{"id":14471,"date":"2015-10-30T11:04:20","date_gmt":"2015-10-30T17:04:20","guid":{"rendered":"http:\/\/nofm-radio.com\/?p=14471"},"modified":"2015-10-30T11:04:20","modified_gmt":"2015-10-30T17:04:20","slug":"caminar","status":"publish","type":"archivo","link":"https:\/\/nofm-radio.com\/?archivo=caminar","title":{"rendered":"Caminar"},"content":{"rendered":"<p>Por <strong>\u00d3scar Muci\u00f1o<\/strong><br \/>\n<a href=\"https:\/\/twitter.com\/opmucino\" target=\"_blank\" rel=\"noopener noreferrer\">@opmucino<\/a><br \/>\nComentan que <strong>Frida Kahlo<\/strong> en su diario escribi\u00f3: \u201cPies, \u00bfpara qu\u00e9 los quiero si tengo alas para volar\u201d; aseverar que se tiene alas es peligroso y muy relativo. En cambio, los pies son una certeza, se palpan y se ven, adem\u00e1s confieso que he andado con un par de ellos desde hace a\u00f1os.<br \/>\nEl <strong>caminar<\/strong> es un bien que a trav\u00e9s del tiempo se ha administrado de distintas maneras. La humanidad del medioevo ve\u00eda limitada su movilidad tanto por los peligros del medio que la circundaba como por los mecanismos sociales que privilegiaban el sedentarismo.<br \/>\nLas <strong>ciudades amuralladas<\/strong> serv\u00edan para protegerse de inclemencias naturales, grupos de ladrones o manadas de animales. S\u00f3lo ciertos sectores de la poblaci\u00f3n como eclesi\u00e1sticos, caballeros (clero y milicia) y algunos nobles pod\u00edan trasladarse por los caminos relativamente sin peligros; en cambio los aldeanos libres que vagabundeaban eran mal vistos por su condici\u00f3n de mendicantes y arriesgaban literalmente el pellejo.<br \/>\nLas cr\u00f3nicas de <strong>Rodoulf Glaber<\/strong> cuentan que durante los tiempos de mayor hambruna, el transitar algunas rutas despobladas era correr el riesgo de ser comido por otros hambrientos:<\/p>\n<blockquote>\n<p style=\"text-align: left;\">\u201c<em>Un hambre desesperada hizo que los hombres devoraran carne humana. Dos viajeros fueron muertos por otros m\u00e1s robustos que ellos, sus miembros despedazados, cocidos al fuego y devorados. Muchas gentes que se trasladaban de un lugar a otro para huir del hambre y encontraban en el camino hospitalidad, fueron degolladas durante la noche y sirvieron de alimento a aquellos que les hab\u00edan acogido. Muchos, ense\u00f1ando a los ni\u00f1os una fruta o un huevo los atra\u00edan a lugares apartados, los asesinaban y devoraban.\u201d<\/em><\/p>\n<\/blockquote>\n<p>Cuando un campesino firmaba un acuerdo de vasallaje con el se\u00f1or feudal, se le asignaba un pedazo de tierra, tanto para sembrar como para vivir, y se le brindaba la protecci\u00f3n del se\u00f1or. Se le proporcionaban medios de subsistencia dentro de las murallas.<br \/>\nEl acuerdo tambi\u00e9n limitaba la capacidad de movimiento del vasallo pues \u00e9ste no pod\u00eda abandonar las tierras que le hab\u00edan sido cedidas, adem\u00e1s que empe\u00f1aba d\u00edas de trabajo en beneficio del \u201camo\u201d. Esto provoc\u00f3 que la huida se transformara en un acto de temeridad y de rebeld\u00eda. Esta pr\u00e1ctica tambi\u00e9n se reflej\u00f3 en los monjes <strong>goliardos<\/strong>, quienes huyeron de la vida mon\u00e1stica para predicar los beneficios de una vida disipada sometida al azar, Oh fortuna, velut luna, statu variabilis, canta el <em><strong>Carmina Burana<\/strong><\/em>.<br \/>\n<a class=\"no-eff img-link lightbox\" href=\"http:\/\/nofm-radio.com\/wp-content\/uploads\/2015\/10\/Caminar1.jpg\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"size-full wp-image-14472 aligncenter\" src=\"http:\/\/nofm-radio.com\/wp-content\/uploads\/2015\/10\/Caminar1.jpg\" alt=\"Caminar1\" width=\"600\" height=\"415\" \/><\/a><br \/>\nLa movilidad sigue siendo una cuesti\u00f3n vigilada. Las condiciones de un vasallo feudal son cercanas al<strong> trabajo de oficina<\/strong>. Se nos asigna un peque\u00f1o cub\u00edculo, un equipo de c\u00f3mputo, una paga de acuerdo al puesto que ocupamos, se nos delegan distintas actividades, se nos pide un sentido de comunidad entre los empleados, y tambi\u00e9n, al firmar el contrato, empe\u00f1amos la <strong>libertad<\/strong> de movernos durante nueve horas del d\u00eda, las laborales, entre semana principalmente y durante nuestros mejores a\u00f1os, despu\u00e9s de los cuarenta ya no eres tan atractivo para que te integres al equipo.<br \/>\nAl incorporarnos al personal de una oficina entramos al ritmo mayoritario de la ciudad. Entregamos una parte de nuestra vida, tal vez la mejor, y renunciamos t\u00e1citamente a recorrer las calles, a no ocupar el <strong>espacio p\u00fablico<\/strong> a ciertas horas. Sobre todo cuando hay sol. Muchas manifestaciones de protesta social toman en cuenta estos <strong>horarios laborales<\/strong> en la elaboraci\u00f3n de sus itinerarios.<br \/>\nHabitar un cub\u00edculo es una forma de ayudar a las fuerzas del orden p\u00fablico, pues la afluencia de ciudadanos en la calle es poca, o mucho menor a la que podr\u00eda ser; adem\u00e1s que otorga al trabajador un sentimiento de cumplimiento c\u00edvico y la paga para las necesidades inmediatas.<br \/>\nEn este ritmo de la ciudad coincidimos con millones de personas que siguen ese mismo ritmo. Convivimos con las multitudes de trabajadores que compartimos horarios de entrada y salida, y que debemos transportarnos desde nuestros dormitorios hasta los lugares de trabajo. Horas pico que desgastan cualquier \u00e1nimo. Por eso, muchos el fin de semana se encierran en casa, sin ganas de ver m\u00e1s rostros.<\/p>\n<p style=\"text-align: center;\">* * *<\/p>\n<p>Cuando agregamos fe a un traslado lo convertimos en <strong>peregrinaje<\/strong>. Para los primeros cristianos la vida del caminante era la m\u00e1s apegada a su ideal, si este mundo era de tr\u00e1nsito a una nueva Jerusal\u00e9n, el cristiano era un eterno viajero que no se sent\u00eda en casa en ninguna parte. Esta idea puede encontrarse en una de las m\u00e1ximas de la <strong>Santa Muerte<\/strong>: \u201cNo temas donde vayas, que has de morir donde debes\u201d.<br \/>\nEste peregrinaje siempre concluye con una recompensa, pero en la realidad el peregrino sufre descalabros que \u201cponen a prueba su fe\u201d y la recompensa suele ser ficticia o un mal negocio. Muchos de los que nos amontonamos en los vagones del metro tal vez conservamos una fe que esas pruebas del peregrinar son parte del camino a nuestra <strong>Jerusal\u00e9n<\/strong>.<br \/>\n<a class=\"no-eff img-link lightbox\" href=\"http:\/\/nofm-radio.com\/wp-content\/uploads\/2015\/10\/Caminar3.jpg\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"size-full wp-image-14474 aligncenter\" src=\"http:\/\/nofm-radio.com\/wp-content\/uploads\/2015\/10\/Caminar3.jpg\" alt=\"Caminar3\" width=\"600\" height=\"417\" \/><\/a><br \/>\nLa <strong>ciudad de M\u00e9xico<\/strong> vive por lo menos dos grandes peregrinajes religiosos, uno el <strong>28 de octubre,<\/strong> para celebrar a <strong>San Judas Tadeo,<\/strong> y el <strong>12 de diciembre<\/strong> a la bas\u00edlica de la <strong>virgen de Guadalupe<\/strong>. Pero existen otros peregrinajes como el del raver que acude a un ambiente boscoso o rocoso para ser parte de una \u201cceremonia\u201d. O los que acuden a los centros culturales de boga mundialmente, o a las comunidades aut\u00f3nomas, o a los rincones m\u00e1s reconditos del planeta; posiblemente una fe parecida nos mueve a todos en nuestras actividades cotidianas.<br \/>\nEsta idea del peregrinaje ha sido retomado en distintos momentos culturales, uno de ellos la <strong>Generaci\u00f3n Beat<\/strong> que hizo del viaje por la geograf\u00eda un medio para un viaje interior, ambas rutas eran de conocimiento. O en la historia del jud\u00edo errante condenado a caminar eternamente. Tambi\u00e9n est\u00e1n <em><strong>Las enso\u00f1aciones del paseante solitario<\/strong><\/em> de <strong>Rousseau<\/strong>, el t\u00f3pico del flaneuer (caminante espectador) del movimiento decadentista.<br \/>\nLas historias de almas en pena, o que vuelven en \u201c<strong>Todos santos<\/strong>\u201d, podr\u00edan ser an\u00e9cdotas de caminantes interdimensionales. Y un largo etc\u00e9tera, porque al final: Arrieros somos y en el camino andamos.<br \/>\n________<br \/>\nCita tomada de:<br \/>\nLe Goff, Jacques.(1971). Historia Universal siglo XXI. La baja edad media. Vol. 11. M\u00e9xico, D.F.: Editorial Siglo XXI. p.23<br \/>\nFotos de: <a href=\"https:\/\/www.behance.net\/cimar\">Marcin Jaroszewski<\/a><\/p>\n","protected":false},"template":"","meta":{"_id_youtube":"","_id_vimeo":"","_podcasts_duration":"","_podcasts_url":"","_podcasts_show":"","_prog_horario_dias":"","_prog_hora":"","_prog_duration":""},"class_list":["post-14471","archivo","type-archivo","status-publish","hentry"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/nofm-radio.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/archivo\/14471","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/nofm-radio.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/archivo"}],"about":[{"href":"https:\/\/nofm-radio.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/types\/archivo"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/nofm-radio.com\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fmedia&parent=14471"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}