Las mejores escenas improvisadas de la historia del cine (parte 1)

Se escribe un guión para un película, después se filma y el resultado es completamente diferente a la idea original. Esto se debe a que muchos actores y directores se permiten jugar en el set para llegar a conclusiones mejores o peores, depende el caso. Es esta ocasión nos interesan las mejores escenas que no estaban planeadas originalmente, pero que resultaron tan buenas que quedaron en la edición final de las películas.

Indiana Jones y los jinetes del arca perdida. Esta famosa escena estaba pensada como un duelo entre el personaje y un enorme hombre con una enorme espada. Pero el actor estaba enfermo del estómago, así que propuso esta alternativa, una de las mejores partes del film.

El padrino. Esta escena da el primer paso para una de las mejores películas del siglo. El gato con el que juega Brando no estaba en el guión original. Hay dos versiones: la primera dice que el gato saltó a las piernas del actor justo antes de comenzar a filmar, la otra dice que Marlon tomó a un gato que paseaba por el set para que no lo distrajera mientras rodaba. En fin, el resultado es genial.

Zoolander. Esta comedia protagonizadda por Ben Stiller es una de las más queridas de los últimos años. La segunda vez que Stiller pregunta “Why male models?” no estaba pensado originalmente, pero es que al actor se le olvidaron sus líneas y el resultado provocó risas en todo el mundo.

El Fugitivo. Tommy Lee Jones persigue a Ford por las alcantarillas. Cuando pierde su pistola y está a merced de Ford, éste le explica que no ha matado a su esposa, a lo que el detective responde “I DON´T CARE”. Esta frase no estaba pensada en el guión, pero le da todo el caracter a este policía que no parará hasta atrapar al fugitivo.

El caballero de la noche. Nadie imaginaba lo que Heath Ledger haría con su Guasón. Y el resultado fue histórico. En gran medida gracias a los momentos en que el actor dejaba que el humor y la oscuridad lo llevaran a terrenos insospechados. El primer ejemplo es la ronda de aplausos que el villano le brinda al recién nombrado Comisionado Gordon. El segundo es el momento en que el hospital está estallando y hay una pausa entre una detonación y otra, que Ledger utiliza de manera genial.

Bill Murray en Tootsie y Caddyshack. Algunos actores son mejores improvisando que otros, y algunos son geniales. Murray es de los geniales. Y las siguientes muestras son ejemplos tremendos de sus habilidades. Ambas escenas permitieron a Murray hacer lo que se le diera la gana. Y lo hizo.

Robocop. Esta escena fue planeada por el actor Kurtwood Smith y el director de la película. El objetivo era captar la reacción de asco y molestia de los extras. Y vaya que lo consiguieron.

Mujer bonita. Todo mundo ama la risa de Julia Roberts. Y esta escena en particular la captura en su forma más espontánea. Richard Gere le jugó la bromita de morderle los dedos con el estuche de un collar. La reacción de la actriz fue tan bonita que la escena llegó a la versión final.

Sospechosos comunes. En la famosa escena en donde los sospechosos tenían que recitar una frase para la identificación, el director de la película les pidió a cada uno que le dieran su toque personal. En el momento en que le tocó pasar al frente a inicio Benicio del Toro, el español se tiró un pedote que causó la risa de sus compañeros y una escena muy buena.

Una pareja de idiotas. Este juego de pendejadas no estaba en el guión. Los tres actores la pasaron bomba y nos regalaron ese instante precioso en donde Jim Carrey nos enseña el sonido más molesto del mundo.

Continúa en la PARTE 2

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