{"id":15816,"date":"2016-02-18T10:00:08","date_gmt":"2016-02-18T16:00:08","guid":{"rendered":"http:\/\/nofm-radio.com\/?p=15816"},"modified":"2016-02-18T10:00:08","modified_gmt":"2016-02-18T16:00:08","slug":"soundandvision-i-am-alive-existe-un-kit-basico-del-viajero","status":"publish","type":"archivo","link":"https:\/\/nofm-radio.com\/?archivo=soundandvision-i-am-alive-existe-un-kit-basico-del-viajero","title":{"rendered":"#SoundAndVision. I am alive: \u00bfexiste un kit b\u00e1sico del viajero?"},"content":{"rendered":"<p>Por <strong>Aldo Rosales<\/strong><br \/>\n@AldoRosalesV<\/p>\n<p style=\"text-align: right;\"><em>Nuevas tierras no hallar\u00e1s, no hallar\u00e1s otros mares.<br \/>\nLa ciudad te seguir\u00e1. Vagar\u00e1s<br \/>\npor las mismas calles. Y en los mismos barrios te har\u00e1s viejo<br \/>\ny en estas mismas casas encanecer\u00e1s.<br \/>\nSiempre llegar\u00e1s a esta ciudad. Para otro lugar -no esperes -no<br \/>\nhay barco para ti, no hay camino.<br \/>\nAs\u00ed como tu vida la arruinaste aqu\u00ed<br \/>\nen este rinc\u00f3n peque\u00f1o, en toda tierra la destruiste.<\/em><br \/>\nKonstantino Kavafis<\/p>\n<p><strong>I<\/strong><br \/>\nHoy, como hace mucho no me pasaba, cumplo una semana de jugar, al menos cinco horas diarias, un videojuego. Mi primer <strong>videojuego<\/strong> lo jugu\u00e9, aproximadamente, a los 5 a\u00f1os, lo que me deja con 24 a\u00f1os como asiduo participante o, como se les conoce, <strong>gamer<\/strong>. Ha sido un largo viaje de ese entonces hasta ahora (se podr\u00eda decir que la tecnolog\u00eda y yo hemos crecido a la par) y a trav\u00e9s de los videojuegos que he coleccionado a lo largo de estos a\u00f1os alguien, quien sea, podr\u00eda formarse una idea de m\u00ed: casi todos son para un solo jugador, casi todos son sobre guerras o matanzas (debo decir que no estuve exento de la <strong>fiebre zombi<\/strong>, y que si ahora no sufro de ella es porque me atac\u00f3 a los 12 a\u00f1os). Mis videojuegos, pel\u00edculas y libros (\u00e9stos en mucho menor cantidad que los dos anteriores) son, digamos, el equipaje que he reunido para viajar a trav\u00e9s de mi vida.<br \/>\nEl juego que ahora me atrap\u00f3, luego de a\u00f1os de que nada me sorprendiera, es uno que, a mi parecer, es fiel muestra de que la narrativa de los videojuegos a veces supera la de las pel\u00edculas o la de los libros (si nadie ha llamado el octavo arte, o el noveno, no s\u00e9, a los videojuegos, se ha tardado). Se llama <em><strong>I am alive<\/strong><\/em> y se desarrolla en un mundo post apocal\u00edptico donde el protagonista (de quien sabemos muy poco, ni siquiera el nombre) busca a su familia, a quien perdi\u00f3 tras el incidente que destruy\u00f3 casi en su totalidad el mundo (tampoco se nos dice qu\u00e9 sucedi\u00f3 ni c\u00f3mo, hay mucho que no se dice, s\u00f3lo se sugiere; la teor\u00eda del iceberg, de Hemingway, no ha muerto). Los \u00fanicos objetos con los que cuenta son una mochila, una cuerda, una pistola (sin balas) una c\u00e1mara de video y un poco de comida; as\u00ed atraves\u00f3 de costa a costa \u2014a pie\u2014 un desolado<strong> Estados Unidos<\/strong>, lo que le llev\u00f3 un a\u00f1o completo. Tal vez nunca me encuentre en esa situaci\u00f3n (espero) pero el juego me hizo plantearme una pregunta: \u00bfcu\u00e1les son las cosas que uno debe llevar en un viaje?, \u00bfexiste un <strong>kit b\u00e1sico<\/strong>, universal, del viajero, algo sin lo cual no podr\u00edamos sobrevivir o, al menos, estar c\u00f3modos o en paz?<br \/>\n<iframe loading=\"lazy\" src=\"https:\/\/www.youtube.com\/embed\/uUfBJrnrPNg\" width=\"560\" height=\"315\" frameborder=\"0\" allowfullscreen=\"allowfullscreen\"><\/iframe><br \/>\n<strong>II<\/strong><br \/>\nMe pongo por un momento en los zapatos del protagonista del videojuego que mencion\u00e9 (o en todo caso del protagonista de <em><strong>The road<\/strong><\/em>, pel\u00edcula dirigida por <strong>John Hillcoat<\/strong>, basada en una novela del mismo nombre y de corte igualmente post apocal\u00edptico) y me pregunto, \u00bfqu\u00e9 cosas debe uno llevar a un viaje del que quiz\u00e1s no vuelva?, \u00bfqu\u00e9 se debe llevar cuando s\u00f3lo es posible llevar lo indispensable? Ambos, el protagonista del juego y de la pel\u00edcula, llevan consigo una fotograf\u00eda de sus seres queridos, como mapa del mundo que se ha perdido, quiz\u00e1s eso sea un buen inicio. Tal vez un libro sea una buena opci\u00f3n, como en la pel\u00edcula <em><strong>The book of Eli<\/strong><\/em>, de los hermanos <strong>Hughes<\/strong>, donde un hombre atraviesa, otra vez, un mundo post apocal\u00edptico, con un libro como \u00fanico tesoro. Algo tienen en com\u00fan estos tres protagonistas: lo que llevan no es s\u00f3lo una parte de su mundo, de su hogar: eso que llevan, poco o mucho, es su hogar, es su mundo: su todo. Son, por decirlo de alguna forma, caracoles, que avanzan de forma lenta, sin destino aparente, con su mundo a cuestas, mundo que los ralentiza y protege al mismo tiempo.<br \/>\nPensemos en las personas que huyen, que son, por as\u00ed decirlo, sometidas a un viaje. Pongamos este ejemplo: un hombre (o mujer) del M\u00e9xico de los 60, o que vive en Chile durante la dictadura de <strong>Pinochet<\/strong>, o en la Argentina del siglo pasado, se entera que est\u00e1 a punto de ser detenido: tiene pocos minutos, acaso una hora, para huir, \u00bfqu\u00e9 es lo primero que toma, qu\u00e9 es aquello que no puede dejar atr\u00e1s? \u00c9l, o ella, en cierta medida est\u00e1 sometido a una situaci\u00f3n similar a la de los <strong>personajes ficticios<\/strong> que mencion\u00e9 (\u00bfno es el exilio una especie de destrucci\u00f3n del mundo, de su mundo, tal y como lo conoce esa persona?) y se ve forzado a decidir, m\u00e1s con el sentimiento que con la raz\u00f3n. \u00bfQu\u00e9 cosas se lleva, cu\u00e1l es su kit de viaje? Los objetos que se lleve ser\u00e1n su mundo, acaso el cuerpo de los pensamientos y emociones que lleva en el cuerpo, en el pecho; el equipaje interno. Si uno se lleva una fotograf\u00eda es porque ayudar\u00e1 a reforzar los rostros que llevamos dentro, los rostros que no queremos olvidar. Lo mismo con los dem\u00e1s objetos.<br \/>\nEllos, los que no volver\u00e1n jam\u00e1s (hay testimonios de ciudadanos chilenos, por ejemplo, que murieron en Europa sin haber vuelto a o\u00edr o ver a su familia, o su casa) son los que debieran llevar hasta la polilla que cae de los muebles y, sin embargo, son los que menos llevan consigo. Este tipo de <strong>viajes<\/strong>, por desgracia cada vez m\u00e1s comunes, son una balanza, dura, para medir qu\u00e9 es aquello que consideramos vital. En la pel\u00edcula <em><strong>Left Luggage<\/strong><\/em>, de <strong>Jeroen Krabb\u00e9<\/strong>, un joven jud\u00edo guarda sus objetos m\u00e1s valiosos en un par de maletas que, sin embargo, se ve obligado a dejar (a enterrar, para ser m\u00e1s precisos) para no ser atrapado despu\u00e9s de que ha estallado la guerra. Un viol\u00edn, libros, una caja de m\u00fasica, la plater\u00eda de su familia (entre la que va el candelero de los jud\u00edos, su religi\u00f3n, s\u00edmbolo de ella). Llevaba ah\u00ed lo m\u00e1s preciado, <strong>s\u00edmbolos de su mundo<\/strong>. A\u00f1os despu\u00e9s, vive obsesionado con encontrar dichas valijas, como una manera de encontrarse a s\u00ed mismo, al joven que ya no es.<br \/>\nEl kit del viaje voluntario es diametralmente opuesto al del viaje forzado; el primero se piensa, y es para instalarse en el destino del viaje y estar c\u00f3modo; el segundo se siente, y es para no olvidar de d\u00f3nde se viene.<br \/>\n<iframe loading=\"lazy\" src=\"https:\/\/www.youtube.com\/embed\/qF5eP5nAUgA\" width=\"560\" height=\"315\" frameborder=\"0\" allowfullscreen=\"allowfullscreen\"><\/iframe><br \/>\n<strong>III<\/strong><br \/>\nExiste otro tipo de \u201c<strong>desalojo<\/strong>\u201d, digamos, y que no se produce por cuestiones pol\u00edticas o de ideolog\u00eda: los que son causados por fen\u00f3menos naturales. Los \u201cviajes\u201d provocados por la naturaleza (los <strong>desplazamientos<\/strong>, suena mejor) son cada vez m\u00e1s frecuentes en ciertas zonas y, por ello, las autoridades han recomendado la elaboraci\u00f3n de un kit b\u00e1sico para este tipo de viajes: documentos importantes, una radio, una l\u00e1mpara, bater\u00edas, comida enlatada, dinero y agua embotellada. Este kit b\u00e1sico contiene, si se quiere ver as\u00ed, la reminiscencia \u00faltima, indispensable, de qui\u00e9nes somos; en esto se parece a cualquier equipaje, que nos dibuja, que nos define; que nos delata. Actas de nacimiento, identificaciones oficiales y escrituras son el equipaje del que se va, pero pretende volver.<br \/>\nSe puede, en un escenario ideal, volver a empezar una vida como la que se ten\u00eda, siempre y cuando se tenga, precisamente, vida. Eso que contiene el kit de los damnificados es, por ponerlo en palabras f\u00e1ciles, la semilla de una vida futura, de un porvenir; rescoldo de la hoguera que se llevar\u00e1 la lluvia. Entonces podr\u00edamos decir que, a la usanza b\u00edblica, cuando se acerca el diluvio es necesario dejar atr\u00e1s todo, tal y como lo conoc\u00edamos, y llevar consigo s\u00f3lo la semilla, una promesa de un segundo florecimiento. As\u00ed como <strong>Eneas<\/strong> llevaba consigo toda <strong>Troya<\/strong> (si Eneas mor\u00eda, si \u00e9l y sus acompa\u00f1antes perec\u00edan, con ellos se extingu\u00eda toda Troya) as\u00ed los exiliados, los damnificados, llevan consigo su mundo; el destino del caracol.<br \/>\n<a class=\"no-eff img-link lightbox\" href=\"http:\/\/nofm-radio.com\/wp-content\/uploads\/2016\/02\/Iam.jpg\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"size-full wp-image-15817 aligncenter\" src=\"http:\/\/nofm-radio.com\/wp-content\/uploads\/2016\/02\/Iam.jpg\" alt=\"Iam\" width=\"640\" height=\"360\" \/><\/a><br \/>\n<strong>IV<\/strong><br \/>\n<strong>Edipo<\/strong>, al enterarse que sobre \u00e9l pend\u00eda un hado funesto, un destino poco amable, decidi\u00f3 abandonar su ciudad y a sus padres (a quienes cre\u00eda sus padres, a lo que cre\u00eda su ciudad) y logr\u00f3, as\u00ed, completar dicho destino. Lo que \u00e9l no sab\u00eda era que no importaba a d\u00f3nde fuera, el destino iba atado a \u00e9l; era, de alguna forma, su equipaje interno, innegable, en el viaje de la vida.<br \/>\nHay gente tambi\u00e9n que decide huir de cierto lugar por razones varias pero con una sola meta: el <strong>olvido<\/strong>. Conozco a varias personas (al menos de o\u00eddas las conozco, o de vista) que han huido para no enfrentar tal o cual situaci\u00f3n. Salen una madrugada, con los ladridos de los perros rasg\u00e1ndoles la sombra y el aliento congelado, con su equipaje \u2014su equipaje externo, que var\u00eda de persona a persona\u2014 y no regresan. Sin embargo, aquello de lo que hu\u00edan, lo que llevaban a\u00fan sin darse cuenta \u2014su <strong>equipaje interno<\/strong>, su kit invisible, innegable\u2014los acompa\u00f1a a cualquier lugar y a veces termina por trag\u00e1rselos, como los gusanos se devoran a los que ya no respiran.<br \/>\nPongo el caso de los <strong>migrantes<\/strong>, los que abandonan M\u00e9xico o alg\u00fan pa\u00eds de <strong>Centroam\u00e9rica<\/strong> para instalarse en Estados Unidos. Ellos, como Eneas, parecen llevar en s\u00ed la consigna de fundar una nueva ciudad, id\u00e9ntica a la que abandonaron o que les fue destruida, a ese lugar a donde llegar\u00e1n. A veces, no siempre, se reh\u00fasan a adoptar las costumbres del lugar a donde llegan, y hacen de esa nueva tierra una extensi\u00f3n de su ciudad; llevan, podr\u00edamos decir, su ciudad a cuestas, y s\u00f3lo la instalan, la esparcen, en su nuevo lugar. Como los circos.<br \/>\nLa fe como \u00fanico equipaje es, tambi\u00e9n, un t\u00f3pico com\u00fan en las creencias y mitolog\u00edas de ciertos pueblos. La fundaci\u00f3n de <strong>Tenochtitl\u00e1n<\/strong>, por ejemplo, fue un viaje en el que la fe, la creencia (un mandato superior) fungi\u00f3 como la pieza m\u00e1s importante del equipaje, del equipaje interno al menos.<br \/>\n<a class=\"no-eff img-link lightbox\" href=\"http:\/\/nofm-radio.com\/wp-content\/uploads\/2016\/02\/Immigrants-queuing-at-Ell-001.jpg\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"size-full wp-image-15820 aligncenter\" src=\"http:\/\/nofm-radio.com\/wp-content\/uploads\/2016\/02\/Immigrants-queuing-at-Ell-001.jpg\" alt=\"Immigrants-queuing-at-Ell-001\" width=\"620\" height=\"372\" \/><\/a><br \/>\n<strong>V<\/strong><br \/>\nSi hablamos de los kits de viaje que se tiene en vida, hablemos, entonces, del kit de viaje que se usa com\u00fanmente en el tr\u00e1nsito de la vida a la muerte, algo que muchos consideran un viaje. En<em><strong> Resurreccion sin vida<\/strong><\/em>, <strong>Jos\u00e9 Revueltas<\/strong> habla de la vida (de estar muerto en vida, mejor dicho) como un viaje, un transitar hacia la muerte; un peregrinaje que es m\u00e1s largo para algunos. \u201cLo amaba como a un ser desaparecido muchos siglos atr\u00e1s, alg\u00fan fara\u00f3n egipcio en cuya tumba hab\u00eda que depositar diariamente la ofrenda de los alimentos para ayudarlo a subsistir durante su inacabable tr\u00e1nsito a lo largo del reino de la muerte.\u201d, dice Revueltas. El equipaje, siempre, como parte indisoluble del viaje. No se concibe el viaje sin un kit, sin un m\u00ednimo paquete de cosas \u00fatiles.<br \/>\nUna parte important\u00edsima, vital (y que hab\u00eda olvidado mencionar) del viaje que pretende atravesar fronteras es el <strong>pasaporte<\/strong>. En mi caso, al no haber viajado jam\u00e1s a otro pa\u00eds, no es un objeto que me sea significativo. Sin embargo, para los que viajan constantemente es uno de los objetos primarios del viaje. Los antiguos griegos sab\u00edan ya, desde entonces, que es necesario un pasaporte para cualquier viaje significativo: para ellos el <strong>\u00f3bolo<\/strong> era el pasaporte final, \u00faltimo, en el viaje de la vida hacia la muerte.<br \/>\nY hablemos, por \u00faltimo, del equipaje primigenio: el <strong>cuerpo<\/strong>. Hay quienes creen que el cuerpo (as\u00ed, desnudo, fr\u00e1gil y resistente a su manera) es el equipaje para la traves\u00eda de la vida, mismo que al final dejamos olvidado en un hotel cualquiera, o en una fosa. Despu\u00e9s de todo, afirman algunos, la vida es s\u00f3lo un viaje, un tr\u00e1nsito, ya sea en un mundo post apocal\u00edptico, como el del juego, o meramente apocal\u00edptico, como el actual.<\/p>\n","protected":false},"template":"","meta":{"_id_youtube":"","_id_vimeo":"","_podcasts_duration":"","_podcasts_url":"","_podcasts_show":"","_prog_horario_dias":"","_prog_hora":"","_prog_duration":""},"class_list":["post-15816","archivo","type-archivo","status-publish","hentry"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/nofm-radio.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/archivo\/15816","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/nofm-radio.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/archivo"}],"about":[{"href":"https:\/\/nofm-radio.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/types\/archivo"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/nofm-radio.com\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fmedia&parent=15816"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}