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#Monorriel. Batman Beyond 1×4: en legítima venganza

- Por: helagone

por Christopher Nilton Arredondo
@niltopher

Willie Watt, adolescente de complexión delgada, de lentes y nariz larga (caracterización de un “nerd”) le habla a una chica despampanante llamada Blade, (minifalda, cinturita, labios gruesos y rojos). La chica lo reconoce con dificultad, comparten una clase en la que ella no es muy aplicada y el chico se ofrece como tutor. La conversación se interrumpe por el rechinido de las llantas de un sorprendente coche, propiedad de Nelson Nash, (complexión atlética, chamarra deportiva con los colores de la escuela) que desplaza de un codazo a Willie para invitar a Blade a salir. La chica permite la agresión por no oponerse a ella; rechaza la invitación de Nelson ambiguamente, de manera que el joven no se siente rechazado. Los codazos contra Willie hacen que éste se estampe en el auto de Nelson, por lo que el atleta considera que puede propinar una golpiza al nerd.
Este motivo o bloque narrativo es fácil de encontrar en otros relatos, donde el nerd tiene nombres como George McFly o el bully se llama Flash Thompson. Lo interesante de este relato de Batman del futuro, serie animada basada en un personaje de DC Comics, es cómo el nerd no se transforma en héroe, sino en villano.
Willie es criado en la cultura del desquite. Su padre lo reprende por no vengarse del abusivo y le aconseja pegarle donde más le duela. Así, Willie roba un golem de construcción y lo usa para destruir el carro de Nelson, provocando que Batman llegue a hacer lo suyo: proteger la propiedad privada. El chico, que ya había destruido el carro del rival sin causarle a éste un daño físico, pudo evitar pelear con Batman, pero lo confronta porque el guion debe mostrarnos, sin lugar a dudas, quién es el malo de la historia.
Curiosamente, mientras Willie era una víctima de abuso, consiguió ser defendido por Batman, en su identidad civil de Terry McGinnis. Pero ahora como vengador, es de facto enemigo del murciélago. Parece entonces que la ley representada por Batman sólo está al servicio de ciudadanos que pasivamente esperan ser rescatados. Cuando el ciudadano actúa al margen de la ley (tal como lo hace Batman), es reprendido por el monopolio de la violencia.

Aunque entendemos vagamente que la diferencia entre la justicia y la venganza radica en el egoísmo, la justicia sí implica una compensación a las víctimas; restituir en la medida de lo posible el bienestar individual. La justicia de Batman fracasa en ese punto, pues Willie, muchas veces agredido, jamás recibe una compensación de sus agresores (Nelson, su propio padre e incluso Blade) y, como se ve al final del episodio, tampoco se busca su reintegración a la sociedad: en una cárcel para menores, Willie descubre una nueva habilidad sobrenatural y sonríe: se plantea la amenaza de su regreso.
Otro motivo frecuente en narraciones de la cultura pop es el villano empujado por sus circunstancias. Recuerdo un episodio de Criminal Minds, donde Frankie Muniz interpreta a un asesino serial; su diferencia con los locos que se ven frecuentemente en la serie es que éste asesina sólo a los pandilleros que violaron y mataron a su novia. Por su historia particular, su castigo es menos severo que el de otros “ignotos”.
No sé qué tan cierto sea que los agentes del FBI son como Joe Mantegna/David Rossi en Criminal Minds, pero, si se trata de impartir justicia, los prefiero a ellos antes que al Caballero de la noche.