{"id":14826,"date":"2015-11-19T10:00:52","date_gmt":"2015-11-19T16:00:52","guid":{"rendered":"http:\/\/nofm-radio.com\/?p=14826"},"modified":"2015-11-19T10:00:52","modified_gmt":"2015-11-19T16:00:52","slug":"trensuburbano-una-cobija-gris","status":"publish","type":"archivo","link":"https:\/\/nofm-radio.com\/?archivo=trensuburbano-una-cobija-gris","title":{"rendered":"#TrenSuburbano. Una cobija gris"},"content":{"rendered":"<p>Por <strong>Aldo Rosales<\/strong><br \/>\n<a href=\"https:\/\/twitter.com\/AldoRosalesV\" target=\"_blank\" rel=\"noopener noreferrer\">@AldoRosalesV<\/a><br \/>\n<strong>8:45 pm<\/strong><br \/>\nEl<strong> tren<\/strong> pasa (siempre pasa) y le amputa una extremidad a un perro, le amputa una extremidad al muchacho hondure\u00f1o (el que ahora, con ayuda de un atomizador, roc\u00eda de aromatizante las combis y luego pide unas monedas por ello); le amputa el horizonte a los que nos quedamos de un lado o del otro de las v\u00edas y de repente todo es metal y grafiti, instrucciones de c\u00f3mo liberar el seguro que mantiene unidos los vagones (los vagones: gotas de metal que, de tan veloces, se hacen un chorro largo de \u00f3xido, como las fugas de agua que son un chorro, y un chorro son muchas gotas muy unidas, muy veloces) y despu\u00e9s nada, todos seguimos nuestro camino; el <strong>tiempo<\/strong>, uno mismo cuando el tren nos une, se vuelve a fragmentar: mi tiempo, el tuyo, el de \u00e9l, el nuestro.<br \/>\nLlego a casa, prendo la <strong>televisi\u00f3n<\/strong> y me entero que hubo una serie de <strong>atentados<\/strong> (\u00bfo esa serie de atentados fueron en realidad un solo atentado dividido en muchos?) en <strong>Francia<\/strong>. No conozco Francia, s\u00f3lo s\u00e9 que est\u00e1 del otro lado del oc\u00e9ano, del otro lado del agua \u2014a lo mejor ese pa\u00eds no existe, a lo mejor all\u00e1 no hay gente, a lo mejor nada de esto pas\u00f3, no sabr\u00eda c\u00f3mo decirlo: m\u00e1s all\u00e1 de mis ojos, m\u00e1s all\u00e1 de mi horizonte, el mundo puede no existir, y no habr\u00eda modo de saberlo\u2014 y que hay muchos muertos. Muerto, en singular; uno. <strong>Muertos<\/strong>, en plural, con una \u201cs\u201d de diferencia, y podr\u00edan ser dos, o hasta miles, o millones: una letra cambia todo.<br \/>\n<a class=\"no-eff img-link lightbox\" href=\"http:\/\/nofm-radio.com\/wp-content\/uploads\/2015\/11\/Gris1.jpg\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"size-full wp-image-14827 aligncenter\" src=\"http:\/\/nofm-radio.com\/wp-content\/uploads\/2015\/11\/Gris1.jpg\" alt=\"Gris1\" width=\"600\" height=\"375\" \/><\/a><br \/>\n<strong>10:40 pm<\/strong><br \/>\nTransmiten en vivo desde el lugar del atentado: all\u00e1 son las 4 de la ma\u00f1ana, aqu\u00ed son casi las 11 de la noche. Madrugada, noche: c\u00f3mo diferenciarlas, ambas son oscuras; la oscuridad es total, sin matices, no sabe de diferenciaciones. <strong>143 muertos<\/strong>, dicen en un noticiero, mientras transmiten im\u00e1genes del pa\u00eds en cuesti\u00f3n. Si le quitamos un 1, pienso, el de hasta la izquierda, se parece al n\u00famero de muertos que hubo hace ya un a\u00f1o en este pa\u00eds en uno de los hechos m\u00e1s sonados, y de pronto a lo mejor Francia ser\u00eda <strong>M\u00e9xico<\/strong>, no lo s\u00e9.<br \/>\n\u2014 \u00bfY por qu\u00e9 lo habr\u00e1n hecho? \u2014me pregunta mi sobrino, de 15 a\u00f1os.<br \/>\n\u2014No s\u00e9 \u2014le contesto\u2014 pero estoy seguro que habr\u00e1 m\u00e1s muertos.<br \/>\nUn <strong>muerto<\/strong> es como una ficha de domin\u00f3: empuja a otro, y luego a otro, y uno m\u00e1s, hacia la ca\u00edda inevitable. Los muertos nunca llegan de a uno, dec\u00eda alguien de mi familia, no recuerdo qui\u00e9n, y a lo mejor ten\u00eda raz\u00f3n.<br \/>\n<a class=\"no-eff img-link lightbox\" href=\"http:\/\/nofm-radio.com\/wp-content\/uploads\/2015\/11\/Gris2.jpg\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"aligncenter wp-image-14828\" src=\"http:\/\/nofm-radio.com\/wp-content\/uploads\/2015\/11\/Gris2.jpg\" alt=\"Gris2\" width=\"600\" height=\"346\" \/><\/a><br \/>\n<strong>11:34 pm<\/strong><br \/>\n<strong>Sirios<\/strong>, una palabra que suena a cada momento en los noticieros, y en las<strong> redes sociales<\/strong>. Sirios, Sirios, Sirios, repito, con los ojos en el techo, hasta que la palabra pierde cualquier sentido que pudiera haber tenido antes. No me dice nada, me imagino<strong> gente con turbante<\/strong>, con sandalias, con las mejillas rotas por el polvo y hablando en un idioma arabesco (si es que eso existe). Sirios, o cirios, esas velas largas, enormes, que se colocan cerca del ata\u00fad en un velorio; a veces son hasta 8 por cada ata\u00fad. <strong>Cirios<\/strong>, Sirios, suenan igual, y es hasta que se colocan en papel (o en un contexto) que son diferentes. Como los humanos, que nacemos iguales, casi siempre, y es hasta que se nos pone en un contexto (o en un papel, un acta de nacimiento, digamos, o en un pasaporte) que nos convertimos en sirios, <strong>mexicanos<\/strong>, franceses, hondure\u00f1os, chilenos. Alguien habla de los muertos en Siria por los bombardeos, y rebasan ya, por mucho, a los muertos franceses. Sirios ardiendo, derriti\u00e9ndose para alumbrar el camino de los muertos en Francia; otra vez, a raz\u00f3n de 8 a 1.<br \/>\n<strong>2:05 am<\/strong><br \/>\n(Sue\u00f1o con un <strong>puente peatonal<\/strong>, alt\u00edsimo, que es la \u00fanica forma para pasar de un lugar a otro, y necesito llegar, aunque no s\u00e9 a d\u00f3nde ni por qu\u00e9. Todos los que ah\u00ed estamos, sobre el puente, de pronto nos vemos orillados a subir por una escalera de aspecto d\u00e9bil, oxidado, que es la parte final para librar el puente. Cuando logro bajar, de pronto me encuentro en una colonia que conoc\u00ed cuando ni\u00f1o, cerca del lugar donde crec\u00ed. La iglesia sigue a medio construir, como en aquellos a\u00f1os, y hay un r\u00edo que antes no estaba. Ahora camina conmigo un t\u00edo abuelo que lleva 20 a\u00f1os de muerto, y el lugar de pronto es un campo enorme: en los sue\u00f1os nunca se sabe qui\u00e9n est\u00e1 vivo y qui\u00e9n est\u00e1 muerto). Me despierto, me levanto para orinar y, por un segundo, no reconozco la casa, ni me reconozco en el espejo: olvid\u00e9 que me hab\u00eda cortado el cabello y me dej\u00e9 crecer la poca barba que tengo).<br \/>\n<a class=\"no-eff img-link lightbox\" href=\"http:\/\/nofm-radio.com\/wp-content\/uploads\/2015\/11\/Gris3.jpg\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"aligncenter wp-image-14829\" src=\"http:\/\/nofm-radio.com\/wp-content\/uploads\/2015\/11\/Gris3.jpg\" alt=\"Gris3\" width=\"600\" height=\"375\" \/><\/a><br \/>\n<strong>7:35 am<\/strong><br \/>\nMe levanto para ir a correr. Me pongo el pants, los tenis, y despu\u00e9s bebo un vaso de agua. Cuando me dirijo al campo veo, a un lado de la f\u00e1brica que clausuraron hace poco, un <strong>cuerpo<\/strong> r\u00edgido, inerte, cubierto de pies a cabeza por una <strong>cobija gris<\/strong>; a un lado de lo que parece ser la cabeza, un par de tenis morados con negro reposan. Sigo caminando, corro 25 minutos en la pista y emprendo el camino de regreso: ah\u00ed sigue el cuerpo, en la misma posici\u00f3n. Estoy a punto de irme, pero me decido y vuelvo.<br \/>\n\u2014Oye, oye, disculpa \u2014volteo a todos lados, a mis espaldas, y luego me pongo en cuclillas para ver si se mueve o no \u2014oye, disculpa.<br \/>\nFijo tanto la mirada que no s\u00e9 si percib\u00ed un movimiento o fue el esfuerzo de mis ojos. Me recuerda al cuerpo que vi hace dos a\u00f1os cerca del fraccionamiento donde viv\u00eda: al hombre lo hab\u00eda arrollado un tr\u00e1iler (que los vecinos incendiaron como protesta, luego que el chofer huy\u00f3) y sobre su cad\u00e1ver alguien coloc\u00f3 una s\u00e1bana que, en algunas partes, se adher\u00eda al cuerpo por efecto de la sangre. En esa ocasi\u00f3n, como ahora, era dif\u00edcil diferenciar d\u00f3nde estaba la cabeza y d\u00f3nde los pies.<br \/>\n\u2014Disculpa \u2014vuelvo a llamar, y esta vez s\u00ed estoy seguro de haber percibido movimiento.<br \/>\nUna inhalaci\u00f3n profunda, como si aquel hombre se hubiera quitado el alma para descansar, como se quit\u00f3 los tenis, y ahora quisiera volver a meterla a su cuerpo, me hace notar que est\u00e1 vivo. Una inhalaci\u00f3n sin acento, sin idioma, sin marcas de ning\u00fan tipo (ah\u00ed, bajo la cobija, pienso, puede haber un sirio, un mexicano, un hondure\u00f1o, un salvadore\u00f1o) que denota que ha despertado. Se incorpora hasta quedar sentado y me mira, con ojos brumosos.<br \/>\n\u2014Perd\u00f3n, ya me voy, s\u00f3lo me dorm\u00ed un ratito \u2014es un<strong> inmigrante<\/strong>, lo s\u00e9 por su acento, por su color.<br \/>\n\u2014No, no, perd\u00f3n por haberte despertado, \u00bfest\u00e1s bien?<br \/>\nLa palabra \u201cbien\u201d tiene innumerables matices: para el 99 % de la gente que conozco el dormir en la calle, con s\u00f3lo una cobija, al lado de la f\u00e1brica clausurada, en una noche en la que el hielo quem\u00f3 la hierba, de ninguna forma ser\u00eda estar bien; para \u00e9l, s\u00ed.<br \/>\n\u2014S\u00ed, s\u00ed, vengo de all\u00e1 abajo \u2014se\u00f1ala hacia las v\u00edas, hacia el sur, aunque a lo mejor habla del infierno\u2014 s\u00f3lo me dorm\u00ed un ratito, ya estaba cansado.<br \/>\nSonr\u00ede y sus ojos a\u00fan no logran abrirse del todo, pegados por la telara\u00f1a del sue\u00f1o.<br \/>\n\u2014 \u00bfY no quieres algo de comer, algo?<br \/>\n\u2014No, gracias, ya com\u00ed, nada m\u00e1s ten\u00eda sue\u00f1o.<br \/>\n\u2014 \u00bfSeguro?<br \/>\n\u2014Seguro, vos. Seguro, pero, oye, gracias por preguntar.<br \/>\nMe doy la vuelta y sigo caminando. Llego a mi casa, prendo la televisi\u00f3n y el tema sigue siendo Francia. Veo polic\u00edas, al presidente de ese pa\u00eds, luego al de <strong>Estados Unidos<\/strong>, hablando del tema, y del dolor y la rabia, pero s\u00f3lo puedo pensar en la cobija gris.<br \/>\n<a class=\"no-eff img-link lightbox\" href=\"http:\/\/nofm-radio.com\/wp-content\/uploads\/2015\/11\/Gris6.jpg\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"aligncenter wp-image-14832\" src=\"http:\/\/nofm-radio.com\/wp-content\/uploads\/2015\/11\/Gris6.jpg\" alt=\"close up of dark gray wallpaper texture\" width=\"600\" height=\"400\" \/><\/a><br \/>\n<strong>10:50 am<\/strong><br \/>\nMi mam\u00e1 me pide que la lleve por la despensa, mi hermano nos presta su carro. Como no s\u00e9 manejar, como soy un poco torpe, por decir lo menos, cuando se trata de conducir, le digo a mi sobrino que me ayude a tomar las decisiones, a observar.<br \/>\n\u2014Av\u00edsame si puedo dar la vuelta \u2014le digo \u2013porque la otra vez esta calle estaba cerrada.<br \/>\nSe pone de rodillas en el asiento trasero, con la cara hacia la parte trasera, y me sirve de gu\u00eda.<br \/>\n\u2014Aqu\u00ed da la vuelta a la izquierda.<br \/>\nGiro el volante a mi izquierda y me dice, r\u00e1pidamente, que no, que es hacia el otro lado. Pues qui\u00e9n te entiende, le digo, y giro el volante.<br \/>\n\u2014A ver \u2014le digo en cuanto bajamos, y me pongo frente a \u00e9l\u2014 \u00bfcu\u00e1l es tu izquierda?<br \/>\nMueve su mano izquierda, que est\u00e1 frente a mi derecha. Y siento como si acab\u00e1ramos de tomar una lecci\u00f3n sobre <strong>pol\u00edtica<\/strong>, sobre perspectivas. Porque su izquierda es mi derecha, y m\u00e1s cuando estamos de espaldas, sin vernos, sin escucharnos: <strong>perspectivas<\/strong>.<br \/>\n<strong>3:20 pm<\/strong><br \/>\nUn perro muere cuando otro perro lo muerde en el cuello y no lo suelta. Un hombre, sin color de piel visible, porque lo tienen en una celda oscura, muere debido a la<strong> tortura<\/strong> a la que ha sido sometido. A una mujer la violan y despu\u00e9s la estrangulan. Un misil cae sobre un pedazo de tierra y nadie ah\u00ed sobrevive. Un beb\u00e9 nace en un hospital y sus padres le toman una fotograf\u00eda. Una mujer escribe un poema que habla de las calles de su ciudad natal. Un hombre joven llora cuando le informan que su padre no resisti\u00f3 la intervenci\u00f3n quir\u00fargica. Una mujer, casada, se da cuenta que ahora ama a otro hombre. Un viejo, en un hotel, eyacula en las s\u00e1banas. Alguien, en las redes sociales, muestra su apoyo a Francia. A ese alguien, otra persona, un segundo alguien, le critica por mostrar su apoyo a Francia y no a Siria. Alguien, un tercer alguien, les critica por pensar en Francia o en Siria, pero no en <strong>Ayotzinapa<\/strong> o <strong>Tlatlaya<\/strong> o <strong>Aguas blancas<\/strong>. Un cuarto alguien les critica por pensar en esos eventos, pero no en los animales, o los migrantes, o las mujeres asesinadas en el Estado de M\u00e9xico; me recuerdan a las naciones que est\u00e1n en conflicto, cada uno ondea su pensamiento, como estandarte de su visi\u00f3n del mundo. Las banderas como celdas, que nos separan, nos seccionan, nos rebanan. Un perro monta a otro perro macho. Una costra, en alguna rodilla, se cae. Una memoria USB cae a la alcantarilla. Un peleador noquea a otro. Alguien amenaza a alguien por tel\u00e9fono. Son las 3:21, apenas pas\u00f3 un minuto desde que vi la hora en el noticiero donde, como ayer, hablaban del atentado. Pasa, suele pasar.<br \/>\n<a class=\"no-eff img-link lightbox\" href=\"http:\/\/nofm-radio.com\/wp-content\/uploads\/2015\/11\/Gris5.jpg\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"aligncenter wp-image-14831\" src=\"http:\/\/nofm-radio.com\/wp-content\/uploads\/2015\/11\/Gris5.jpg\" alt=\"Gris5\" width=\"600\" height=\"480\" \/><\/a><br \/>\n<strong>8:10 pm<\/strong><br \/>\nUn grupo de expertos debate, por televisi\u00f3n, sobre el <strong>atentado en Francia<\/strong>, adem\u00e1s de otros temas. Mis amigos, mis conocidos, mis extra\u00f1os, debaten, por redes sociales, sobre la situaci\u00f3n del mundo actual. Argumentan, exponen, lanzan diatribas, se empe\u00f1an en denostar a otros, comparten videos, comentan los estados de otros, dejan disponible el link a tal o cual noticia, hablan del <strong>Estado Isl\u00e1mico<\/strong>, de los misiles, de hegemon\u00edas, de capitales, de intereses, de poes\u00eda, de arte, de testimonios, de sangre, de historia, de tiranos, de dictadores, de corruptelas; de moda: los pescados, cuando caen en las <strong>redes<\/strong>, tambi\u00e9n se sacuden, pienso, y a lo mejor creen que es hacia la libertad.<br \/>\nYo no puedo sacarme de la cabeza esa cobija gris, y al inmigrante debajo de ella: su respiraci\u00f3n, sus ojos so\u00f1olientos, su cara tostada. Otra vez, como siempre, se escucha el pitido del tren a lo lejos. En la tele escucho hablar de los muertos sirios, de los muertos franceses, de los dos muertos mexicanos a ra\u00edz del atentado. \u00bfQu\u00e9 pasar\u00e1 con los muertos yugoslavos?, me pregunto por un segundo, porque me parece que <strong>Yugoslavia<\/strong> ya no existe. \u00bfAhora c\u00f3mo se llamar\u00e1n esos muertos? Un mexicano, un franc\u00e9s y un sirio son enterrados juntos (suena como un chiste), c\u00f3mo diferenciar a uno de otro, as\u00ed bajo la tierra. Y vuelvo a pensar en la cobija gris del inmigrante, bajo la cual no hab\u00eda certeza de vida o muerte, mucho menos <strong>nacionalidad<\/strong>. As\u00ed la muerte, me digo, as\u00ed el ser enterrado: el suelo es una cobija gris, bajo la cual no se sabe a qu\u00e9 naci\u00f3n pertenecimos, qu\u00e9 idioma hablamos, y todos nos parecemos. Los gusanos liman la carne de los huesos, y se llevan, tambi\u00e9n, la nacionalidad y otras cosas que en realidad nunca nos sirvieron.<br \/>\nTomo mi bicicleta y me dirijo al centro de <strong>Cuautitl\u00e1n<\/strong> porque, desde hace dos d\u00edas, alguien abandon\u00f3 un perro cerca del <strong>tren suburbano<\/strong>; le llevo comida y agua. Lo busco por mucho tiempo, y no lo encuentro. Cuando me doy por vencido, y estoy a punto de irme, subo al puente peatonal que conecta el centro del pueblo con la estaci\u00f3n del tren y ah\u00ed lo encuentro. Parece reconocerme, mueve la cola y sube sus patas delanteras a mi pecho. Saco la croqueta de la mochila y la vac\u00edo en el piso. Come y mueve la cola. Desde aqu\u00ed, desde lo alto del puente, el horizonte crece, se expande; all\u00e1, del otro lado de donde los ojos se desbarrancan, hay una guerra.<br \/>\n<a class=\"no-eff img-link lightbox\" href=\"http:\/\/nofm-radio.com\/wp-content\/uploads\/2015\/11\/Gris4.jpg\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"aligncenter wp-image-14830\" src=\"http:\/\/nofm-radio.com\/wp-content\/uploads\/2015\/11\/Gris4.jpg\" alt=\"Gris4\" width=\"600\" height=\"375\" \/><\/a><br \/>\nPasa el tren; esta vez, como hace tiempo no ve\u00eda, lleva migrantes encima. Veo al perro: en la piel de su hocico asoma ya la aridez de la sarna. Veo a los <strong>migrantes<\/strong>, con una familia invisible en la espalda, junto a la cobija. Hace fr\u00edo. Y las luces de la patrulla que siempre ronda el tren suburbano a estas horas, junto a la blancura fr\u00eda del tren, se parecen a una bandera que ahora se ve por todos lados.<br \/>\nPedaleo de regreso a casa (tuve que ahuyentar al perro un par de veces para que no me siguiera: no puedo tenerlo en casa, as\u00ed que tengo que conformarme con darle un poco de comida) y en el camino veo a la gente que vuelve a casa despu\u00e9s de la<strong> jornada laboral<\/strong>. Los que caminan, los que no tienen que tomar combi, van sobre la banqueta oscura; sus pies son la yunta que ara la noche para que caigan las estrellas y germine otro amanecer, siempre otro amanecer. Las luces de los autos los \u2014nos\u2014 iluminan al pasar, y por un momento parecemos incendiarnos, luego vuelve la oscuridad a cubrirnos, y otra vez somos id\u00e9nticos. Un par de migrantes van sobre la banqueta: el tren se ha detenido y ahora ellos buscar\u00e1n comida, o<strong> refugio<\/strong>. As\u00ed, en la oscuridad, por la espalda, imposible diferenciar un mexicano de un hondure\u00f1o, de un salvadore\u00f1o, de un franc\u00e9s, de un estadunidense, de un sirio. La noche, la tierra, son como la cobija gris de aquel hombre, quien ahora, espero, debe estar m\u00e1s cerca del <strong>norte<\/strong>.<br \/>\n<strong>10:20 pm<\/strong><br \/>\nEn las noticias se aprecian im\u00e1genes de Francia, luego de los bombardeos de Siria. Hay un reportaje de <strong>terrorismo<\/strong>, y entonces hay im\u00e1genes del <strong>11 de septiembre de 2001<\/strong>, cuando las <strong>torres gemelas<\/strong> fueron derribadas. Nada, sin embargo, del 11 de septiembre de 1973, all\u00e1 en <strong>Chile<\/strong>; otra vez, un par de n\u00fameros \u2014un par de letras\u2014 cambian todo. Aparecen im\u00e1genes de ata\u00fades cubiertos por la bandera de Estados Unidos: los que murieron en combate contra el terrorismo. Pienso en los muertos de Siria, los de Francia, los de Estados Unidos, los de M\u00e9xico, El Salvador y Honduras, que mueren no por una bomba, sino intentando llegar a otro naci\u00f3n. Si se va a colocar una bandera por cada muerto, entonces esto parecer\u00e1 un desfile de d\u00eda de la independencia.<br \/>\nVuelvo a recordar la cobija gris, y el hombre bajo ella: quiz\u00e1s todos deber\u00edamos ser enterrados con una cobija gris como bandera, una cobija gris que nos recuerde los matices que hay, casi infinitos, entre blanco y negro. Me acuesto y me cubro con las cobijas hasta la cara: el aire enrarece, se calienta, cada sonido crece, se magnifica; comienzo a desesperar: no s\u00e9 c\u00f3mo lo habr\u00e1 hecho aquel hombre. Una cosa es cierta: all\u00ed, bajo las cobijas, el mundo pareciera dejar de existir.<br \/>\nAll\u00e1 afuera pasa el tren. Pasa el tiempo. Y pasa la vida. Vida, vida, vida, vida, vida, vida, digo en un murmullo, hasta que la palabra deja de tener sentido.<br \/>\n<a class=\"no-eff img-link lightbox\" href=\"http:\/\/nofm-radio.com\/wp-content\/uploads\/2015\/11\/Gris7.jpg\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"aligncenter wp-image-14833\" src=\"http:\/\/nofm-radio.com\/wp-content\/uploads\/2015\/11\/Gris7.jpg\" alt=\"cracked soil\" width=\"600\" height=\"416\" \/><\/a><br \/>\n<strong>3:20 am<\/strong><br \/>\n(Otra vez despierto en la madrugada, pero ahora no recuerdo qu\u00e9 so\u00f1aba. Quiz\u00e1s so\u00f1aba con muertos, o con vivos, no lo s\u00e9. Me quito las cobijas que, al peque\u00f1o golpe de la luz de la ventana, tienen un tono azul o gris\u00e1ceo. Me levanto, tomo un vaso de agua y me dirijo al ba\u00f1o. Orino y, mientras lo hago, dejo la mirada en la ventanilla del ba\u00f1o: all\u00e1 hay una <strong>guerra,<\/strong> pienso, y mucha gente muere en este preciso momento. Un hombre pasa, fustigado por los ladridos de los perros, y se pierde en la esquina de la calle: no s\u00e9 si era un migrante o s\u00f3lo un mexicano volviendo del trabajo; desde aqu\u00ed no hay nacionalidades cruzando la soledad de la calle, s\u00f3lo un ser humano.<br \/>\nJalo la cadena y el agua, como una goma de cristal, borra mi orina: como si no hubiera existido nunca. Como con la memoria: ma\u00f1ana sufriremos por otra cosa, pienso, y enarbolaremos otra bandera, nunca gris. Salgo del ba\u00f1o y me miro en el espejo: as\u00ed, s\u00f3lo con la luz de la farola de la calle, apenas se distingue el contorno de mi cara: sin facciones, sin nacionalidad, sin nada. Un rostro gris.<\/p>\n","protected":false},"template":"","meta":{"_id_youtube":"","_id_vimeo":"","_podcasts_duration":"","_podcasts_url":"","_podcasts_show":"","_prog_horario_dias":"","_prog_hora":"","_prog_duration":""},"class_list":["post-14826","archivo","type-archivo","status-publish","hentry"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/nofm-radio.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/archivo\/14826","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/nofm-radio.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/archivo"}],"about":[{"href":"https:\/\/nofm-radio.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/types\/archivo"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/nofm-radio.com\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fmedia&parent=14826"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}