{"id":17327,"date":"2016-04-28T10:00:56","date_gmt":"2016-04-28T15:00:56","guid":{"rendered":"http:\/\/nofm-radio.com\/?p=17327"},"modified":"2016-04-28T10:00:56","modified_gmt":"2016-04-28T15:00:56","slug":"soundandvision-el-dulce-porvenir-la-vida-se-esta-quedando-atras","status":"publish","type":"archivo","link":"https:\/\/nofm-radio.com\/?archivo=soundandvision-el-dulce-porvenir-la-vida-se-esta-quedando-atras","title":{"rendered":"#SoundAndVision. El dulce porvenir: La vida se est\u00e1 quedando atr\u00e1s"},"content":{"rendered":"<p>Por<strong> Aldo Rosales<\/strong><br \/>\n<a href=\"https:\/\/twitter.com\/AldoRosalesV\" target=\"_blank\" rel=\"noopener noreferrer\">@AldoRosalesV<\/a><\/p>\n<p style=\"text-align: right;\"><em>Ocurre en cualquier noche. En cualquier noche del mundo,<br \/>\npues siempre, toda la vida, hay un ni\u00f1o eterno, un ni\u00f1o<br \/>\nsecreto que habla con el llanto y qui\u00e9n sabe qu\u00e9 dice.<\/em><br \/>\nJos\u00e9 Revueltas, Preferencias.<\/p>\n<p style=\"text-align: right;\"><em>Y mi voz que madura<br \/>\nY mi voz quemadura<br \/>\nY mi bosque madura<br \/>\nY mi voz quema dura<\/em><br \/>\nXavier Villaurrutia, Nocturno en que nada se oye<\/p>\n<p>La<strong> neotenia<\/strong> se define como la capacidad que presentan algunos seres vivos de adquirir la <strong>madurez<\/strong> (sexual) a\u00fan en su etapa no adulta: infancia o juventud. La vida, la naturaleza, orilla a seres a\u00fan no del todo desarrollados a adentrarse a la madurez: a la <strong>reproducci\u00f3n<\/strong>. Naces, creces, te reproduces y mueres, reza una afirmaci\u00f3n simplista sobre la vida. Entonces la neotenia pareciera ser, si as\u00ed se quiere considerar, una alteraci\u00f3n del orden natural (al menos del orden conocido, concebido como \u201cnormal\u201d) de las cosas. Una maduraci\u00f3n a la fuerza.<br \/>\nUna maduraci\u00f3n a la fuerza, \u00bfes esto posible?, \u00bfqu\u00e9 es aquello que nos puede hacer madurar antes de tiempo? \u00bfEs tan terrible como suena?<\/p>\n<p style=\"text-align: center;\"><strong>I<\/strong><\/p>\n<p>Todo n\u00famero, todo dato duro, al ser antropomorfizado, al coloc\u00e1rsele nombre y rostro, suena, en verdad, atroz. Pensemos, por ejemplo, en <em><strong>Las tortugas pueden volar<\/strong><\/em>, de<strong> Bahman Ghobadi<\/strong>. Hay una t\u00f3nica en la pel\u00edcula: la<strong> infancia<\/strong> no es, no est\u00e1, a pesar de que los protagonistas son ni\u00f1os. Parece ser un filme, en concordancia con lo establecido al principio: neot\u00e9nico, ya que hay una aceleraci\u00f3n del proceso de maduraci\u00f3n (en todas las aristas de la palabra) en ellos. Nacen, crecen, se reproducen y mueren, todo en un lapso brev\u00edsimo (valga el pleonasmo) que nos hace pensar que la vida no deja partir a nadie (o en todo caso, que la muerte no recibe a nadie) sin que haya pasado por estas cuatro fases, sin importar edad o condici\u00f3n social. Que no se puede morir sin haber madurado, simplemente no, parece el mensaje.<br \/>\nNo hay infancia en esos ni\u00f1os, ya no: desapareci\u00f3 bajo la madurez; han visto a la cara a la guerra, a la muerte, a la sexualidad (la reproducci\u00f3n, a la que se les avent\u00f3 de golpe). \u00bfInfancia y madurez son, entonces, polos opuestos?<br \/>\nLa <strong>guerra<\/strong> como caldo de cultivo de adultos, como catalizador de la neotenia, creadora de seres ya sin inocencia: <em><strong>La infancia de Iv\u00e1n<\/strong><\/em>, de <strong>Andrei Tarkovsky<\/strong>, presenta una tem\u00e1tica similar.<br \/>\n<iframe loading=\"lazy\" src=\"https:\/\/www.youtube.com\/embed\/eP2jXYWeOp4\" width=\"420\" height=\"315\" frameborder=\"0\" allowfullscreen=\"allowfullscreen\"><\/iframe><\/p>\n<p style=\"text-align: center;\"><strong>II<\/strong><\/p>\n<p>Un autob\u00fas lleno de ni\u00f1os (que se dirig\u00edan a la escuela) se desbarranca en un peque\u00f1o poblado de Canad\u00e1. Todos, excepto una ni\u00f1a, que queda paral\u00edtica despu\u00e9s del accidente, fallecen. \u00c9ste es el punto de partida de <em><strong>El dulce porvenir<\/strong><\/em> (<em>The sweet hereafter<\/em>) de <strong>Atom Egoyan<\/strong>, pel\u00edcula que explora, como otras de sus cintas, el papel de la infancia (acaso la inocencia) en los humanos. Despu\u00e9s del accidente, despu\u00e9s de la p\u00e9rdida de los ni\u00f1os, el pueblo envilece de golpe: se hace un poblado exhausto, viejo, y los rencores y miedos, las viejas rencillas entre los pobladores, resurgen y se hacen m\u00e1s grandes.<br \/>\nEs obvia (incluso en el filme se muestra) la intertextualidad entre la historia que se nos narra y <em><strong>El flautista de Hammelin<\/strong><\/em>. Algo (la muerte, un flautista) se lleva a los ni\u00f1os y queda un pueblo s\u00f3lo de adultos. Como dije con anterioridad, queda un pueblo viejo, solitario en ocasiones, donde la comunicaci\u00f3n es escasa y de p\u00e9sima calidad. Cuando a un cuerpo (un cuerpo social, digamos) se le extrae de golpe la infancia, la inocencia, es decir, se acelera la llegada de la madurez, todo lo que queda es <strong>rencor<\/strong>.<br \/>\nLos personajes de Egoyan casi siempre son adultos con una relaci\u00f3n tortuosa, por\u00a0momentos obsesiva, con su pasado o, espec\u00edficamente, con la infancia, acaso la suya. En <em><strong>El filo de la inocencia<\/strong><\/em> (<em>Felicia\u00b4s journey<\/em>) se nos presenta a un hombre que no sabe lidiar con los recuerdos de su infancia ni con la relaci\u00f3n que llev\u00f3 con su madre. En <em><strong>Ex\u00f3tica<\/strong><\/em> nos habla de un hombre atormentado por la p\u00e9rdida de su hija, y halla alivio en encuentros sexuales con una mujer joven: casi una ni\u00f1a, se podr\u00eda decir. Hay un s\u00edmbolo claro, adem\u00e1s, en <em>Ex\u00f3tica<\/em>: un hombre, otro de los personajes, trafica con huevos de especies ex\u00f3ticas y\/o en peligro de extinci\u00f3n. Para Egoyan, la clave de entendernos como adultos yace en la infancia, en la inocencia, y en la transgresi\u00f3n de \u00e9sta.<br \/>\nEl abandono de la infancia, con rumbo a la etapa adulta, al menos en lo tocante a lo fisiol\u00f3gico, se hace navegando en un <strong>mar de fluidos<\/strong>. En los humanos, esta transici\u00f3n se puede observar por medio de cambios f\u00edsicos: crecen las caderas en las mujeres, tambi\u00e9n las gl\u00e1ndulas mamarias; en los hombres se ensanchan los hombros y la voz se modifica. Pero un cambio m\u00e1s definitorio, al menos en el terreno de lo simb\u00f3lico, tiene que ver con fluidos corporales: la primera menstruaci\u00f3n y la primera <strong>poluci\u00f3n<\/strong>, respectivamente. \u00bfAs\u00ed es como se desecha el residuo de la infancia? Todo lo que lleva vida es salado (venimos del mar, en todo caso: sal fuimos y en sal nos convertiremos); la sexualidad parece ser la puerta de entrada hacia la madurez, lo que sea que esto signifique. Pero una cosa es clara en cuanto a su significado: ya no es la infancia.<br \/>\n<iframe loading=\"lazy\" src=\"https:\/\/www.youtube.com\/embed\/upeFO4qwfXM\" width=\"560\" height=\"315\" frameborder=\"0\" allowfullscreen=\"allowfullscreen\"><\/iframe><\/p>\n<p style=\"text-align: center;\"><strong>III<\/strong><\/p>\n<p>Otro de los temas que me vienen a la mente cuando se habla de \u201cmaduraci\u00f3n a la fuerza\u201d es el laboral. El <strong>trabajo<\/strong>, la remuneraci\u00f3n por una actividad, normalmente asociado con la vida adulta, cobra un cariz oscuro, alarmante, cuando se asocia con los ni\u00f1os (o acaso ya no nos alarma, lo que es, parad\u00f3jicamente, a\u00fan m\u00e1s alarmante). No es del todo extra\u00f1o, sobre todo en pa\u00edses en v\u00edas de desarrollo (o en todo caso, en pa\u00edses en v\u00eda de destrucci\u00f3n, como el nuestro) observar a ni\u00f1os trabajando al lado de sus padres o hermanos mayores; en el peor de los escenarios lo har\u00e1n por su propia cuenta, inmersos en la ciudad, en sus medios de transporte, hundidos hasta el cuello en ruidos, en smog, en cosas rotas; ellos mismos rotos, con una infancia que, como espejo, al m\u00ednimo golpe se resquebraja, y nos deja ver m\u00faltiples im\u00e1genes, nunca la original.<br \/>\nHace poco, en un art\u00edculo de internet, le\u00ed una cita de <strong>F. Schiller<\/strong> que me parece adecuada a lo que planteo: \u201cEl humano es humano completo cuando juega\u201d: la entrada al mundo del adulto, esta vez no por la v\u00eda del sexo, sino por la v\u00eda de la responsabilidad.<br \/>\nEstamos, me parece, en ambos casos, ante una misma situaci\u00f3n: acelerar (forzar) el proceso de maduraci\u00f3n; arrojar al mundo, antes de tiempo, a alguien. Otra vez, la sal como veh\u00edculo de la madurez: el sudor, las l\u00e1grimas, la sangre de las manos llagadas por trabajar.<\/p>\n<p style=\"text-align: center;\"><strong>IV<\/strong><\/p>\n<p>Otra definici\u00f3n de infancia, seg\u00fan el diccionario, es \u201cla etapa primera de alguna cosa\u201d. Una maestra de la preparatoria nos cont\u00f3 que durante su viaje a Espa\u00f1a prob\u00f3 un platillo del cual nunca hab\u00eda escuchado: el lech\u00f3n. Se extrae al puerco del vientre de la madre, antes de que se produzca el parto, por m\u00e1s asqueroso que suene, dijo; aunque el resultado, remat\u00f3, es delicioso.<br \/>\nPienso, ahora que recuerdo aquella an\u00e9cdota, que al menos en lo tocante a la cocina se busca, casi siempre, una madurez de los ingredientes: \u00e9sa pi\u00f1a a\u00fan no es comestible: le falta; los pl\u00e1tanos a\u00fan est\u00e1n verdes, no te los comas; eso todav\u00eda est\u00e1 crudo. Sin embargo, y en relaci\u00f3n directa, y proporcionalmente opuesta, esta regla parece no aplicar en todo aquello que alguna vez estuvo vivo: lo que tiene que ver con<strong> carne<\/strong> es mejor si a\u00fan no ha madurado. Hay quienes dicen que la mejor carne es la que se obtiene de animales j\u00f3venes, que a\u00fan no alcanzan su proceso de maduraci\u00f3n. As\u00ed con el lech\u00f3n que nos comentaba la maestra: su val\u00eda, su delicia, consist\u00eda (o emanaba) de la falta de madurez de su carne. Era deliciosa por su ternura, nos platic\u00f3.<br \/>\n<iframe loading=\"lazy\" src=\"https:\/\/www.youtube.com\/embed\/w6TdqnXSLaM\" width=\"420\" height=\"315\" frameborder=\"0\" allowfullscreen=\"allowfullscreen\"><\/iframe><br \/>\n<strong>Ternura<\/strong>: un adjetivo que muchos relacionan con la ni\u00f1ez.<br \/>\n<strong>John Lee Anderson<\/strong>, en una de sus cr\u00f3nicas, narra su visita a un pa\u00eds de \u00c1frica donde la <strong>prostituci\u00f3n infantil<\/strong> es casi legal; la econom\u00eda local se sostiene, en gran parte, debido a ello. Narra su encuentro con un hombre que viaja cada a\u00f1o a ese lugar, y una de las palabras que usan para referirse a los ni\u00f1os es, precisamente, ese adjetivo: tiernos.<br \/>\nAs\u00ed como algunos guerreros de civilizaciones antiguas devoraban a sus enemigos ca\u00eddos para, seg\u00fan ellos, apropiarse de sus habilidades para el combate, as\u00ed quiz\u00e1s buscamos la ternura en la carne ajena, esa ternura que perdemos gradualmente y que nos negamos a dejar ir. El verdadero para\u00edso perdido: la <strong>infancia<\/strong>, o la concepci\u00f3n que tenemos de ella.<\/p>\n<p style=\"text-align: center;\"><strong>IV<\/strong><\/p>\n<p>Hasta ahora he hablado de las primeras etapas de los seres humanos y algunos animales (de su infancia) y de c\u00f3mo existen procesos, casi siempre externos, que orillan a madurar antes de tiempo. Sin embargo, existen otras situaciones donde hay que <strong>acelerar el proceso de maduraci\u00f3n<\/strong> o, en todo caso, usar las cosas antes de que est\u00e9n listas (maduras). Por ejemplo, las viviendas. Hay muchos casos en que es necesario habitar una casa antes de que siquiera est\u00e9 finalizada. Faltan los acabados, falta la luz, falta el drenaje, pero es imposible esperar m\u00e1s; entonces hay que usar lo que se tiene. No es una pr\u00e1ctica del todo ajena a la sociedad mexicana de las clases bajas.<br \/>\n\u00bfLa maduraci\u00f3n es, entonces, un lujo que ya no nos podemos dar? Parece, en ocasiones, que as\u00ed es: habitar la casa antes de que est\u00e9 lista; hacer que el o los hijos trabajen antes de crecer (madurar); hacer que el hermano mayor se encargue del menor, claro, porque el padre o la madre (o los dos, si es que los hay) est\u00e1n trabajando. Es una situaci\u00f3n cotidiana para algunos, y para otros no desconocida, pero que conlleva, necesariamente, un proceso de \u201c<strong>maduraci\u00f3n a la fuerza<\/strong>\u201d; hay que aprender, sobre la marcha, a ser responsable cuando a\u00fan, quiz\u00e1s, no es tiempo. Se inocula la semilla de la madurez en cuerpos y mentes a\u00fan fr\u00e1giles. Como una vacuna que nos prepara (o intenta prepararnos) contra la vida.<br \/>\nHace un par de a\u00f1os, seg\u00fan recuerdo, se comenz\u00f3 a aplicar, en M\u00e9xico, la vacuna contra el papiloma humano (para mujeres) y la vacuna contra la influenza AH1N1. Tiempo despu\u00e9s, aunque esto no fue del todo difundido, comenzaron a circular testimonios (sobre todo de boca en boca, o en<strong> redes sociales<\/strong>, donde es casi imposible refutar o confirmar algo por completo) sobre efectos secundarios de dichas vacunas. La raz\u00f3n: a\u00fan no estaban listas, pero era necesario probarlas. El proceso de investigaci\u00f3n para una vacuna, afirm\u00f3 un cient\u00edfico cuando lo entrevistaron, es de al menos 10 a\u00f1os, tiempo que no se cumpli\u00f3 con las citadas sustancias. Es decir, se aceler\u00f3 el proceso, se forz\u00f3 la maduraci\u00f3n, con fines inescrutables, acaso monetarios.<br \/>\nAlgo similar ocurr\u00eda, seg\u00fan algunos, con las<strong> pulquer\u00edas<\/strong> de mitades del siglo pasado: al no ser suficiente su producci\u00f3n para satisfacer la demanda, se ve\u00edan en la penosa necesidad de dar una peque\u00f1a ayuda a las bacterias que se encargan del proceso de fermentaci\u00f3n del aguamiel para convertirlo en pulque; el m\u00e9todo: verter un poco de excremento humano en los contenedores. Aunque hay quienes afirman que esto fue s\u00f3lo un mito usado por algunos para desacreditar dicha bebida, queda algo de manifiesto: los tiempos modernos exigen acelerar los procesos de maduraci\u00f3n de casi cualquier cosa, incluidos, claro, los seres humanos (s\u00ed, cosa: nos han cosificado y no nos damos cuenta). Los pollos enormes, gigantescos, a base de alimentos especiales y no del todo saludables. Las reses que crecen m\u00e1s r\u00e1pido debido a sustancias qu\u00edmicas de nombre impronunciable; frutas y vegetales que alcanzan proporciones monstruosas en la mitad del tiempo.<br \/>\nSomos una sociedad, una <strong>especie<\/strong>, quiz\u00e1s, que obliga a dejar la maduraci\u00f3n en el diccionario, a usar la vida aunque no est\u00e9 lista;<strong> Cronos<\/strong> devorando a sus hijos (crudos).<\/p>\n<p style=\"text-align: center;\"><strong>VI<\/strong><\/p>\n<p>Si a las <strong>sociedades modernas<\/strong>, parece, nos es forzoso adelantar la maduraci\u00f3n, tambi\u00e9n lo es el acelerar otros procesos de la cadena mencionada al principio (naces, creces, te reproduces y mueres). Hace unos meses, casi un a\u00f1o, mi hermano me hablaba de un documental que lo hab\u00eda sorprendido sobremanera:<em><strong> Obsolencia programada<\/strong><\/em>. Todos los aparatos electrodom\u00e9sticos, hasta los focos, me dijo, est\u00e1n hechos para descomponerse; tiene un reloj interno que les dice cu\u00e1ndo morir. Entonces estamos no s\u00f3lo frente al proceso de aceleraci\u00f3n de la madurez, sino de la muerte tambi\u00e9n. Otra vez, con fines monetarios.<br \/>\nLa vida no puede ser ya (no debe ser ya, pareciera) un proceso paulatino: ahora, parece, debe ser una sucesi\u00f3n, casi vertiginosa, de las etapas que mencion\u00e9: es forzoso nacer r\u00e1pido, madurar r\u00e1pido y, de preferencia, morir r\u00e1pido. \u00c9se parece ser el mensaje de estos tiempos, de estos \u201ctiempos modernos\u201d.<br \/>\nComo en <em><strong>Koyaanisqatsi<\/strong><\/em>, pel\u00edcula de <strong>Godfrey Reggio<\/strong>, todo hoy en d\u00eda parece avanzar a un ritmo fren\u00e9tico; y la vida se est\u00e1 quedando atr\u00e1s. Estamos, pareciera ser, fuera de balance. Somos un golpe de p\u00e1rpado, una ventisca que pasa y nadie recuerda despu\u00e9s de unos segundos.<br \/>\n<iframe loading=\"lazy\" src=\"https:\/\/www.youtube.com\/embed\/h30xIxtDzl8\" width=\"560\" height=\"315\" frameborder=\"0\" allowfullscreen=\"allowfullscreen\"><\/iframe><\/p>\n<p style=\"text-align: center;\"><strong>VII<\/strong><\/p>\n<p>La vida: aunque fuera de balance, comienza, en el caso de nosotros los humanos, con un periodo de <strong>gestaci\u00f3n<\/strong> que dura, idealmente, nueve meses (aunque, si mir\u00e1semos m\u00e1s atr\u00e1s, todo comienza con un \u00f3vulo maduro, y se puede mirar a\u00fan m\u00e1s atr\u00e1s, pero olvidemos eso por ahora). Sin embargo, el parto, en ocasiones, se adelanta (de forma natural o con la intervenci\u00f3n de terceros) y es necesario, en algunos casos, hacer uso de una incubadora para continuar, de manera artificial, con el proceso de maduraci\u00f3n de ese ser humano.<br \/>\nNacemos casi siempre a los nueve meses, aunque algunos nazcan a los siete. Ambas opciones son viables; no obstante, los doctores afirman que la primera es la m\u00e1s conveniente (incluso aseguran que nacer a los ocho meses es m\u00e1s peligroso que nacer a los siete; curiosidades de la gestaci\u00f3n). Es el tiempo que tarda nuestro cuerpo humano en formarse; en madurar (su primera maduraci\u00f3n) y estar listo para el <strong>parto<\/strong>, para el camino a la muerte.<br \/>\nArrojar a un ser vivo al <strong>mundo<\/strong> (a un mundo) antes de alcanzada su madurez, puede antojarse como asesinato. Es cierto: arrojar, digamos, a un boxeador no del todo preparado (inmaduro) a ese mundo que es el cuadril\u00e1tero, adelantar su tiempo, le puede costar la vida. En el terreno de la existencia, y en el terreno de las profesiones en las que la gastamos, es necesario un proceso de preparaci\u00f3n, de maduraci\u00f3n, antes de entrar de lleno a la labor en cuesti\u00f3n, porque en ocasiones es la vida misma lo que se pone en juego.<br \/>\nEs necesario madurar: \u00e9se es el mensaje, casi <strong>biol\u00f3gico<\/strong>, que debemos entender, y respetar.<\/p>\n<p style=\"text-align: center;\"><strong>VIII<\/strong><\/p>\n<p>Un amigo, poeta y editor, me platicaba alguna vez sobre la correspondencia entre Borges y Reyes. \u201c\u00bfPor qu\u00e9 publicamos nuestra obra?\u201d, pregunt\u00f3 uno de ellos al otro. \u201cPorque si no la public\u00e1ramos vivir\u00edamos siempre corrigiendo y corrigiendo\u201d, fue la respuesta. Ignoro qu\u00e9 tan cierto o fidedigno sea esto que escribo, pero me parece interesante por un aspecto: la madurez. \u00bfCu\u00e1ndo sabemos que ha llegado la madurez de un texto o, en todo caso, de una <strong>obra creativa<\/strong> que pretende ser art\u00edstica? Si, como ya hab\u00eda dicho, en lo tocante a lo f\u00edsico (a la carne, viva o muerta) es posible saberlo por medio de ciertos cambios m\u00e1s o menos visibles y conocidos, \u00bfc\u00f3mo saberlo en algo tan subjetivo y cambiante como, por ejemplo, las letras?<br \/>\nHoy en d\u00eda, como en muchos otros aspectos de la vida, nos encontramos con obras \u201cinconclusas\u201d (no maduras) en el <strong>medio literario<\/strong> (y art\u00edstico, en general). \u00bfEs esto una muestra m\u00e1s de los tiempos que vivimos? Mi opini\u00f3n (y s\u00f3lo es eso, no pretendo esgrimirla como verdad universal) es que vivimos en una \u00e9poca de letras inmaduras ( y de creadores de letras igualmente inmaduros) que no s\u00e9 si alg\u00fan d\u00eda madurar\u00e1n o que, por el contrario, sufren del <strong>s\u00edndrome de Peter Pan<\/strong> y se niegan a crecer. \u00bfEs el medio editorial, y art\u00edstico, neot\u00e9nico en el sentido de que fuerza a madurar a sus exponentes? Los orilla a publicar un libro al que le falta mucho trabajo, un trabajo sietemesino, aunque a veces nadie, ni el mismo autor, se d\u00e9 cuenta de lo inmaduro de la obra.<br \/>\nOtra vez, como en el ejemplo de las casas, es forzoso usar lo que se tiene a mano, porque no hay m\u00e1s o no podemos esperar a que madure.<br \/>\n<iframe loading=\"lazy\" src=\"https:\/\/www.youtube.com\/embed\/setzqMoEEUU\" width=\"420\" height=\"315\" frameborder=\"0\" allowfullscreen=\"allowfullscreen\"><\/iframe><\/p>\n<p style=\"text-align: center;\"><strong>IX<\/strong><\/p>\n<p>La vida, hoy d\u00eda, pareciera ser un desbalance, una concatenaci\u00f3n de cosas inmaduras (o a medio madurar): un frenes\u00ed. Nosotros mismos, los seres humanos, somos neot\u00e9nicos en la segunda acepci\u00f3n de la palabra: alargamos nuestra capacidad de \u201c<strong>permanecer j\u00f3venes<\/strong>\u201d a trav\u00e9s de un constante proceso de maduraci\u00f3n que, en realidad, nunca acaba; la \u00fanica madurez en la que todos coincidimos, creo, es la <strong>muerte<\/strong>. La capacidad de nunca dejar de aprender es lo que nos hace eternamente inmaduros, pero esto es nuestro mejor rasgo. Quiz\u00e1s lo maduro es c\u00edrculo cerrado, es texto en el f\u00e9retro que es el libro, es algo ya inamovible, hecho, concluso. Y nosotros, los humanos, somos, precisamente, trazo inconcluso, un texto siempre con detalles a corregir, construcci\u00f3n paup\u00e9rrima con las varillas de fuera, a la vista; perfectos, parad\u00f3jicamente, por ser siempre <strong>perfectibles<\/strong>, aunque a veces no usemos a nuestro favor este rasgo. Delante de nosotros queda, siempre, el porvenir, un dulce porvenir.<\/p>\n","protected":false},"template":"","meta":{"_id_youtube":"","_id_vimeo":"","_podcasts_duration":"","_podcasts_url":"","_podcasts_show":"","_prog_horario_dias":"","_prog_hora":"","_prog_duration":""},"class_list":["post-17327","archivo","type-archivo","status-publish","hentry"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/nofm-radio.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/archivo\/17327","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/nofm-radio.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/archivo"}],"about":[{"href":"https:\/\/nofm-radio.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/types\/archivo"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/nofm-radio.com\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fmedia&parent=17327"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}