A veces, Internet nos sorprende, pero hay veces en las que simplemente todo es ridículo. Este es el caso de Gavin y Daniel, dos tipos que no tenían dinero para nada y entonces decidieron comprar una cámara Phantom (así se llaman, no es el nombre que le puso Javier Alarcón) y grabar cosas de la vida cotidiana en “cámara lenta” y así como muchas historias de YouTube ellos ahora viven de grabar ociosidad y media con su sofisticado equipo de grabación.
Acá les dejamos una probadita de lo que es capaz de capturar una cápara de alta velocidad:
Y por si no sabían como funciona un disco duro, acá uno en cámara lenta: