Topless, con un poco de numerología para este inicio de semana. Nos vamos al uno o alfa, y les compartimos cómo se formaron bandas como Howler, Future Islands, Peace y nos vamos también al hoy por hoy, al omega, y ponemos la música que aún no ha salido de Cosmen Adelaida, Andrea Balency y Damon Albarn. Topless se las pasa.
8. Howler – Don´t Wanna
Jordan Gatesmith, un espíritu “travieso”, como él se define, frontman y líder de Howler, antes de cumplir los 18 y armar Howler, ya había armado otros 3 proyectos: Total Babe, de corte Belle and Sebastian con una chica cantante; a la fecha son todavía tan conocidos en la natal Minneapolis de Gatesmith como Howler; después 2 proyectos que llama “lo más estúpido que he hecho en mi vida”, uno llamado A-Cups y otro, Gay Animals. Sí suena bastante estúpido. Este último era un proyecto folk-noise en el que sus influencias de Tom Waits y sus 17 años chocaban violentamente. Afortunadamente compuso una canción que ya no encajaba con Gay Animals, “This One Is Different”, y de ahí nace Howler, proyecto de guitarras, con estructuras tomadas de los 50, que sacaron su primer LP en 2012, “America Gave Up” y es una maravilla entre stroke y libertine. Ahora regresan con “World of Joy”, más Johnny Marr y más escandaloso.
Future Islands – Fall From Grace
Samuel T. Herring, el desconcertante cantante de Future Islands, parece directamente traído de una banda de death metal. Pero lo cierto es que, contrario a todo ello, es de corazón sensible, de esos que acaban haciendo un estruendo al estallar, como son los tracks de su banda. Herring empezó en el hip hop y conoció a Gerrit Welmers y a William Cashion en la carrera de arte en la Universidad de Carolina. Y como buen proyecto de “arte”, Future Islands y su vocal son densos, complejos, letras profundas de desamor, mucho Nick Cave de fondo a la hora de componer sus canciones, y sí, varios álbumes sin éxito comercial. Eso, hasta que llegó Singles , su cuarto disco, el primero que los lleva a tocar en festivales a lo largo del mundo y a ser más conocidos por el público, además consiguieron firmar con 4AD, disquera de Deerhunter, Grimes y The National, lo que sin duda ha ayudado. Singles se llama así porque decidieron retomar canciones que compusieron en los inicios de su carrera, hace 10 años y que dejaron sin grabar, cuando se llamaban Art Lord and The Self-Portraits. Hay algo indescriptible en esa mezcla del 2004 y el 2014, y que obviamente sólo vamos a definir como “hay algo que suena a arte ahí”.
6. Andrea Balency – You´ve Never Been Alone
La encarnación más poderosa del sexo femenino en la música indie probablemente puede tener la imagen de lo que Andrea Balency sigue: cantantes con una voz privilegiada, que también son compositoras, que exploran con la independencia y el pop. Parece que las mujeres últimamente lucen más trabajando solas. Así pasa con Lorde, Grimes, Rainy Milo, Banks, Lykke Li, MO, y un número tan importante de creadoras, que no dudamos en que aquí ya no sólo hay un estilo, sino una de las tendencias más fuertes en la música actual. En el caso específico de Balency, ella nace en Paris, tiene una formación clásica, pero es su crecimiento en Argentina y México (donde actualmente vive y por eso muchos blogs fallan al llamarla franco-mexicana) lo que hace su música menos densa y un poco más cadenciosa. Y como buena representante de este indie-pop-femenino que hoy gobierna los corazones de la juventud, Balency también le entró ya a los sintetizadores. Su próximo trabajo, Walls, a salir en junio, será la muestra.
5. The Family Rain – Pushing It
Los invitamos a revisar nuestra “Antropología Rockera” para conocer a este proyecto lleno de distorsiones y ecos de los Arctic Monkeys aquí
4. Peace – Money
De la ciudad de donde proviene Ozzy Osbourne, Birmingham, llegan éstos, que pareciera por su nombre que poco les interesa ser googleados, ya que “Peace” no es precisamente la palabra más fácil de googlear para encontrar nada. No lo digo tanto como numerólogo amargado que invirtió todo el día en encontrar una buena entrevista, sino como una realidad que ellos mismos expresaron una vez que encontré la entrevista. Aseguran que a ellos no les importa; que la mayoría del público que los sigue los conoce más por tocadas que por búsquedas en la red. Aseguran que nadie nunca ha utilizado el HT #Peace para referirse a ellos, y eso les parece perfecto. Lo que sí les interesa es convertirse en estrellas del rock: lograron un contrato con Columbia antes de grabar su primer álbum (¿quién logra un contrato con Columbia para un primer álbum actualmente?), y, pidieron, como buena promesa del rockstarismo, que pusieran un espectacular en Birmigham con su foto que dijera “Váyanse a la mierda Birmingham”. Son, sin duda, unas estrellas en crecimiento y en alcoholizamiento. Están por sacar su segundo LP y éste es el primer sencillo.
3. Tourist – Patterns feat. Lianne La Havas
William Phillips es un autor de enciclopedias de Heavy Metal, un cantante folk muerto en 2012 o, también, un tipo detrás de pianos y sintetizadores. Pero la trama se complica, porque William no utiliza tampoco su nombre: se procuró el de Little Loud, que no tuvo fortuna, y lo reconstruyó para finalmente llegar a Tourist, en 2010, asumiendo quizá, esa personalidad de ir brincando de nombre como de música de otros para hacer remixes. Así se mantuvo durante un par de EPs, Placid Acid, Tonight y ahora Patterns, música que asegura, es totalmente suya, o sea, de quién sabe quién. Lo cierto es que se hace acompañar de excelentes voces, en este caso la cantante folk Lianne La Havas. Poco más se sabe de este hombre, salvo que continúa su búsqueda por alinear a los astros en su favor.
2. Damon Albarn – Seven Seas of Love
Ni el mundo como pista de baile de Gorillaz, ni el Londres-centro-de-todo Blur, no afuera sino adentro, como dicen los Caifanes, es de donde sale esta vez “Everyday Robots”, y justamente por eso es que no puede llevar otro nombre que el del creador mismo. Disco personalísimo, donde otra vez demuestra Damon su capacidad para mutar, su talante reptiliano, bowiesco y también mcCartniano o, más bien, marciano: cambia de piel exitosamente cada que lo requiere, cosa que ya por sí misma es admirable; pero también sigue componiendo melodías que puede uno aprenderse a la primera escucha, que tintinean peligrosamente en el cerebro y que podrían hacer que compraras lo que fuera. Pero no, el creador de tonadas más importante de nuestros años, afortunadamente está de nuestro lado. ¿Se lo imaginan componiendo para Apple o Sony? Ya hubiera llegado el apocalipsis. Falta platicar “Everyday Robots” largo y tendido, pero de momento vayámonos enamorando de ésta y de su cabalístico siete, Seven Seas of Love.
1. Cosmen Adelaida – Becerro de Oro
Cuando uno pregunta por la escena musical de un país de habla hispánica, es normal que nos respondan con el silogismo “en Y no pasa nada, pasa más en X”. En México, no está pasando nada, pasa en Chile. Pero en Chile no pasa nada, está pasando en Colombia. Pero en Colombia tampoco pasa, afirman categóricamente los de ahí, sino en Madrid. Y en Madrid aseguran que quisieran tener algo de todo lo que en México se está generando. Conclusión: X es Y. O “mientras más cerca estás, menos ves”. A lo que nosotros nos parece una escena que va a dar mucho de qué hablar, quizá ya dio de qué hablar, pero qué importa, porque nosotros no hemos hablado aún de ella: es el shoegaze español de bandas como Cosmen Adelaida. Guitarrazos, atmósferas, y un disco que parece resumir la neblina de toda una escena sin título: La Foto Fantasma. Te gustará si te gusta Nacha Pop, Grushenka o Triángulo de Amor Bizarro, dice en su facebook. Para nosotros todo ello es mentira.
Topless pasa los 8 mejores tracks los viernes a las 8 pm por NoFM.