{"id":16884,"date":"2016-04-07T10:00:01","date_gmt":"2016-04-07T15:00:01","guid":{"rendered":"http:\/\/nofm-radio.com\/?p=16884"},"modified":"2016-04-07T10:00:01","modified_gmt":"2016-04-07T15:00:01","slug":"soundandvision-el-milusos-2-las-fronteras-son-y-estan","status":"publish","type":"archivo","link":"https:\/\/nofm-radio.com\/?archivo=soundandvision-el-milusos-2-las-fronteras-son-y-estan","title":{"rendered":"#SoundAndVision. El Mil usos 2: las fronteras son y est\u00e1n"},"content":{"rendered":"<p>Por <strong>Aldo Rosales<\/strong><br \/>\n<a href=\"https:\/\/twitter.com\/AldoRosalesV\">@AldoRosalesV<\/a><\/p>\n<p style=\"text-align: right;\"><em>El hombre que ignora a qu\u00e9 temperatura, con qu\u00e9 suficiencia acaba un algo<br \/>\ny empieza otro algo; que ignora desde qu\u00e9 matiz el blanco es blanco y hasta d\u00f3nde [\u2026]<br \/>\nno alcanzar\u00e1, no puede alcanzar a saber, hasta qu\u00e9 grado de verdad un hecho<br \/>\ncalificado de criminal es criminal.<\/em><\/p>\n<p style=\"text-align: right;\">Muro Noroeste, <em>C\u00e9sar Vallejo<\/em><\/p>\n<p>&nbsp;<br \/>\nEn la pel\u00edcula de los 80\u00a0<strong><em>El mil usos 2<\/em><\/strong>, protagonizada por <strong>H\u00e9ctor Su\u00e1rez<\/strong>, Tr\u00e1nsito, el personaje principal, pregunta a un hombre, casi al final del filme \u201c\u00bfaqu\u00ed ya es M\u00e9xico?, \u00bfac\u00e1 es Estados Unidos?\u201d, mientras est\u00e1 parado sobre el puente que divide ambos pa\u00edses. Cuando queda aclarada su duda, luego de preguntar lo mismo dos o tres veces, grita \u2014hacia Estados Unidos\u2014 la mentada m\u00e1s fuerte que recuerdo haber o\u00eddo en una pel\u00edcula: el <strong>sue\u00f1o americano<\/strong> roto; Odiseo que regresa a su \u00cdtaca de nopaleras. Y lo grita desde M\u00e9xico; un paso m\u00e1s, o dos, a la izquierda, y lo hubiera gritado desde <strong>Estados Unidos<\/strong>. Al personaje que le pregunta d\u00f3nde empieza un pa\u00eds y acaba otro, tal vez le pareci\u00f3 rara la insistencia, pero era una duda leg\u00edtima; es m\u00e1s, yo lo hubiera preguntado otras tres veces, porque con las <strong>fronteras<\/strong> no se sabe bien, parecen cobrar vida por la noche: cuando uno despierta, ya est\u00e1n m\u00e1s cerca de lo que estaban el d\u00eda anterior. Y entonces surge la pregunta (o se acerca, porque ya rondaba desde hace d\u00edas) \u00bfd\u00f3nde una cosa deja de ser esa cosa y empieza a ser otra?<br \/>\n<iframe loading=\"lazy\" src=\"https:\/\/www.youtube.com\/embed\/TXkxfZ9kbZ0\" width=\"560\" height=\"315\" frameborder=\"0\" allowfullscreen=\"allowfullscreen\"><\/iframe><br \/>\nComencemos con las fronteras m\u00e1s inmediatas que tenemos, que existen mucho antes que nosotros: la luz y la oscuridad. En t\u00e9rminos sencillos, s\u00f3lo tenemos dos grandes porciones para medir los d\u00edas: hay luz o no la hay: es de d\u00eda o es de noche. Pero entonces se invent\u00f3 el <strong>tiempo<\/strong> (o exist\u00eda ya, pero comenz\u00f3 la medici\u00f3n del mismo) y subdividimos los momentos de luz en d\u00eda y tarde; para la oscuridad, hay noche y madrugada. Sin tener un reloj a mano, \u00bfc\u00f3mo podr\u00edamos saber que acab\u00f3 la noche y comenz\u00f3 la madrugada? Con el d\u00eda es m\u00e1s sencillo: la posici\u00f3n del sol, el segundero original, nos puede decir la diferencia, pero la oscuridad tiene fronteras menos claras. Llega el atardecer, se dibuja una delgada cicatriz de cobre en el<strong> horizonte<\/strong> (otra frontera) y sabemos que el d\u00eda termin\u00f3. Nadie, o casi nadie, muere por no saber cu\u00e1ndo empieza la madrugada y acaba la noche.<br \/>\nLas <strong>fronteras de los derechos<\/strong> son tema aparte, y debido a ellas ha muerto un mont\u00f3n de gente (\u00bfcu\u00e1nto es un mont\u00f3n?, \u00bfdiez, veinte personas? \u00bfAplicar\u00e1 en este caso la regla de \u201cdos son multitud\u201d?, \u00bfcu\u00e1ndo un mont\u00f3n es un mont\u00f3n y no otra cosa?). Porque los que dicen \u201ctu derecho termina donde empieza el m\u00edo\u201d no s\u00e9 si diferencien con exactitud d\u00f3nde acaba el suyo y empieza el del vecino. No existe, hasta d\u00f3nde s\u00e9, una autoridad catastral en lo que se refiere a derechos y convivencia, algo o alguien que diga \u201csu derecho a fumar, se\u00f1or Gonz\u00e1lez, colinda al norte con el derecho de la se\u00f1ora Zavala a cuidarse durante el embarazo; al sur, con el derecho del se\u00f1or Mart\u00ednez a que su ropa no huela a cigarro\u201d y as\u00ed por el estilo. Nos dieron derechos, pero nos los dieron sin medidas. Los derechos que nos han dado est\u00e1n all\u00e1 arriba, estuvo a punto de escribir <strong>Rulfo<\/strong> para el cuento que abre su <em><strong>Llano en llamas<\/strong><\/em>, pero no quiso meterse en problemas. Prefiri\u00f3 hablar sobre la tierra, y los l\u00edmites que marcamos en ella. Marcar l\u00edmites, fronteras, en algo que tiene cuerpo, es, hasta cierto punto, tangible. Pero, \u00bfqu\u00e9 pasa con las fronteras de lo que no tiene cuerpo?<br \/>\n<a class=\"no-eff img-link lightbox\" href=\"http:\/\/nofm-radio.com\/wp-content\/uploads\/2016\/04\/Fronteras1.jpg\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"alignleft wp-image-16887\" src=\"http:\/\/nofm-radio.com\/wp-content\/uploads\/2016\/04\/Fronteras1.jpg\" alt=\"Fronteras1\" width=\"300\" height=\"457\" \/><\/a>\u00a0Hablemos, entonces, de las fronteras que han de trazarse en lo intangible: el <strong>vac\u00edo<\/strong>. <strong>Tren suburbano<\/strong>, 9:30 de la noche, estaci\u00f3n <strong>Buenavista<\/strong> con destino a <strong>Cuautitl\u00e1n<\/strong>; el aire huele a Channel #9 (que resulta de mezclar el #4 con el #5 y un poco de sudor) y a restos de comida, digerida y sin digerir. El vag\u00f3n se llena, cada vez m\u00e1s. Las mujeres, tan arregladas por la ma\u00f1ana, tan limpias y correctas, ahora luchan por un asiento (la delgada l\u00ednea entre lucir glamorosa y no lucir, tambi\u00e9n tambalea) y los hombres tambi\u00e9n est\u00e1n en la frontera entre ser caballerosos y ceder el asiento, o no cederlo; ceder o no ceder, he ah\u00ed el dilema. Cada asiento es una frontera bien definida, pero \u00bfqu\u00e9 pasa con los que viajan de pie? \u00bfC\u00f3mo saber d\u00f3nde acaba y d\u00f3nde empieza un lugar cuando \u00e9ste no est\u00e1 trazado con algo, o en algo, material? Los asientos est\u00e1n ya todos ocupados, pero el vag\u00f3n se llena m\u00e1s y m\u00e1s: es inevitable empujar a alguien y que te empujen; son inevitables, de igual forma, las miradas hostiles, las quejas, los pensamientos de que nuestra frontera individual, nuestro pedacito de vac\u00edo, est\u00e1 siendo violentado. El tren avanza y la frontera entre DF y <strong>Estado de M\u00e9xico<\/strong> es traspuesta, aunque no se sienta (\u00bfsienta, sentarse? \u00bfQui\u00e9n dijo sentarse?). El tren es veloz, afortunadamente, y el recorrido se hace corto.<br \/>\nVeloz, \u00bfqu\u00e9 es veloz? \u00bfCu\u00e1ndo se sabe que alguien o algo es veloz y cu\u00e1ndo se sabe cuando no lo es? Hace poco, un par de semanas, se modific\u00f3 el<strong> reglamento de tr\u00e1nsito<\/strong> del DF. Ahora el l\u00edmite de velocidad, es decir, la frontera entre ir a exceso y no ir a <strong>exceso de velocidad<\/strong>, ha cambiado. La frontera se ha movido, se aburri\u00f3 de dormir en el 90 y se mud\u00f3 al 80, pero no es de sorprender, ya dijimos que las fronteras tienen patas, y a veces pelos como alambre de p\u00faas; seres horribles, volubles. Y entonces se piensa en la diferencia entre <strong>legal<\/strong> y justo, t\u00e9rminos separados por una frontera delgadita, a veces invisible, como la existente entre el nervio y la carne en un bistec. Ya lo dijo <strong>C\u00e9sar Vallejo<\/strong>: La justicia no es funci\u00f3n humana. No puede serlo. La justicia opera t\u00e1citamente, m\u00e1s adentro de todos los adentros, de los tribunales y de las prisiones [\u2026] La justicia, pues, no se ejerce, no puede ejercerse por los hombres, ni a los ojos de los hombres.<br \/>\nTocante al tema de la velocidad, y al del car\u00e1cter de delincuente, hace un par de semanas le hice una pregunta a un amigo que es ingeniero mec\u00e1nico, y muy aficionado a la f\u00edsica:<br \/>\nYo: Oye, \u00bfes lo mismo desacelerar y frenar?<br \/>\n\u00c9l: No, bueno s\u00ed. Algunos libros lo manejan como lo mismo, pero otros no.<br \/>\nYo: \u00bfY cu\u00e1l es la diferencia?<br \/>\n\u00c9l: Frenar es aplicar una fuerza contraria a la que impulsa al objeto; desacelerar es simplemente dejar de aplicar la fuerza que impulsa al objeto. Te digo, a veces lo manejan como lo mismo, porque de cierta forma el aire y la fricci\u00f3n siempre te van frenando.<br \/>\nYo: Ahh, \u00f3rale.<br \/>\n\u00c9l: Oye, \u00bfcu\u00e1ndo me vas a pagar?<br \/>\nYo: Luego.<br \/>\n\u00c9l: \u00bfCu\u00e1ndo es luego? Pinche abusivo.<br \/>\nYo: \u00bfAbusivo? Si no tiene tanto que me prestaste.<br \/>\nY pudimos haber discutido sobre la delgada l\u00ednea entre ser abusivo y no serlo, pero por <strong>WhatsApp<\/strong> no se puede. \u00bfD\u00f3nde comienza a ser abusivo alguien, respecto a temas de dinero? No se sabe, es algo que var\u00eda; una frontera de criterios. Conozco gente que te llama abusivo por un retraso de un d\u00eda; otros, con paciencia de santo, no te llamar\u00edan as\u00ed hasta que cruces la frontera de los 12 meses de deuda. La frontera que separa a los abusivos de los no abusivos es escurridiza, pero todos, de una forma u otra, la trazamos. No en balde el dicho de \u201cte est\u00e1s pasando\u201d al que, a veces, se le agrega la palabra \u201cde\u201d y el adjetivo de nuestra preferencia. Otra vez, una frontera, un l\u00edmite que trazamos: hasta aqu\u00ed puedes llegar, no m\u00e1s. Allende este punto, eres un invasor, y como tal deber\u00e1s ser castigado.<br \/>\n<a class=\"no-eff img-link lightbox\" href=\"http:\/\/nofm-radio.com\/wp-content\/uploads\/2016\/04\/Fronteras2.jpeg\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"aligncenter wp-image-16888\" src=\"http:\/\/nofm-radio.com\/wp-content\/uploads\/2016\/04\/Fronteras2.jpeg\" alt=\"Fronteras2\" width=\"500\" height=\"319\" \/><\/a><br \/>\nAbusivo. Abusador: palabras no tan lejanas en cuanto a golpe de o\u00eddo se refiere, pero en t\u00e9rminos de significado la distancia es enorme. La segunda, por ejemplo, tiene una carga m\u00e1s fuerte que la primera; en ocasiones se acompa\u00f1a del sufijo \u201c<strong>de menores<\/strong>\u201d, lo que alude a alguien que pas\u00f3 la frontera de lo legal y sostuvo una relaci\u00f3n sexual con un menor de edad. Son comunes los casos de hombres (y mujeres, en menor medida) que fueron a dar a la c\u00e1rcel por dicho delito, aunque la persona con la que yacieron estuviera a un paso de cruzar la frontera que separa a los menores de los mayores de edad. Una persona de 17 a\u00f1os, con 11 meses y 27 d\u00edas, a\u00fan es un menor de edad. La ley puede no ser justa, o clara, pero es la ley; una frontera que separa a los que delinquen de los que no. Existen tambi\u00e9n las otras fronteras, m\u00e1s biol\u00f3gicas todas ellas, que separan a los seres \u2013hombres o mujeres- maduros de los no maduros; a los aptos para la reproducci\u00f3n de los que no lo est\u00e1n, aunque claro, \u00e9stas comienzan, casi siempre, antes de la frontera de los 18 a\u00f1os que ha marcado la ley en este pa\u00eds. La moral, entonces, es otra frontera maleable, que cambia cada cierto tiempo y nunca se est\u00e1 quieta.<br \/>\nHablando de <strong>huecos legales<\/strong>, tambi\u00e9n es caso com\u00fan el de las llamadas \u201czonas oscuras\u201d donde las leyes no son del todo claras y pueden moverse un poco a la izquierda o un poco a la derecha, seg\u00fan sople el viento (aunque est\u00e1 comprobado que los billetes de mayor denominaci\u00f3n, en cantidades fuertes, producen, al ser agitados, vientos de hasta 100 nudos por milla). Lugares donde la luz no llega del todo, y entonces la ambig\u00fcedad, enemiga natural de las fronteras, anida. Cosas que no son ilegales, pero tampoco son legales; perogrulladas y tecnicismos que entretejen una <strong>red de ambivalencias<\/strong>. En estos casos, debe ser una autoridad, un juez en cualquiera de sus presentaciones (r\u00e9feri, juez de la suprema corte, oficial de polic\u00eda, \u00e1rbitro, mam\u00e1, prefecto, etc.) el que dirima las cosas turbias; como el amp\u00e1yer del b\u00e9isbol revisa y limpia cuidadosamente el diamante, para dejar bien claras las fronteras del juego y evitar confusiones, as\u00ed la figura de autoridad retira el polvo de la ambig\u00fcedad que se ha posado sobre las leyes, para que sus contornos, sus fronteras, se aprecien correctamente.<br \/>\n<a class=\"no-eff img-link lightbox\" href=\"http:\/\/nofm-radio.com\/wp-content\/uploads\/2016\/04\/Fronteras3.jpg\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"aligncenter wp-image-16889\" src=\"http:\/\/nofm-radio.com\/wp-content\/uploads\/2016\/04\/Fronteras3.jpg\" alt=\"Fronteras3\" width=\"500\" height=\"375\" \/><\/a><br \/>\nEl papel de las fronteras, en los deportes de casi toda \u00edndole, no es menor. En el f\u00fatbol soccer, por ejemplo, hay un sinf\u00edn de ellas: las visibles, que se\u00f1alan d\u00f3nde termina el campo y d\u00f3nde comienza el \u00e1rea chica o el \u00e1rea grande, o las invisibles, como la trazada imaginariamente para identificar el fuera de lugar. Lo mismo en deportes como el basquetbol, el tenis o la nataci\u00f3n (estos dos \u00faltimos, adem\u00e1s, tienen la frontera del dinero, porque la mayor parte del tiempo no son accesibles a las clases m\u00e1s bajas); lo mismo con los deportes de contacto: los golpes por debajo del cintur\u00f3n \u2014frontera\u2014 en box, est\u00e1n prohibidos (y por ello algunos boxeadores se suben el calzoncillo pr\u00e1cticamente hasta las axilas, con el consabido riesgo de parecerse a <strong>Mickey Mouse<\/strong>; no est\u00e1 prohibido, aunque tampoco es legal) y en lucha ol\u00edmpica, as\u00ed como en sumo, pierde quien es arrojado fuera de los l\u00edmites del \u00e1rea de combate. No podr\u00edamos entendernos sin fronteras, parecemos seres que llevan la jaula por dentro de la carne, al contrario de las aves. La guerra, en casi todas sus variantes (como lo son los deportes de contacto, guerras bellas, casi inofensivas, donde la muerte no es parte de la ecuaci\u00f3n) hallan su origen en alguna de las aristas de las palabras frontera y l\u00edmite; nosotros y ellos.<br \/>\nAunque he descrito a las <strong>fronteras<\/strong>, mayormente, como una herramienta de exclusi\u00f3n, tambi\u00e9n pueden ser usadas en forma, digamos antinatural , suponiendo que haya naturalidad en excluir. No son pocos los casos de aqu\u00e9llos que han resignificado sus fronteras y las han <strong>intervenido<\/strong> o expropiado, en el sentido m\u00e1s amplio de la palabra. Pongamos como ejemplo los murales realizados en las l\u00e1minas que separan <strong>Estados Unidos<\/strong> de M\u00e9xico o, en menor medida, la invenci\u00f3n del deporte front\u00f3n, que se le atribuye a los internos de las c\u00e1rceles: un muro, destinado a aislarlos, separarlos, se convirti\u00f3 en elemento indispensable para su esparcimiento. O los grupos marginados dentro de una sociedad, que terminan por trazar sus propias fronteras \u2014una discriminaci\u00f3n del discriminado; ejercer, como dice <strong>Foucalt<\/strong>, poder desde la opresi\u00f3n\u2014 en ocasiones por medio de barreras ling\u00fc\u00edsticas: la creaci\u00f3n de un dialecto que deja, por antonomasia, afuera a quien no lo domina. Cuando ni\u00f1o, algunos de mis compa\u00f1eros hablaban el dialecto de la \u201cF\u201d, donde colocaban el fonema \u201cefe\u201d en medio de cada s\u00edlaba; quien no lo entend\u00eda quedaba fuera, no entend\u00eda el mensaje: era extranjero. Pienso, tambi\u00e9n, en el caso del primo de un amigo cercano, que labora como celador en una prisi\u00f3n en las orillas de <strong>Oaxaca<\/strong>, que nos contaba que los presos, en ocasiones, ni siquiera hablan espa\u00f1ol, o lo hablan como segunda lengua, y entonces su primera lengua, desconocida para los celadores, la usaban para comunicarse entre ellos; una frontera ling\u00fc\u00edstica que deja fuera a quien no conozca el idioma; extranjeros. Despu\u00e9s de todo, las fronteras son delgadas cuando se trata del lenguaje: tr\u00e1nsito, transito y transit\u00f3, palabras que se escriben exactamente igual, var\u00edan enormemente seg\u00fan d\u00f3nde se coloque el acento, una peque\u00f1a frontera de tinta. \u201cLa perdida de tu hermana\u201d no es igual a \u201cLa p\u00e9rdida de tu hermana\u201d, aunque s\u00f3lo separe a ambas frases un simple acento, frontera casi invisible.<br \/>\n<a class=\"no-eff img-link lightbox\" href=\"http:\/\/nofm-radio.com\/wp-content\/uploads\/2016\/04\/Fronteras5.jpg\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"aligncenter wp-image-16891\" src=\"http:\/\/nofm-radio.com\/wp-content\/uploads\/2016\/04\/Fronteras5.jpg\" alt=\"Fronteras5\" width=\"500\" height=\"274\" \/><\/a><br \/>\nSi las fronteras son animales \u2014se me antojan m\u00e1s cercanas a los perros, que ser\u00e1n salvajes o d\u00f3ciles, \u00fatiles, seg\u00fan la forma que las criemos o creemos\u2014 hablemos entonces de aqu\u00e9llas que se entienden como <strong>protecci\u00f3n<\/strong>. Algunos antrop\u00f3logos se explican el miedo a la oscuridad, tan presente en algunos de nosotros, como la reminiscencia de nuestro antepasado, el <em><strong>homo habilis<\/strong><\/em>, que todav\u00eda era presa; el hombre que a\u00fan ten\u00eda depredadores (a\u00f1os, miles de a\u00f1os, despu\u00e9s de iniciada la evoluci\u00f3n, una vez traspuesta la frontera original: el agua). Las fronteras de la oscuridad, si eran traspuestas, conllevaban el riesgo de morir a manos \u2013garras- de alg\u00fan animal salvaje. En <strong>La m\u00e1scara de la muerte roja<\/strong>, Edgar Allan Poe relata la construcci\u00f3n de una enorme fortaleza, amurallada, para dejar afuera la peste que azotaba la regi\u00f3n (claro est\u00e1 que el protagonista, al ser un pr\u00edncipe con tintes de tirano, dej\u00f3 fuera a todos los pobres). Las murallas que se construyen en las costas de pa\u00edses azotados por tsunamis son, por decirlo as\u00ed, una frontera que deja afuera al mar, cuando \u00e9ste quiere pasar la l\u00ednea de la playa, el muro exterior de su prisi\u00f3n de arena y piedrecillas. No es esto, en modo alguno, una apolog\u00eda a la xenofobia de muchas naciones actuales, que usan las fronteras como escudo, como arma contra los \u201cotros\u201d (el tono de piel, la religi\u00f3n, el lenguaje, tambi\u00e9n como fronteras que marcan un ellos y un nosotros).<br \/>\n<a class=\"no-eff img-link lightbox\" href=\"http:\/\/nofm-radio.com\/wp-content\/uploads\/2016\/04\/Fronteras6.jpg\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"size-full wp-image-16892 aligncenter\" src=\"http:\/\/nofm-radio.com\/wp-content\/uploads\/2016\/04\/Fronteras6.jpg\" alt=\".\" width=\"600\" height=\"402\" \/><\/a><br \/>\nLas fronteras, entonces, est\u00e1n presentes siempre y, echando mano del verbo en ingl\u00e9s to be, en el que la frontera entre ser y estar es tan delgada, las fronteras son; son y est\u00e1n. Nos hacen ser y nos hacen estar, de un lado o del otro (o en medio, aunque no convenga mucho a veces, o sea lo m\u00e1s conveniente en otras); siempre, en alg\u00fan punto de esta tierra, de esta vida, seremos, para alguien, los otros, los <strong>extranjeros<\/strong>; los del otro lado. Aunque cuando se trata de lo humano, donde las fronteras son tan poco claras, me parece que el cuidado deber\u00eda ser extremo, pues como dijimos, a veces se pronuncia, casi como si fuera un mantra \u201ctu derecho termina donde empieza el m\u00edo\u201d pero, en las cosas sin cuerpo, como el aire, las creencias o las ideas, \u00bfc\u00f3mo se traza una frontera? S\u00f3lo se me ocurre una respuesta: di\u00e1logo (parecido, que no igual, a dialogo y dialog\u00f3). Las palabras, a veces, parecen ser la \u00fanica forma de establecer fronteras satisfactorias para todas las partes involucradas en un estira y afloja de l\u00edneas divisorias. Despu\u00e9s de todo, m\u00e1s all\u00e1 de la palabra yo, todo el mundo es de todos, o no es de nadie.<br \/>\n(Y como la l\u00ednea entre vida y muerte parece ser la m\u00e1s inestable, mi m\u00e1s sentido p\u00e9same por el sol de la ma\u00f1ana).<\/p>\n","protected":false},"template":"","meta":{"_id_youtube":"","_id_vimeo":"","_podcasts_duration":"","_podcasts_url":"","_podcasts_show":"","_prog_horario_dias":"","_prog_hora":"","_prog_duration":""},"class_list":["post-16884","archivo","type-archivo","status-publish","hentry"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/nofm-radio.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/archivo\/16884","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/nofm-radio.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/archivo"}],"about":[{"href":"https:\/\/nofm-radio.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/types\/archivo"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/nofm-radio.com\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fmedia&parent=16884"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}