personas desaparecidashttps://brigadanacionaldebusquedamx.wordpress.com/
Movimiento por nuestros desaparecidos en Méxicohttps://sinlasfamiliasno.org/
Familias Unidas En La Busqueda Y Localizacion De Personas Desaparecidashttps://www.facebook.com/familias.unidas.piedras.negras/
Colectivo Por Amor a Ellxshttps://www.facebook.com/PorAmorAEllxs/

Así es, muchachachos y muchachas, A dónde van los desaparecidos es un trabajo fundamental que debemos conocer. No les vamos a mentir, es muy duro y desconsolador, pero hay que leerlo si es que queremos empezar a tener cierat esperanza en parar el espiral de violencia. Pueden revisar el mapa y los textos publicados en el sitio adondevanlosdesaparecidos.org , éntrenle con calma, a su ritmo, pero sin dejar de tener presente a esas personas que están a la espera de justicia.

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