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#BallenasBlancas. Sister Rosetta Tharpe, piedra fundacional del rock and roll

Sister Rosetta Tharpe

Nació en un campo de algodón de Arkansas. A los seis años la nombraron el milagro de la guitarra y el canto. A los doce se mudó a Chicago para predicar por los caminos con su madre. A los diecinueve se unió en un matrimonio que no le dejaría más que el nombre. Y al cumplir los 23 años abandonó a su esposo, se mudó a Nueva York y grabó un disco. Se llama Sister Rosetta Tharpe e inventó el rock and roll.

Rock Me

Era 1938, Rosetta Tharpe tenía en sus manos su primera guitarra eléctrica. Ya tenía una larga trayectoria en la música gospel, pero era la primera vez que el género entraba a los estudios de grabación. Era también la primera grabación de lo que sería el legendario sello Decca. El resultado fue un disco con cuatro canciones poderosas: “Rock Me“, “That’s All,” “My Man and I” y “The Lonesome Road“. Todas fueron hits.

Ese primer disco le permitió a Rosetta salir de gira, como lo había hecho con su madre y los predicadores. Su poderosa manera de cantar y particular manera de tocar la guitarra le dio fama entre el público blanco. Sin embargo, también le generó fuertes rechazos entre su comunidad religiosa. Llevar la música de la iglesia a los grandes públicos, ser una mujer que se movía entre hombres (y hombres blancos) y clubes nocturnos, incluir distorsiones de guitarra en la música sagrada, le ganó el rechazo de su iglesia. A inicios de los años 40, Rosetta intentó retomar el sentido espiritual en su música, pero por contrato su disquera le exigía que tocara música para todo público.

La madrina del Rock and Roll

Decca no sabía hasta qué punto llegaría el aporte de Rosetta Tharpe a la música popular. Durante la Segunda Guerra Mundial, Tharpe sería una de las dos artistas gospel que grabarían música para las tropas estadounidenses. “Strange Things Happen Everyday” es considerada la primera grabación de rock and roll de la historia. Pero esa no sería la única razón por la que Rosetta se ganaría el epíteto de la madrina del rock and roll. En 1947, durante una gira por Georgia, la hermana subió al escenario a un muchacho de 14 años. Esa sería la primera presentación en vivo de Little Richard.

No sólo Little Richard la designaría como mentora. Elvis, Jerry Lee Lewis, Johnny Cash, Chuck Berry, entre otros, reconocieron la deuda que tenían con Sister Rosetta Tharpe. No obstante, cuando le preguntaban a ella por su influencia en el rock and roll, Rosetta afirmaba que “eso es solamente rythm and blues acelerado. Yo lo he hecho toda mi vida”.

Up above my head

Los años cuarenta fueron acelerados para Rosetta Tharpe. Además de las giras, era una presencia constante en las batallas de guitarristas del teatro Apollo. En un contexto predominantemente masculino, Sister Rosetta era reconocida por “tocar como hombre”. Se asumía que eso era un halago. Poco a poco, también se convirtió en un referente para las pocas mujeres de la escena.

En 1946 conoció a Marie Knight, quien tocaba con Mahalia Jackson. Empezó a tocar con Knight, quien la acompañó al piano en la grabación de “Up above my head“. Marie y Rosetta se volvieron inseparables. Iniciaron una relación amorosa que fue prontamente condenada por la opinión pública. Con una fuerte formación religiosa, la culpa acosaba a ambas mujeres. Sobre todo después de que Marie perdiera a su madre y a su hijo en un incendio en su casa. Rosetta siempre lo vio como un castigo por su relación y rompió con Marie.

En 1951 se casó por tercera vez con su mánager, Russell Morrison, durante un concierto en Washington D.C., al que convocó a 25 mil personas.

Black and Blue

A principios de los años 60, Rosetta Tharpe formó parte de la gira de Muddy Waters por Europa. A esa gira pertenece el legendario concierto en la abandonada estación de trenes de Manchester en que cantó “Didn’t it rain“. Con esa interpretación, Rosetta infuyó en el desarrollo del blues británico y a músicos como Eric Clapton y Keith Richards.

Irónicamente, el triunfo de Rosetta en Reino Unido también sería el incio del declive. Los años sesenta trajeron fama y fortuna a los jóvenes blancos que ella había inspirado. El gospel quedó relegado y la actividad de Tharpe en los grandes escenarios decayó. A finales de la década, la salud también le falló: por complicaciones a causa de la diabetes sufrió la amputación de una pierna. Pero eso no la detuvo. Acostumbrada al camino, siguió haciendo giras, aunque cada vez más breves.

Finalmente, en 1973, la noche antes de grabar un nuevo disco, sufrió un derrame que le costó la vida a los 57 años de edad.

Sister Rosetta Tharpe al Salon de la Fama

Pese a ser reconocida por grandes figuras de la música popular, la fama de Sister Rosetta Tharpe se mantuvo apagada por varias décadas. Los reconocimientos llegaron de a poco. Una espampilla, una placa en Philadelphia, un archivo en la biblioteca del Congreso. Sus grabaciones, sin embargo, se perdieron en el incendio de los Estudios Universal en 2008. Finalmente, en 2018, las voces de Aretha Franklin, Tina Turner, Karen Carpenter, Meat Loaf, Neil Sedaka, Johnny Cash, Little Richard, Chuck Berry y tantos más se escuchó cuando fue introducida al Salón de la Fama del Rock como precursora.

En la ceremonia, Sister Rosetta Tharpe recibió un homenaje por abrir camino a todas las mujeres guitarristas. Brittany Howard y Felicia Collins cantaron “That’s all“, un himno religioso de amor. Fue un gran show. Y nadie dijo que tocaban “como hombres”, ellas tocaban como la hermana.

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Gabriela Astorga – @Gastorgap