#PecesSueltos presenta: Fats Waller

“A Loose-Fish is fair game for anybody who can soonest catch it.” Moby Dick

Si la música se parece al mar, y lo habitamos todos, hay especies raras, que se ven poco y extraña vez son capturadas. Aquí surcamos las olas para hacerlos más evidentes.

Fats Waller

Por Óscar Muciño
@opmucino

 

Dentro del océano de producciones musicales que fueron grabadas en los primeros cincuenta años del siglo XX queda testimonio de mucha música humorística o abiertamente relajienta y de entretenimiento. Uno de los músicos dedicado a cultivar este tipo de creaciones fue Fats Waller.

A Fats Waller se le suele etiquetar como perteneciente a los géneros jazz y stride. En lo personal, lo localizo en una de esas zonas indeterminadas en las que convergen variados géneros folklóricos pero no por una intención de síntesis, sino por una necesidad de entretenimiento. Fats tocaba en cabarets, en prostíbulos, no era un músico cuyo estilo fuera desarrollándose siguiendo sus inquietudes personales, sino que se construía con las exigencias de su público. Un público que quería divertirse y bailar. Tal vez esto ocurría porque tras la depresión del 29 la gente deseaba sobrellevar con el baile aquellos años aciagos.

Durante los años que van de 1934 a 1943 Fats grabó más de cuatrocientas canciones. Para ese entonces ya acumulaba una larga trayectoria en la que podía presumir tanto de una considerable cantidad de presentaciones en teatros de revista hasta de tener giras por Europa. También musicalizó dibujos animados y tuvo una participación interpretándose a sí mismo en la película Stormy weather de 1941. Era capaz de filmar rutinas humorísticas con otras intérpretes de jazz, como Ada Brown en esta escena de la película citada, donde ella desde la barra comienza a incorporarse al acto de la banda que está en el escenario y que es comandada por Fats (checar el detalle del jarrón de propinas que encima lleva un letrero donde se lee: Alimenta al gatito).

Inclusive se dice que le pertenece la mejor versión del tema Georgia on my mind, la cual grabó en Nueva York  en 1941.

Waller además de músico era un comediante, lo que puede apreciarse en su forma de tocar que destaca más la cadencia que el virtuosismo. En sus intencionadas pausas entre cada pulsar de nota que quitan el tono serio a la interpretación y en sus gesticulaciones al momento de estar frente al piano y la cámara, y también en su forma exageradamente histriónica de cantar. O los títulos cómicos y a favor del ambiente nublado por el humo de cigarro de sus canciones, como This is nice must be ilegal, Im gonna sit right down and wite a myself a letter, All that meat and not potatoes o Your feet’s too big.

Nació en Nueva York en 1904, fue el hijo menor de los once de un predicador evangélico (Edward Martin Waller) y una pianista (Adeline Locket). Su padre intentó infructuosamente alejarlo del mundo del jazz, pero ya desde muy joven musicalizaba películas en un cine de Harlem. En sus fotografías siempre luce desenfadado y haciendo algún gesto bufonesco tanto de cuerpo como solo con su cara. Vestido de traje completo o solo portando el chaleco del mismo, y en muchas con un cigarro en la boca. Grababa videos musicales de fiestas en las que al final llegaba la policía, pero para integrarse al baile.

También sabía bracear por aguas más sentimentales, sin que a sus interpretaciones les faltaran toques altamente rítmicos y contrastantes. Melodías que interpretaba con cantos lánguidos acompañados por un instrumento de viento, mismo que estaba con él en los momentos más frenéticos de sus canciones.

En otras grabaciones utiliza órganos de iglesias que bajo sus manos el sonido adquiere un toque entre jazzístico, sacro y psicodélico, como en Lenox Aveneu blues, canción que aparece en la película Eraser Head.

Sin contar que la presencia de Fats es primordial en la trama de Be kind rewind, película de Michel Gondry que apela por la nostalgia de lo amateur y de aquella época en la que Fats Waller tuvo un nombre dentro de todo el panorama artístico. Porque Fats era un amateur si entendemos la palabra como aquel que hace las cosas por el placer de hacerlas.

Fats Waller murió debido a una neumonía que contrajo mientras viajaba en tren de regreso a Nueva York, era el 15 de diciembre de 1943, apenas tenía 39 años. Se desvaneció una personalidad que supo llenar de swing y buen humor una parte de la historia del jazz.

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