TODO MENOS MIEDO

EN VIVO

EN
VIVO

The Wilhelm Scream, fetiche de Hollywood

The Wilhelm Scream

La historia de The Wilhelm Scream empieza por aquí, en Distant Drums:

Pero fue nombrado cuando una flecha atacó el muslo de un soldado llamado Wilhelm en una película que se llama The Charge At Feather River:

Y así comenzó un muy extraño y bonito cuento de Hollywood; uno que ha atravesado décadas y décadas de historia del cine gringo, y del entretenimiento en general. Podríamos decir que este efecto sonoro es un diálogo muy particular entre artesanos del séptimo arte y se ha vuelto un guiño indiscutible para continuar en esa conversación interminable.

The Wilhelm Scream llegó para quedarse

Después de su famosa aparición en The Charge At Feather River, The Wilhelm Scream rotó entre muchas películas de acción de bajo presupuesto. ¿Por qué? Muy sencillo. Para abaratar las producciones, los jefes compran colecciones de efectos sonoros para no tener que grabar de nuevo. De esta manera, el que se conocía como Man being eaten by alligator, se procuró tiempo hasta que fue encontrado, utilizado y estudiado por Ben Burtt.

¿Quién es Ben Burtt? Pues ni más ni menos que el encargado del sonido de la saga original de Star Wars. De esta manera, el Wilhelm tomó su lugar en las primeras filas de la cultura popular internacional.

Pero no sólo esto, Burtt estudió un poco el efecto y le pegó una manita de gato. Resulta que, en la teoría más difundida, Sheb Wooley, un cantante y actor de reparto en Distant Drums, es la voz detrás del efecto. Esto lo convertería en una de las personalidades más importantes de la historia del cine y, sin duda, un gran contendiente por el título de la inmortalidad, esto sin tomar en cuenta que es el dueño de un rarísimo track de las primeras épocas del rock and roll:

Más de 300 películas

A partir de su aparición en toda la saga original de Star Wars, The Wilhelm Scream ha aparecido en más de 300 películas. Y todos lo hemos escuchado. Lo que es muy bonito es que perdió su particularidad de efecto sonoro del montón y se convirtió en una pequeña firma utilizada intencionadamente para hacer referencia a otras películas y creadores. De esta manera el grito ha pasado de generación en generación engrosando la lista de clavados que encuentran en el Wilhelm la forma de comunicación con sus predecesores.

E incluso se sigue utilizando ahora. Y cada vez que se utiliza, los investigadores, fanáticos y clavados hacen fiestas y sueltan fuegos artificiales al cielo. ¿Tierno, no?

Así el cine, lleno de extraños parajes y misterios resueltos que se siguen elaborando. Es simpático pensar que ahora mismo un editor está en un cuarto pensando que va a incluir The Wilhelm Scream en su trabajo para pertenecer a esta extraña logia secreta.