{"id":12290,"date":"2015-07-02T10:00:19","date_gmt":"2015-07-02T15:00:19","guid":{"rendered":"http:\/\/nofm-radio.com\/?p=12290"},"modified":"2015-07-02T10:00:19","modified_gmt":"2015-07-02T15:00:19","slug":"trensuburbano-tercera-edad","status":"publish","type":"archivo","link":"https:\/\/nofm-radio.com\/?archivo=trensuburbano-tercera-edad","title":{"rendered":"#TrenSuburbano. Tercera Edad"},"content":{"rendered":"<p>Por Aldo Rosales<br \/>\n<a href=\"https:\/\/twitter.com\/AldoRosalesV\">@AldoRosalesV<\/a><\/p>\n<p style=\"text-align: center;\">1<\/p>\n<p>Son las once de la ma\u00f1ana. En la cerrada Jazm\u00edn, sin n\u00famero, al fondo, hay una barda color pistache. Un zagu\u00e1n blanco, casi tan alto como el muro, reci\u00e9n pintado, se abre. Rosa y Clara, dos de las mujeres con m\u00e1s antig\u00fcedad all\u00ed, hacen a un lado las bolsas de lona y los catres para dejar pasar a la camioneta, una Van blanca en excelente estado. En la puerta del conductor, as\u00ed como en la placa junto al zagu\u00e1n, se lee <strong>Hogar para mujeres de la tercera edad en situaci\u00f3n de calle, A.C<\/strong>. El veh\u00edculo se detiene en el patio principal, tapizado con la sombra de los \u00e1rboles, y la puerta trasera se abre. Descienden dos mujeres de mediana edad. El chofer, un hombre gordo, alto, baja y se acerca a ellas. Al \u00faltimo, con el gesto que tienen las aves cuando luego de a\u00f1os de presidio alguien les abre la jaula, una <strong>anciana<\/strong> desciende. Mira a ambos lados, se apoya en el brazo que le extienden y pone los pies en el cemento pulido, h\u00famedo por la lluvia de anoche. A\u00fan no lo sabe, pero ser\u00e1 la \u00faltima vez que atraviese el zagu\u00e1n.<br \/>\n<a class=\"no-eff img-link lightbox\" href=\"http:\/\/nofm-radio.com\/wp-content\/uploads\/2015\/07\/TerceraEdad2.jpg\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"aligncenter wp-image-12296 size-full\" src=\"http:\/\/nofm-radio.com\/wp-content\/uploads\/2015\/07\/TerceraEdad2.jpg\" alt=\"TerceraEdad2\" width=\"640\" height=\"360\" \/><\/a><\/p>\n<p style=\"text-align: center;\">2<\/p>\n<p>\u201cNo quer\u00eda ba\u00f1arse, la tuvieron que asear a la fuerza\u201d, dice al d\u00eda siguiente Clara, mientras ella y Rosa acomodan, a las puertas del <strong>asilo<\/strong>, la ropa y los juguetes sobre los catres. Quiz\u00e1s antes, en ese tiempo que no es el que comparten entre estos muros, fueron comerciantes; sus manos se mueven con soltura entre las prendas, doblan con agilidad y precisi\u00f3n la ropa usada que los vecinos, y algunas otras <strong>instituciones<\/strong>, donan con regularidad. Lo que les sirve a las residentes lo apartan, el resto se va a la venta, cuyas ganancias sirven para algunos gastos de la instituci\u00f3n. El resto del d\u00eda laboral lo usan para acomodar sus an\u00e9cdotas, sus experiencias, sobre el catre viejo, in\u00fatil, que es su soliloquio. Hablan sin conversar, cada quien oreando sus pasados, sus <strong>recuerdos<\/strong>. Hablan de sus hijos, de sus nietos, de sus nueras y parientes, como si a\u00fan les pertenecieran. Pulen los recuerdos, para que el \u00f3xido del olvido no se los arrebate un d\u00eda.<\/p>\n<p style=\"text-align: center;\">3<\/p>\n<p>La llamaron Mar\u00eda, porque eso era lo \u00fanico que repet\u00eda cuando la encontraron en una avenida cerca de <strong>Tacuba<\/strong>. No saben si es su nombre, o si era s\u00f3lo un trozo de plegaria que se alcanzaba a escapar de sus labios. Ol\u00eda como si no se hubiera aseado en meses, y bajo las capas y capas de ropa con que se cubr\u00eda hallaron, el d\u00eda que la tuvieron que ba\u00f1ar a la fuerza, un<strong> cuerpo<\/strong> encogido sobre s\u00ed mismo, retra\u00eddo hacia adentro, como si ya ning\u00fan parque, ning\u00fan puente, ofreciera suficiente protecci\u00f3n. Su sexo, llamarada de ceniza, fuste de nieve, dejaba escapar un aroma fuerte, doloroso. Las enfermeras tallaron su cuerpo con paciencia de ebanista, hasta que lograron sacar, de ese tronco b\u00edpedo, de ese animal de piedra, una <strong>mujer<\/strong> de alrededor de 70 a\u00f1os, con cicatrices en las piernas. Mar\u00eda, continuaba a cada momento; imposible describir el mundo, la <strong>ciudad<\/strong>, el olvido y el hambre que llevaba a cuestas, a trav\u00e9s de un lenguaje donde el nombre de la madre de su Dios era sujeto, verbo y predicado.<br \/>\n<a class=\"no-eff img-link lightbox\" href=\"http:\/\/nofm-radio.com\/wp-content\/uploads\/2015\/07\/TerceraEdad4.jpg\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"aligncenter wp-image-12295\" src=\"http:\/\/nofm-radio.com\/wp-content\/uploads\/2015\/07\/TerceraEdad4.jpg\" alt=\"TerceraEdad4\" width=\"640\" height=\"574\" \/><\/a><\/p>\n<p style=\"text-align: center;\">4<\/p>\n<p>Clara sufre de una <strong>cardiopat\u00eda<\/strong> desde hace m\u00e1s de diez a\u00f1os. A veces por la noche sue\u00f1a con una vecindad enorme, con un patio al centro al que, por m\u00e1s que corra, nunca puede llegar porque el pasillo se alarga con cada paso. En la ventana puede ver un rostro, y sabe, aunque no puede ver desde ah\u00ed, que en la caja de zapatos dentro del ropero sigue su <strong>foto de bodas<\/strong>. La <strong>medicina<\/strong> que necesita es cara, muy cara, y en las donaciones, a veces, llega una caja, o dos. Lo malo es que ella no es la \u00fanica que la toma: otras tres mujeres de ah\u00ed sufren la misma enfermedad. En ocasiones, cuando platica con Rosa, mientras esperan que algo se venda, se lleva la mano al pecho, donde tambi\u00e9n le cuelga un <strong>escapulario<\/strong>, lo \u00fanico que le dejaron sacar de la casa donde vivi\u00f3 m\u00e1s de cincuenta a\u00f1os.<\/p>\n<p style=\"text-align: center;\">5<\/p>\n<p>Mar\u00eda, como la han llamado, se reh\u00fasa a comer. Sale al patio, se sienta en la orilla de la jardinera y mira hacia el cielo por horas. Entrecierra los ojos, extiende la mano derecha, con el \u00edndice y el pulgar en pinza, y cuando ve pasar un ave aprieta los dedos y luego se los lleva a las bolsas del su\u00e9ter rojo que donaron el mes pasado. Va a llegar el<strong> invierno<\/strong>, y ella ser\u00e1 la \u00fanica con suficientes aves para aguantar los d\u00edas fr\u00edos y el silencio de los <strong>dormitorios<\/strong>.<\/p>\n<p style=\"text-align: center;\">6<\/p>\n<p>Alguien aprieta el bot\u00f3n del interf\u00f3n, pasan dos segundos y se escucha un poco de est\u00e1tica.<br \/>\n-\u00bfDiga?<br \/>\n-Vengo a hacer una <strong>donaci\u00f3n<\/strong>.<br \/>\nLa puerta se abre, la persona entra con dos bolsas de Aurrera en cada mano y la <strong>trabajadora social<\/strong> ya le espera en la rampa de acceso para minusv\u00e1lidos. Recibe las bolsas, pregunta si la medicina no ha caducado y da las gracias a nombre de las residentes del lugar. Regresa a su oficina, el lugar m\u00e1s iluminado, no as\u00ed el m\u00e1s bello de la<strong> casa hogar<\/strong>, y desde ah\u00ed mira el kiosco donde el d\u00eda de la madre, y el d\u00eda del abuelo, algunos j\u00f3venes voluntarios tocan la guitarra y montan obras de teatro para las mujeres que ah\u00ed habitan. Regresa al papeleo cotidiano, y piensa, por un segundo, que si los parientes de las mujeres de ah\u00ed se responsabilizaran, las condiciones ser\u00edan mejores para todas.<br \/>\n<a class=\"no-eff img-link lightbox\" href=\"http:\/\/nofm-radio.com\/wp-content\/uploads\/2015\/07\/TerceraEdad5.jpeg\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"aligncenter wp-image-12298\" src=\"http:\/\/nofm-radio.com\/wp-content\/uploads\/2015\/07\/TerceraEdad5.jpeg\" alt=\"Minolta DSC\" width=\"640\" height=\"480\" \/><\/a><\/p>\n<p style=\"text-align: center;\">7<\/p>\n<p>Rosa y Clara llevan m\u00e1s de dos horas en silencio. Se conocen desde hace muchos a\u00f1os, y ya olvidaron cu\u00e1les fueron las primeras palabras que se dijeron. Rosa fue empleada de una <strong>f\u00e1brica textil<\/strong> por m\u00e1s de veinte a\u00f1os. Luego, al jubilarse, deposit\u00f3, de manera \u00edntegra, el dinero recibido en la cuenta de su hija mayor, para comprar un terreno de 15 x 25 en las orillas de <strong>Cuautitl\u00e1n Izcalli<\/strong>, en el \u00e1rea lim\u00edtrofe con Cuautitl\u00e1n M\u00e9xico, donde vivir\u00edan ella, su hija, \u00e9l marido de \u00e9sta y las dos ni\u00f1as, la de cuatro a\u00f1os y la que ven\u00eda en camino. El resto de la historia s\u00f3lo ella lo conoce. Una vez vio un caso similar al suyo en un <strong>programa de televisi\u00f3n<\/strong>, e interpret\u00f3 aquello como una se\u00f1al divina. No sabe, y tal vez no quiere saber, que la estad\u00edstica es lo m\u00e1s cercano al destino. Dan las tres, nada se ha vendido hoy y entonces comienzan a recoger las cosas.<\/p>\n<p style=\"text-align: center;\">8<\/p>\n<p>Mar\u00eda amaneci\u00f3 muerta en su cama. Lo que sea que la haya hecho repetir \u201cMar\u00eda\u201d hasta desinflarse los pulmones, ahora estar\u00e1 junto a las ra\u00edces, a las semillas; ser\u00e1 materia prima de vientos y de otras mujeres que un d\u00eda, quiz\u00e1s, tambi\u00e9n sean <strong>abandonadas en las calles<\/strong>. En la casa hogar para mujeres de la tercera edad en situaci\u00f3n de calle las cosas contin\u00faan: alguien don\u00f3 un par de televisores, lleg\u00f3 m\u00e1s ropa y Clara y Rosa ya han separado la que es para venta y la que es para uso. Lo que no tiene nombre pr\u00e1cticamente no existe: en dos meses Mar\u00eda \u2013si es que as\u00ed se llamaba- ser\u00e1 olvidada, y un d\u00eda, a las once de la ma\u00f1ana, Rosa y Clara ver\u00e1n entrar la <strong>Van<\/strong> blanca, la puerta abrirse y una mujer bajar. D\u00edas despu\u00e9s, cuando hablen con ella, sabr\u00e1n que vend\u00eda dulces en un <strong>parque<\/strong> de otro municipio, que se llama Mariana y que tiene dos hijas. Pensar\u00e1n, sin dec\u00edrselo una a la otra, qu\u00e9 es aquello que Mariana hizo para ser echada de su casa, pues el fondo siguen creyendo que eso, el estar ah\u00ed y no en sus hogares, es por algo que hicieron y a\u00fan no saben qu\u00e9 es.<\/p>\n","protected":false},"template":"","meta":{"_id_youtube":"","_id_vimeo":"","_podcasts_duration":"","_podcasts_url":"","_podcasts_show":"","_prog_horario_dias":"","_prog_hora":"","_prog_duration":""},"class_list":["post-12290","archivo","type-archivo","status-publish","hentry"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/nofm-radio.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/archivo\/12290","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/nofm-radio.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/archivo"}],"about":[{"href":"https:\/\/nofm-radio.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/types\/archivo"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/nofm-radio.com\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fmedia&parent=12290"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}