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Marcapasos X: 5 hubiera

- Por: helagone

Siempre asumí que sabría qué hacer si enfermaba. No era cierto. Más allá de las cuestiones físicas y emotivas, en términos prácticos yo no estaba lista para enfermarme. No me considero para nada una persona ni extremadamente descuidada con mi salud, ni incapaz de lidiar con el mundo de la tramitología. Sin embargo, pensar y hablar de la enfermedad desde términos pragmáticos, aunque no es común, es también una forma de socializarla.

Cada quien habla del sistema de salud como le va en la feria. A mí me fue bien. Pero hay ciertos puntos que me hubiera gustado saber, que me pudieron hacer más fácil la vida justo en los momentos en que no tenía ni cabeza ni ánimos para la vida práctica.

Seguro Médico

Andar por la vida sin seguro médico es ser una bomba de tiempo. Es de esas cosas que esperas nunca usar, pero que cuando necesitas, la necesitas en ese mismo instante. Cuando me dijeron que necesitaba cirugía, mis opciones eran tener alrededor de 250 mil pesos en la bolsa o tramitar el Seguro Popular para que me atendieran en un hospital público.

Pese a lo engorroso que puede sonar el trámite, obtener el Seguro Popular es bastante sencillo, y quienes lo tramitan son muy amables. Necesitan ir a cualquier centro de salud u hospital del Sector Salud (que no se IMSS o ISSSTE) donde hay módulos del Seguro Popular. Les pedirán una identificación, su CURP y un comprobante de domicilio.

Al día siguiente les entregarán su póliza. Pueden también bajar la aplicación del Seguro Popular para ver el listado de padecimientos que cubre y en qué proporción.

Centro de Salud

Nunca había ido a un Centro de Salud. Para las enfermedades comunes siempre consulté a médicos cercanos y, para las más complicadas, a médicos recomendados. Pero los Centros de Salud son lugares bastante menospreciados que nos salvarían el pellejo. La atención que ofrecen es integral, va de vacunas (no sólo para niños) a mastografías y vasectomías. Dependiendo de qué tan grandes sean, pueden tener laboratorios y rayos X. Todo a un costo mucho menor a cualquier consultorio de farmacia que solemos tomar como primera opción.

La consulta general, por ejemplo, cuesta $6, una placa de tórax $22 y, si eres residente de la Ciudad de México, la atención puede ser totalmente gratuita. Sí, hay gente y hay que hacer fila, pero nada muy diferente a otros lugares.

El Centro de Salud está diseñado para la medicina preventiva, es decir, para evitar que nos enfermemos. Es más barato mantenernos sanos que curarnos. Si viven en la Ciudad de México, pueden encontrar su unidad más cercana aquí.

Análisis, laboratorios y médicos

En una de mis visitas a un laboratorio, el chico que estaba en la caja de al lado, pagó más de $9 mil pesos por un estudio. Nunca supe qué le analizaron. Pero gracias a él me enteré de que en el Chopo hacen descuento con la credencial del SAMS. Luego supe que también aplican ese descuento en otros laboratorios. El descuento no es alto, pero se vuelve significativo cuando los estudios son periódicos.

De hecho, cuando nos monitoreamos contantemente, los médicos recomiendan que siempre nos hagamos los análisis en el mismo laboratorio, incluso en la misma sucursal, para que no haya variaciones por el aparato o algo así. Sin embargo, es recomendable que, al menos una vez al año, nos hagamos análisis en otro laboratorio para tener un punto de comparación y confirmar que los resultados sean correctos.

Creo que la constancia en los tratamientos es también fundamental. A veces necesitamos más de una opinión, pero una vez que nos decidimos por un médico, es importante comprometerse con el tratamiento. Tratar de hacer caso a todos o buscar la cura milagrosa puede modificar los síntomas y ocultar algo serio. Es un ejercicio duro de paciencia, pero los tratamientos no son mágicos, y dicen por ahí que el cuerpo tarda en recuperarse el doble de tiempo que tardó en enfermar. Así que hagan sus cuentas.

Expediente

Del grupo de cosas que no necesitas hasta que necesitas, llegan los antecedentes familiares. Todos los médicos te preguntan por males crónicos que padezcan o hayan padecido familiares cercanos. Es decir, lo primero que investiga el médico son los factores de riesgo. Así, conviene tener a mano los datos no sólo de padres y hermanos, sino también de abuelos y tíos.

Igualmente, es importante tener claros algunos datos personales. La primera vez que me dio un bajón por el hipotiroidismo, me preguntaron si se me estaba bajando la presión. Yo no tenía idea, porque no sabía que presiones manejaba cuando estaba sana. Además de la presión, es importante conocer nuestra frecuencia cardíaca normal. La manera de calcularla es 220-tu edad= resultado x 0.85. El resultado son las pulsaciones por minuto que debes tener en reposo.

Conocer nuestros parámetros cotidianos nos ayuda a identificar si alguna variante es alguna señal de alerta.

Nivel San Bernardo

No hay mucho que hacer si, después de todo, no entiendes lo que te está pasando. No todos los doctores suelen explicar lo que le pasa al cuerpo con una enfermedad. Recuerdo que decidí quedarme con mi endocrinólogo, más que por todas las personas que me lo recomendaron, porque explica todo con dibujos.

La mayoría de nosotros no entendemos mucho la jerga médica, y en un consultorio estamos más preocupados por salir de ahí lo más enteros que se pueda. Confiar en un doctor que , no sólo dé un diagnóstico e instrucciones, sino que te explique qué te está pasando, qué esperar, qué es una señal de alerta o qué es “normal” es muy importante.

Y no sólo debe ser un médico. Las explicaciones más claras y tranquilizadoras sobre mi enfermedad me las dieron un veterinario y una química. Hablen con sus amigos y parientes científicos. Ellos les informarán mejor que todo lo que hallarán en internet y probablemente asustará.

Todo sirve

Nadie en realidad puede explicar en su totalidad las cosas que le suceden al cuerpo humano. En todos hay dudas y preguntas. Así que una ayuda extra nunca sobra. Si no interfiere con el tratamiento elegido, la medicina alternativa, las oraciones propias o ajenas, los lazos rojos, las limpias, pueden contribuir a sentirnos mejor. Etéreo o terrenal, todo sirve si nos ayuda a anclar el cuerpo en este mundo. Si nos ayuda a que, a pesar de todo lo que pase, al final no nos quedamos con un y si hubiera…

http://nofm-radio.com/noticias/marcapasos-ix-1-familiar/